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Contraseñas y el lloriqueo de que se usan triviales

Leo este artículo de ElDiario.es en que, otra vez más, se habla de las contraseñas.

¿Por qué la gente usa contraseñas como "1234", "qwerty" o "password"? Porque a la gente le da lo mismo: sólo quieren entrar y punto.

Así que cuando leas que la gente es tonta de remate porque elige contraseñas tan simples, ya sabes que a esa gente le importa un pimiento lo que esa contraseña protege.

Apple se luce: Facetime y el espionaje

Apple nos dijo que la seguridad es importante para ellos, porque tus datos son tuyos, a lo cual contestó: y una mierda como tres pianos de cola de grande.

El nuevo "fallo" encontrado en FaceTime permite ver al receptor de una llamada cuando éste no la ha aceptado. Y aún más: si el receptor la rechaza o baja el volumen, además puedes oírle.

Estos "fallos" tienen una pinta sospechosa dehaber sido metidos a propósito en el software, porque no es normal que sea tan gordo.

Para colmo Apple se lo tomó a chufla cuando se le comunicó, ignorando el aviso y luego pidiéndole que creara un ticket en sus sistema. Viva la burocracia y la alegría, porque en Apple son tan "guaIs" y "moernos" que están de vuelta hasta de los problemas de seguridad más gordos.

Otro motivo para

Gracias Apple por la "seguridad".

Petya, NoPetya, WannaCry y la madre que parió a Microsoft

Y de nuevo lo mismo: los ordenadores con Microsoft Windows con una seguridad de pena.

Tenía que llegar el día y ha llegado, y lo mejor que puedes hacer es instalarte Linux u otro sistema operativo con cara y ojos, porque esto no tiene pinta de terminar: Microsoft no vale la pena. De verdad.

WannaCry: ¡Un fuerte aplauso a la prensa británica!

Una persona descubre cómo detener el virus WannaCry gracias a que éste tiene un mecanismo propio para no activarse.

¿Qué hace la prensa británica? Publica su nombre a pesar que que está persona quería permanecer en el anonimato, nada más y nada menos que por su seguridad. Pero la prensa británica desea chismorreos.

¿Suficiente? No: además publican dónde vive.

¿Ya? No: también publican una foto de su casa, por si no encuentras bien la dirección.

¿Y ya? Pues tampoco: la prensa británica pública cómo llegar, por si tienes alguna dificultad.

¿Eso es todo? Me temo que no: además les interesa quién es su novia.

Todos estos datos son irrelevantes de la noticia y además perjudican seriamente la seguridad de esta persona, pues podría sufrir la venganza de los creadores del virus por haberles chafado su plan.

Y así es como se comporta la prensa británica, no muy distinto de las formas e intenciones a que nos tienen en general acostumbrados los británicos.

Seguridad informática: el banco HSBC se luce

De momento, la contraseña más fiable que hay es la que está en tu cabeza, aunque sigue habiendo quienes se empeñan en "modernizarlas" cambiándolas por otros métodos más "guays" que son muy inseguros.

Ya habíamos visto que usar tu huella dactilar no es buena idea, básicamente porque la vas dejando en todo lo que tocas y con una de esas se puede fabricar un tampón que los sistemas creen que es tu dedo.

También el reconocimiento facial es tan fácil de saltar como poner delante de la cámara una foto. Y la gente pública con alegría fotos suyas por todo Internet.

Luego tenemos el reconocimiento de iris. Esta misma semana hemos visto como se saltan el de Samsung con una foto y una lentilla.

Y el último en cagarla ha sido el banco HSBC con su seguridad por reconocimiento de voz.

El banco iba predicando las bondades de su sistema, indicando que no hay dos voces iguales, que miden más de cien parámetros de cada una, que si pin, que si pan, y que era tan seguro como para no necesitar una contraseña.

Hasta que un periodista y su hermano gemelo han demostrado que se puede hacer pasar el uno por el otro para consultar el saldo de la cuenta y, agárrate, hacer transferencias.

Lo mejor de todo ha sido la respuesta de HSBC: "La seguridad y protección de las cuentas de nuestros clientes es de suma importancia para nosotros" ha dicho el banco, que "revisará" su sistema e intentará que, en el futuro, la identificación sea más precisa.

A cualquier cosa lo llaman sistema de seguridad.

Solo tengo un adjetivo para los responsables de seguridad del HSBC: fenómenos.

Quizás va siendo hora de pedir responsabilidades a Microsoft

Después de que miles de ordenadores hayan sido secuestrados por el ransomware WannaCry ("QuieroLlorar") debido a dos graves errores en Windows (que un usuario mundano pueda elevar sus permisos a los de administrador y que el protocolo SMB de Microsoft permita infectar un equipo remoto), quizás va siendo hora de pedirle a Microsoft responsabilidades por meter tanto la pata al hacer su sistema operativo.

De momento será difícil, porque el contrato de uso tiene cláusulas abusivas que no existen en ningún otro ámbito, como que "el software de sirve tal cual" incluidos errores y eximiendo a Microsoft de cualquier responsabilidad por los daños que estos fallos puedan ocasionar.

Hasta las distribuciones de Linux son más seguras, y eso que no tienen detrás el respaldo de empresas del tamaño de Microsoft.

Lo mejor que te puede pasar es que decidas de una vez por todas despedirte de Microsoft ​Windows e instales en tu ordenador un sistema operativo más serio, como Linux.

Desde que tengo Linux no he tenido que reinstalarlo ni una sola vez, lo cual no puedo decir de cuando usaba Windows.

Bye bye Windows.

Botón de Inicio: Apple ya lo sabía

Cuando Apple creó el iPhone ya sabía que poner un botón de Inicio físico en el teléfono era necesario: todos sabemos lo irritante que es pulsar un botón en la pantalla y que no responda con fluidez.

Mi teléfono BQ no tiene botón físico y hace precisamente eso: con frecuencia no responde.

Para colmo, si lo pulsas varias veces, se abre el buscador de Google. O sea, no solo no le da tiempo a responder y hacer lo que debe sino que además hace otra cosa.
La conclusión es que pierdes el tiempo.

Todo esto sucede cuando el software no tiene en cuenta la capacidad del dispositivo donde debe ejecutarse.

Google sigue haciendo Android cada vez más grande, con funciones que inicialmente no existían, sin tener en cuenta qué repercusión tendrán en los dispositivos donde se ejecutarán. Bravo.

Todo esto confirma mi decisión de no volver a actualizar mi móvil. Luego se quejarán de que los usuarios no somos conscientes del peligro de no actualizarlos, no importa lo mal que esas actualizaciones los dejen. Ole y ole.

Ya doy por hecho que la información que introduzco en el móvil no está segura.

Cosas de la CIA...psé...

Gizmodo nos revela cómo la CIA envía sus correos a prueba de que otros los abran.

Pues sí, abrirlo sin que te enteres no lo van a abrir, pero sí se pueden leer sin abrir.

Estamos hablando de sobres de papel y con una una luz suficientemente potente podemos ver el contenido y leerlo. Solo hace falta un poco de maña.

Y esto es lo que la agencia de inteligencia estadounidense considera "seguro". Hay que fastidiarse.

Enviando cosas privadas por Internet, como fotos

La mejor forma de evitar algo es no propiciar que suceda. Lo hacemos cada día.
Pero con la información no somos tan cautos, dando por hecho que no acabarán las manos equivocadas, y eso es mucho dar por hecho.

La fotografías son un claro ejemplo.
¿Cuantas parejas se envían fotos subidas de tono? Hasta Edward Snowden habló de ello

Pero no hace falta mencionar a los servicios secretos para ver el riesgo que se corre al enviarlas. Basta un descuido del destinatario o un cambio de su opinión para que esa foto acabe en Internet y, una vez allí ya nadie tiene control sobre ella.

Es un hecho que hemos visto muchas veces: alguien ha una foto o graba un vídeo, éste termina en Internet y, si se hace popular no va a haber forma de eliminar todas las copias.

Así que asúmelo: en cuanto envías una foto ya no tienes el control sobre ella.

Por muy ilegal que sea hacer públicas fotos privadas, también lo es robar y no por eso dejan de haber robos, y por eso evitas las calles cuyo aspecto no te da confianza.

Pero la gente sigue enviando fotos comprometedoras con alarmante alegría.

¿Contraseñas? Y a mí qué.

¡Alarma! ¡La gente usa contraseñas que son de risa!

Nos lo cuenta El Mundo, entre otros muchísimos medios.

Vamos a contar la realidad, que ya es hora que alguien la diga: hay servicios a los que al usuario se la chufla la contraseña.

No hay otra explicación para que la contraseña "123456" sea de las más utilizadas.

Y no solo lo entiendo y lo comparto, además también uso contraseñas así de facilonas cuando me piden darme de alta en un servicio en el que no voy a poner nada importante y no sé si volveré a utilizar.

Así que no sé a qué viene tanto revuelo. Estoy seguro de que no hay nadie que tenga una contraseña tan poco segura para las cosas importantes.

Supongo que todo esto es parte de la muy larga lista de noticias alarmistas con tal de conseguir que alguien las lea.

Grandes mierdas, S.A.

Estoy planteándome seriamente dejar de actualizar nada más en mi móvil, de verdad.

Mi última "alegría" ha sido ver como el nuevo teclado de Google no da una con el corrector (otra vez). Después de meses corrigiendo y corrigiendo, cuando ya parecía que atinaba, lo actualizan y otra ver a sufrirlo.
¿Dónde narices ha quedado eso de que "lo que introduce el usuario es sagrado"?

No solo eso. Google, en su afán últimamente desmesurado por estar en todas partes, solo se le ocurre meter en Google Keep un botoncito para hacer búsquedas, como si yo no hiciese ya clic en suficientes  sitios equivocados de la pantalla. Pues toma: uno más. Y como el puñetero botón del traductor que aparece al copiar un texto el Google Chrome. ¿Será por veces que le he dado sin querer?

Total: cada vez encuentro más ventajas a no actualizar nada. Porque las actualizaciones son principalmente en beneficio de la empresa y no del usuario.

¿Y la seguridad? Pero ¿qué seguridad? Entre que ya los programas vienen con agujeros de seguridad por los que pasa un camión, y no solucionan ni a la de tres con las actualizaciones, y el espionaje de gobiernos, ya estás jodido antes de empezar.

Eso sí: invariablemente tras cada actualización del firmware el móvil se atasca más y va más lento. Justo lo contrario de lo que debería ser.

Sí, creo que no actualizo nada más. Se acabó mi paciencia.

Yahoo: cubiertos de gloria

Yahoo se ha enterado por otros de que en 2013 les robaron información nada más y nada menos que de mil millones de usuarios.

En el correo que han enviado los usuarios afectados dicen "We have not been able to identify the intrusion associated with this theft." ("No hemos sido capaces de identificar la intrusión asociada a este robo"). Ole.

Esto es muy ilustrativo de la capacidad de Yahoo contactar como servicio serio y lo condena, por méritos propios, a cuentas con información de poca importancia, prescindible. Esto contrasta con su esfuerzo para terminar con cuentas fantasma, ya que piden un número de teléfono para crear una.

Yahoo lleva dando tumbos desde hace años. No da pie con bola.

Encriptación: ¿la panacea de la seguridad? No

No dejo de leer que la encrptación de datos es la forma de mantenerlos seguros. Pero hay un matiz: con la capacidad de cálculo actual. Y este matiz con otro más: la capacidad de cálculo disponible comúnmente.

Para explicar el primer matiz, imagina que interceptados una comunicación que te interesa pero está encriptada. No pasa nada: guárdala hasta que sea viable desencriptarla dentro de un tiempo.

No habrás conocido la información en el momento, pero podrás conocerla, lo que no es poco, porque quien la encriptó pretendía que no la conocieras nunca.

Veamos el segundo matiz: tu comunicación estará encriptada e inaccesible para quien tenga una capacidad de cálculo como la tuya, pero ¿y organizaciones y países con muchos más medios que los comunes mortales? Para ellos si puede estar a su alcance deencriptar tu información.

Ahí queda la advertencia.

Periodismo informativo. Bueno, tanto como informativo...

Hoy podemos leer en El Diario un artículo sobre esos programas que te piden dinero para desencriptar tus datos, eso que previamente ha encriptado sin tu consentimiento.

Me han llamado la atención tres cosas:

1. Que las precauciones habituales no sirven en estos casos.
2. Encriptar es malo
3. Uno de estos programas, llamado "Locky", es capaz de encriptar hasta 160 tipos distintos de archivos.

Vamos a ver.

1. ¿Qué entienden por "precauciones habituales"?
Dicen que [No es tan fácil protegerse de los ataques de este tipo de ransomware, porque las normas más elementales de precaución como no abrir enlaces o archivos de dudosa procedencia no rigen en en este caso, debido a que, como señala Aldama, se presenta en forma de enlace o correo "amigo".]

O sea, que las precauciones normales son no abrir enlaces o archivos de dudosa procedencia.

Y este tipo de programas (ransomware),  se presenta en forma de ENLACE o correo "amigo".

Me parece increíble que estando en el año que estamos, la gente siga sin saber que los datos de un correo se pueden falsificar y que es sencillo sino hacerlo. Se puede falsificar todo, hasta la dirección de quien aparece como remitente.
Así que cuidado con cualquier correo.

Hasta cierta fecha, bastaba con no abrir ningún archivo que no supiéramos que era de confianza. Pero Microsoft elevó esto a.infierno cuando, permitió que archivos, como un simple Excel, pudiera infectarnos el ordenador, que por visitar una web con Internet Explorer o que simplemente por tener el oredenador conectado a Internet también pudiéramos infectarnos.
Ahí Microsoft metió agujeros de seguridad por los que cabían tres elefantes uno al lado del otro.

Pero si los programas son seguros, basta con ser precavido.

2. ¿Encriptar es malo? No sé cómo se le ocurre esa duda a nadie. ¿Los coches son malos? ¿Y los cuchillos? Pues lo mismo.

3. Así que "Locky" puede encriptar "hasta 160 tipos de archivo". Señores periodistas: para encriptar un archivo no hace falta saber qué formato tiene. Así que, "Locky" en realidad puede encriptar cualquier cosa.

Otra cosa, es que sea selectivo y no encriptar, por ejemplo, archivos ejecutables (los .EXE de Windows) básicamente para no pegarse un tiro en el pie. Porque si los encriptar, dejará de funcionar el sistema operativo (el Windows) y si no funciona ¿cómo vas a pagar el rescate de tus datos?

Así que, más que "poder encriptar", "elige encriptar".

Y hasta aquí las "matizaciones".

"¡Alarma! ¡Alarma! ¡Tu banco no es seguro!" y otras gilipolleces

Informar no es sencillo, sobretodo si no sabes del tema de antemano. Y en eso han caído de bruces en ElDiario.es con su artículo "Tu contraseña de banca online no es tan segura como te han dicho".

Está el periodismo, la prensa amarilla, el periodismo malo y esto, que no se puede llamar ni periodismo.

La clave para entender lo pésimo que es el artículo es, ¿cuántas veces te permite tu banco introducir una contraseña incorrecta antes de bloquear tu usuario?

Después de leer el texto de El Diario, no lo voy a llamar artículo ni noticia, parece que 5.000 combinaciones no es nada y sobretodo una cifra muy baja, poco segura.

Sin embargo, tu banco bloqueará tu acceso a la tercera vez que introduzcas una contraseña incorrecta y tendrás que acudir a una oficina del banco o usar la banca telefónica para poder acceder de nuevo a través de Internet.

De hecho, el PIN de tu tarjeta de crédito o débito tiene sólo cuatro dígitos y es bien segura por la misma razón: al tercer intento se bloquea la tarjeta.

Pero aún hay más información que deja en evidencia lo malo que es el texto de ese periódico: la mayoría de bancos además te  proporcionan una tarjeta de coordenadas para hacer una segunda verificación de seguridad cuando realices una operación online.

Y todavía más: bancos como Bankinter, tras introducir una de las coordenadas que el banco te pide, te piden además un código que te envían a tu móvil. Lo que se llama "verificación en dos pasos": no sólo necesitas tu contraseña sino además poseer un "token", un testigo físico (tu móvil) que sólo deberías tener tú.

Pero estos datos esenciales no aparecen en el texto de ElDiario.es.

Si este es el rigor que tienen en ese periódico, cuando puedo contrastarlo con información que ya conozco, ¿cómo voy a confiar en él para informarme de temas que no conozco?

Hay que fastidiarse con la calidad del periodismo.

Consejo gratis (y no solicitado): ¡Uh! Apps piratas para Android

En Internet se pueden encontrar aplicaciones piratas: versiones de pago que te puedes descargar gratis.

He comprobado como las versiones pirata suelen ser modificaciones de la App original, y no pinta bien.
Y lo digo con conocimiento de causa porque son Apps relativamente sencillas y bajo precio que he desarrollado yo.

Incluso he encontrado versiones piratas de Apps que son gratis en Google Play. Hay que ser temerario para instalar una App gratis pero que procede de un sitio desconocido en lugar de un sitio con garantías, como Google Play.

Pero aún así siguen circulando por Internet copias de estas Apps con troyanos.

Si instalas una aplicación desde un APK, revisa que la fuente es de confianza o puedes terminar con un bonito caballo de Troya en tu Android.


Por qué mi próximo teléfono móvil no será Samsung

Desde que descubrí cuál era la estrategia de Apple y me bajé corriendo de aquel carro lanzando a la vez mi iPhone 3g a Cash & Carry, he usado dos teléfonos de Samsung, un Galaxy S2 y un Galaxy S5, y con cada uno de ellos mi descontento ha ido a más.

De hecho cambié del primero al segundo por el mismo motivo que abandoné el iPhone: después de la última actualización funcionaba muy lento y se atascaba. Y lo mismo sucedió al actualizar el Galaxy S5, aunque no de forma tan acusada.

Pero ese es solo el primer motivo.

El segundo es la cantidad de aplicaciones que Samsung instala en el teléfono y que no se pueden desinstalar. No es que ocupen mucho, pero me molestan sobremanera las imposiciones.

El tercer motivo son esos detalles de incompetencia, como que el reproductor de música no pueda quitarse como aplicación que recibe los comandos de los auriculares, lo que te obliga a usarlo.

O la exasperante notificación de "batería cargada" que te despierta si usas el teléfono como despertador y, si lo pones en silencio, vibra, lo que me ha hecho tener que hacerle su propia cama mullidita para que al vibrar no me despierte. Y lo peor es que esto ya lo habían corregido en la versión anterior de Android, y que Samsung tunea. Y esto nos lleva al motivo final: las actualizaciones.

Google prepara una versión de Android y se la da a los fabricantes, los cuales no pueden dejar de manosearla para tunearla. Hasta ahí, bueno, soportable. Pero el problema es que Samsung solo actualiza la versión del móvil que te compres una única vez. Sí, solo una vez, porque a Samsung le cuesta tiempo y dinero volver a manosear cada nueva versión de Android de la misma forma que la anterior, y es un gasto que no asume. Y no es yo esté deseoso de nuevas versiones que ralenticen mi móvil o de las nuevas tonterías que Samsung quiera ponerle, no. Lo digo porque tanto hablan de lo importante que son las actualizaciones y luego todos te dejan con el culo al aire.

El ultimo fallo descubierto en Android afecta al 95% de los móviles con ese sistema operativo, y Samsung no parece, para variar, que vaya a hacer nada para solucionarlo en sus versiones manoseadas. Y es un fallo grave de seguridad.

Así que mi próximo teléfono será uno de Google y así tendré las actualizaciones de primera mano.
Y luego le acusarán de posición dominante, por incompetencia de los demás.

¿Privatizar o no privatizar?

Es la puñetera discusión y mira que es sencilla la respuesta, larga pero sencilla.
El negocio privado tiene como principal objetivo ganar dinero: coger algo con un valor, transformarlo y el nuevo algo tiene más valor y se vende a este nuevo valor.
Pero a veces esa transformación incluye actividades que cercenan características que debe tener el producto final .
Estas actividades, como reducir la calidad o alcance del producto, son aceptables en muchos negocios, pero no en algunos actualmente públicos, como bomberos, electricidad, telecomunicaciones, policía, educación y sanidad.
¿Por qué estos servicios no? Esas acciones cercenantes no son aceptables por que la policía podría solo acudir al socorro que quien únicamente pueda pagar el servicio, algo impensable debido a la universalidad de la seguridad en el estado.
La sanidad podría solo darse a quien pudiera pagarlo, algo impensable ya que la salud publica implica a todos los ciudadanos. No es posible tener una pandemia contagiosa y esperar que el virus o bacteria no se propague a sus anchas entre la población sin sanidad. Y esto es un argumento ya suficiente. Sobra ya entonces el de que todos tenemos derecho a la vida, y una atención sanitaria insuficiente respecto a los medios técnicos disponibles es acortar o directamente segar una vida.

Huellas digitales, ¿para qué os quiero?


Pues para hacer más guay a Apple, está claro.

El super nuevo mega guay iPhone 5S lleva un lector de huellas digitales para poder autentificar quien es la persona que lo está utilizando. Todo correcto hasta aquí, si no fuera porque ya hace muchos años que se conoce cómo burlar estos sistemas (por ejemplo aquí). Basta con obtener la huella digital del usuario de, por ejemplo, un vaso y crear un molde de silicona a partir de ella. El proceso es un pelín laborioso, pero al alcance de cualquiera y no es caro. Usar tus huellas digitales como contraseña es equivalente a ir escribiéndola en todo lo que tocas.