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Enviando cosas privadas por Internet, como fotos

La mejor forma de evitar algo es no propiciar que suceda. Lo hacemos cada día.
Pero con la información no somos tan cautos, dando por hecho que no acabarán las manos equivocadas, y eso es mucho dar por hecho.

La fotografías son un claro ejemplo.
¿Cuantas parejas se envían fotos subidas de tono? Hasta Edward Snowden habló de ello

Pero no hace falta mencionar a los servicios secretos para ver el riesgo que se corre al enviarlas. Basta un descuido del destinatario o un cambio de su opinión para que esa foto acabe en Internet y, una vez allí ya nadie tiene control sobre ella.

Es un hecho que hemos visto muchas veces: alguien ha una foto o graba un vídeo, éste termina en Internet y, si se hace popular no va a haber forma de eliminar todas las copias.

Así que asúmelo: en cuanto envías una foto ya no tienes el control sobre ella.

Por muy ilegal que sea hacer públicas fotos privadas, también lo es robar y no por eso dejan de haber robos, y por eso evitas las calles cuyo aspecto no te da confianza.

Pero la gente sigue enviando fotos comprometedoras con alarmante alegría.

Y fotografías tampoco

Salvar a inmigrantes del mar, fotografiar en las manifestaciones... Pues no, no puedes hacer nada de eso: a la policía no le gusta y a los que mandan en la policía tampoco.

Y a Raúl Capín parece que lo han señalado, parece ser, por molesto: es uno de esos que va haciendo fotografías en las manifestaciones. Y es molesto, muy molesto para la policía, no vaya a ser que se les pille en pleno abuso de autoridad o cualquier otra cosa ilegal. No gusta, no. Así que vamos a detenerlo, con policías encapuchados. Toma ya. Ya sabemos lo peligrosísimo que es un fotógrafo.

Y a su colaborador Adolfo Luján también lo detienen, que se les ve muy juntitos, coño.


Sí, sí: todo muy "libre", muy de respetar los derechos y nada nadita nada de tergiversar, como viene ocurriendo con alarmante frecuencia en algunas policías españolas.

Todo en su conjunto tiene un tufillo realmente nauseabundo.

¡Ay! Policías, policías... ¡Ay! Políticos, políticos...

Qué País...qué país...