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Confirmado: con cada actualización Android va peor

Dicen que la esperanza es lo último que se pierde. Yo sigo esperando que mi móvil con Android vuelva a funcionar igual de suave que cuando lo compré.

La última vez que medí cuanto tardaba desde que pulsé el botón de inicio hasta que aparecieron los iconos resultó en la friolera de siete segundos. Ahí es nada.

Y eso después actualizarlo.

¿Peor rendimiento del iPhone con baterías defectuosas?

¿A quién no le ha pasado que se compra un móvil y pasa de ir fino como la seda al principio a ponerle de los nervios al cabo de dos años por lo lento que funciona?

Seguro que también te ha pasado, a menos que:

- No actualizases su sistema operativo, exponiéndote a los riesgos de que no sea seguro.

- No actualizases las aplicaciones, que con el tiempo dejan de funcionar. Porque la mayoría también dependen del software de los servidores del fabricante de la aplicación, y le interesa mantener el menor número de versiones en funcionamiento, porque requiere menos esfuerzo.

Además, como chiste cósmico, parece ser que los usuarios de teléfonos de Apple se han quejado de que, tras la última actualización del sistema operativo, les funciona más lento.

Además han encontrado que esto ocurre cuando la batería está "degradada" (que ya no funciona tan bien como cuando nueva). Y el chiste está en el supuesto razonamiento de Apple, que ha confirmado que lo ha hecho expresamente: "Como la batería ya no dura tanto cargada, hacemos que el móvil funcione más lento, que así consume menos y durará más la batería."

Esto tendría sentido si no tuviéramos en cuanto que la pantalla es lo que más consume, por lo que al hacerlo más lento se necesitará más tiempo en realizar la misma tarea y por lo tanto más tiempo estará encendida la pantalla y más batería consumirá. También consumirá la paciencia del usuario.

Claro que Apple podría haber hecho que no bajase el rendimiento cuando la pantalla estuviese encendida, pero han tirado por el camino recto.

Ya de paso, el usuario quizá se compre un nuevo iPhone, para que todo funcione como debería. Claro que también tiene la opción de mandar a tomar viento a la compañía de la manzanita y su política de "cómprate lo último y tira a la basura el viejo."

Claro que sí señores y señoras de Apple. Ustedes a lo suyo aunque perjudiquen a los clientes que les dan de comer. Sigan así y en poco tiempo verán como añoran de nuevo al vende-sueños de Steve Jobs.

Los problemas actuales de las actualizaciones son varios, pero el más flagrante es que los fabricantes de software no tienen en cuenta la potencia del dispositivo en el que añaden nuevas funciones que requieren potencia de proceso.

En el caso de Microsoft es difícil que puedan tener una medida exacta de la potencia de los ordenadores donde sus clientes usarán, por ejemplo, Microsoft Office.

Pero en el caso de Apple es inexcusable, puesto que es la misma empresa la que provee del hardware y el software.

Un fuerte aplauso para Apple.

Qué inútiles son en Microsoft…

Cuando el proceso explorer.exe usa el 99% de la CPU y deja prácticamente inutilizable el ordenador, dan ganas de ir a Microsoft en persona y matarlos a tortas con la mano abierta.

Como si el Explorador de Windows fuera algo novedoso que aún no hubieran tenido tiempo de arreglar todos los errores que cometieron al hacerlo.

De verdad, qué ganas tengo de que las empresas dejen de una vez por todas de patrocinar esta mierda de sistema operativo.

Botón de Inicio: Apple ya lo sabía

Cuando Apple creó el iPhone ya sabía que poner un botón de Inicio físico en el teléfono era necesario: todos sabemos lo irritante que es pulsar un botón en la pantalla y que no responda con fluidez.

Mi teléfono BQ no tiene botón físico y hace precisamente eso: con frecuencia no responde.

Para colmo, si lo pulsas varias veces, se abre el buscador de Google. O sea, no solo no le da tiempo a responder y hacer lo que debe sino que además hace otra cosa.
La conclusión es que pierdes el tiempo.

Todo esto sucede cuando el software no tiene en cuenta la capacidad del dispositivo donde debe ejecutarse.

Google sigue haciendo Android cada vez más grande, con funciones que inicialmente no existían, sin tener en cuenta qué repercusión tendrán en los dispositivos donde se ejecutarán. Bravo.

Todo esto confirma mi decisión de no volver a actualizar mi móvil. Luego se quejarán de que los usuarios no somos conscientes del peligro de no actualizarlos, no importa lo mal que esas actualizaciones los dejen. Ole y ole.

Ya doy por hecho que la información que introduzco en el móvil no está segura.

Por qué un Google Nexus 5x no es una buena compra

Todos podemos consultar las características técnicas del Google Nexus 5x, pero lo que sigue es ni experiencia con él y por qué no lo volvería a comprar.

Es el primer móvil al que rompo el cristal de la pantalla. Y no es casualidad que sea el de pantalla más grande que he tenido.

Cuando mi iPhone 3GS dejó de ser utilizable después de una actualización de Apple y lo cambié por un Samsung Galaxy S2 creí que la pantalla era demasiado grande, pero me equivocaba: es un tamaño muy práctico. Puedes tenerlo en el bolsillo delantero y sentarte.

Cuando cambié del Samsung Galaxy S2 al Galaxy S5 creí que una pantalla un poco más grande me vendría bien. Me equivoqué: es el tamaño límite para poder usarlo con una mano y es molesto en el bolsillo, aunque te puedes sentar aún con él.
Samsung incluyó una opción para poder usarlo mejor con una mano, pero no es práctica. Lo que sí agradecí fue el lector de huellas dactilares que me evitó tener que introducir la contraseña para cualquier cosa.

Cuando cambié del Samsung Galaxy S5 (y no vuelvo a comprar ningún dispositivo más de Samsung) al Google Nexus 5x no esperaba una experiencia tan mala. ¿Sabes lo que es que se atasque? Pues se atasca. ¿Sabes lo que es que el reproductor de música se detenga sin ninguna razón ni error? Pues también lo hace. Que no funcionen bien cosas tan básicas es imperdonable.

Para colmo, un día vi que tenía la pantalla con una fina línea que la cruzaba de lado a lado, sin tener constancia de haberle dado ningún golpe o haberlo forzado.
La reparación son 130 euros, sólo la hace LG y tardan una semanaza, durante la cual te vas a tener que comunicar con señales de humo, el que sale de tu cabeza por el cabreo.

Y con esa grieta, arriésgate a llevarlo en el bolsillo.

Solución: un móvil sencillo, un AndroidOne de bq.
El tamaño de la pantalla es suficiente, tiene para dos tarjetas SIM, tiene ranura par microSD (el Nexus 5x no), lo puedes llevar alegremente en el bolsillo, sentarte y no se atasca.

Para mayor vergüenza del Google Nexus 5x, la luz de notificación se enciende, y no exagero, un breve momento cada 5 segundos. Así, si quieres saber "rápidamente" si tienes algo nuevo en el móvil, tienes que quedarte pasmado un rato mirando el móvil, como si fueses idiota, mientras que el bq la enciende al menos una vez por segundo.: gracias bq por el sentido común.

No tiene lector de huellas, pero el resto es correcto y funcional.

Adiós, novedades. Adiós. A partir de ahora que las "maravillas de la técnica" las prueben otros y yo me voy a lo seguro y probado.

Desde mi AndroidOne de bq y su "pantallita" de 4,5 pulgadas.

Curso exprés para directivos: Capítulo 1: La multitarea

Visto lo que hay por el mundo hoy he decidido proyectar un poco de luz en esas mentes oscuras que suelen habitar en las cabezas de bastantes (demasiados en mi opinión) directores, jefes, encargados y demás personal que tiene encomendada la coordinación de personal.

Para comenzar estudiaremos uno de los principales problemas: la gestión del tiempo de varios trabajos. Pondré ejemplos claritos para esas mentes espesillas.

Supongamos que Manolito le encargan hacer una tarta y barrer y fregar el suelo y ambas son urgentes. Sí, se suele utilizar el adjetivo "urgente" tan indiscrimandamente que cuando todo es urgente el resultado es que nada es urgente. Esto entra para el examen.

Supongamos que una tarta se puede preparar en dos horas y barrer pongamos una hora. En total tres horas si hacemos una detrás de otra.

Como tanto la tarta como barrer son urgentes se le pregunta a Manolito cada diez minutos cómo lleva ambas, lo cual supone, en tres horas, interrumpirle 18 veces (DIECIOCHO). Pero no tengamos en cuenta el tiempo de cada interrupción sino lo que a Manolito eso le ayuda (en nada) y en qué ayuda eso a la consecución de las tareas (en nada). En cambio, si Manolito tiene una paciencia un poco regulín, estaremos tentando a la suerte para estresarle en el mejor caso, cabrearle en el peor.

El jefe de Manolito, tras las primeras tres interrupciones, se pone un pelín impaciente, y le dice a Manolito que cómo es que aún no tiene ninguna de las dos cosas hechas ignorando, por desconsideración en el mejor caso, o desconociendo, por estupidez en el peor, que ninguna de ellas podría estar en ese tiempo (30 minutos). Manolito por cortesía y respeto responde que hace lo que puede, lo cual sabe a poco a su jefe y éste le pide que vaya haciendo ambas a la vez para terminarlas antes.

Aquí llegamos a un punto interesante: la multitarea. Mejor dicho, vamos a ver cómo se puede, si se puede, reducir el tiempo requerido para realizar varias tareas. Porque no nos engañemos, nadie puede ni siquiera firmar un papel mientras hace círculos con el pie, así que ni consideremos hacer tareas más complicadas a la vez. Manolito no puede hacer multitarea real.

Si dos tareas requieren 1 hora cada una, cambiar de una a otra cada 10 minutos no sólo no hará que se necesite menos tiempo para completarlas si no que lo aumentará, puesto que el cambio de una a otra requiere un tiempo. Alternar entre tareas únicamente sirve para que el momento en que todas se terminan sea menor. Es decir reducir el tiempo entre que se termina una y otra, pero no el tiempo total de ejecución. Esto también entra en el examen. Esto es la multitarea simulada.

Pero existe una excepción que precisamente puede aplicarse al caso de Manolito: alguna tarea tiene un paso en su ejecución en el que hay que esperar a que ocurra algo: desde que Manolito mete la tarta en el horno hasta que la saca cocida no tiene que hacer nada especial, tan sólo esperar. Es en ese momento es cuando puede (y debería) cambiar a otra tarea que pueda hacer.

Manolito puede dedicar una hora a preparar la tarta, meterla en el horno, barrer y luego sacar la tarta del horno: dos horas en total. Mágicamente hemos pasado de tres a dos horas. Pero sólo porque la tarta tiene un paso en el que hay que esperar, porque si en lugar de hacer una tarta Manolito tuviera que cortar leña, el tiempo total de barrer más el de cortar leña NUNCA sería menor por muchas veces que se cambie de una a otra. Jamás.

Así que si se quiere que una persona pueda hacer más de un trabajo "a la vez" y que ésto mejore el tiempo necesario para hacerlas es un requisito IMPRESCINCIBLE que alguna de ellas tenga un paso en el que se deba esperar. Para examen.

En el próximo capítulo hablaré de qué son los "presupuestos" y las "previsiones", porque parece ser un concepto que pocos (directivos) entienden.