Ahora en Nueva York te puedes peinar como quieras (antes no)
Aeroflot: otra compañía para olvidar
Resulta que la compañía aérea rusa Aeroflot discrimina a sus azafatas según peso corporal.
Y estamos hablamos de sobrepeso, no de obesidad mórbida.
¿Para qué evaluar la profesionalidad? Mejor las subimos a una báscula. Brillante.
Los ejecutivos de Aeroflot están de enhorabuena, ya que si terminan aplicándoles la misma regla, aunque solo les pesen la cabeza, no van a cobrar menos y puede que hasta les aumenten el sueldo merced a la ligereza que mostrarán las mismas en esas básculas.
Ética empresarial. Yo ya elegido otra compañía con la que no volar. Bye bye Aeroflot.
La justicia europea: otro "¡Toma ética!"
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea avala impedir a los homosexuales que donen sangre.
Pero a los que vayan con putas no. Ni a los violadores. Ni los adúlteros. No, a todas las demás personas se les presupone no tienen prácticas sexuales de riesgo para la transmisión del VIH. A esas se les presupone "decentes", y "sanas". ¿Es eso lo que quiere decir la "justicia" europea.
Mmmm...se empieza así y se termina pintando estrellas de David en las puertas de las casas, o triángulos rosas.
¡Qué grandes son! Las mierdas que hacen, me refiero.
Guido Barilla y la homofobia
El presidente del grupo Barilla, el también fabricante de la pasta italiana, ha hecho unas sorprendentes e inaceptables declaraciones sobre las personas homosexuales; declaraciones que bien podrían venir de siglos atrás, de épocas sin electricidad.
Las perlas que ha soltado el señor Guido Barilla no tienen desperdicio y es probable que quien las lea sienta el deseo irrefrenable de visitar la página de su marca y enviarles un adecuado comentario al respecto.