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Moniberic: la diferencia con Enrique Tomás

Después de ver cómo en una tienda de Moniberic manipulaba alimentos y dinero con las manos desnudas la misma persona, hice lo mismo que cuando lo vi en una tienda de Enrique Tomás: enviarles una queja.

La diferencia es que en Moniberic sí me han contestado indicando que tomarán medidas para que no vuelva a ocurrir.

Enrique Tomás no respondió a ninguna de mis dos quejas por deficiente manipulación de alimentos y por este motivo no vuelvo a sus tiendas y franquicias.

Gracias, Moniberic, por la correcta gestión.

Enrique Tomás (Les Glòries): tres motivos para no ir

Jamón, qué rico, pero aquí van tres motivos por lo que se pasarán las ganas de ir al Enrique Tomás del centro comercial Les Glòries, en Barcelona.

1. Usan guantes para manipular alimentos, pero no se los quitan para cobrar. Esto les mereció una queja en la web de esta franquicia.

2. Coger patatas fritas de una bolsa grande para hacer bolsas más pequeñas no sería un problema excepto si quien lo hace es una camarera y sin guantes. Otra queja a su web.

3. El colmo fue ver como un camarero tira al suelo sin querer media baguette, la recoge y la vuelve a dejar donde estaba, lista para otro bocadillo. Una última queja en su web y la decisión de no volver.

Alberto Chicote debería darse una vuelta por este local.

El dinero y la comida

No todo se vende envasado.
Hay alimentos que se venden a granel, troceados o simplemente sin envase.
Pastelerías en que colocan perfectamente los dulces con la mano en la bandeja dorada y con la misma mano desnuda te cobran (pastelería Roquetes, barrio de Prosperitat, Barcelona).

Charcuterías donde recogen con mimo y con la mano las lonchas recién cortadas para luego dejarlas sobre el papel encer
ado para después cobrarte con la misma mano (Charcutería Muntanya, barrio de Sants, Barcelona).

Charcuterías donde usan guantes para manipular los productos recién loncheados y luego te cobran con el guante puesto (Charcutería Enrique Tomás, centro comercial La Maquinista, barrio de Sant Andreu, Barcelona).

Panaderías donde cogen unas pinzas con una mano para luego coger la barra de pan, atentos, con dos dedos de la misma mano pero sin usar las pinzas y luego te cobran con la misma mano (pastelería Pa Artesà, barrio de Sant Andreu, Barcelona).

Lo peor no es que en algunos comercios no tomen medidas higiénicas si no que en otros sí las toman pero incorrectamente por negligencia y simple y llana pereza y desidia de los empleados.

Todos estos comercios demuestran una temeridad higiénica ante la que cualquier inspector de sanidad se echaría las manos a la cabeza primero y luego a los formularios de sanción.

Algo intolerable que pone en riesgo la salud de sus clientes, a los que ni respetan ni cuidan. Algo que se debe señalar con rostro muy serio en el momento en que ocurre, abandonar la compra al más mínimo intento de excusa por su parte y plantearse muy seriamente si volver de nuevo en el futuro a ese comercio que presta tan poco cuidado con algo tan valioso como tu salud.