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Y la jugada le salió mal a Trump

Como se veía venir, la rabieta de Donald Trump y el veto a Huawei ya tiene el primer damnificado: Google.

Con sólo unas semanas de veto a Huawei ha conseguido que la compañía se embarque firmemente en ramificar la parte Open Source de Android en un nuevo sistema operativo (Harmony OS) y así no depender de Estados Unidos nunca más.

Esto implica que Google puede perder la tan alegre  posición privilegiada  que tiene de los sistemas operativos de dispositivos móviles.

Al final no será Donald Trump un infiltrado ruso, sino uno ruso-chino, encargado de hundir a los Estados Unidos.

Android Pie y Google por mal camino

Ayer se actualizó mi teléfono móvil a Android Pie, la última versión del sistema operativo de Google para dispositivos móviles.
Y, ¡oh!, aparece en algunas aplicaciones una advertencia de que la App (la forma "guau" de llamar a una aplicación) está diseñada para una versión anterior y que igual tiene algunos problemillas.
Y los desarrolladores a caballo de los cambios que se le antojen a Google.
Programar una aplicación requiere tiempo y esfuerzo, y a Google parece que eso le trae sin cuidado, el mismo cuidado que debería tener con los que son sus clientes.
Porque un desarrollador, no solo programa la aplicación sino que enriquece ese espacio de comercio y publicidad de donde Google obtiene cuantiosos beneficios.
Pero Google ha optado por el camino corto: "Yo lo cambio y ya se apañarán los desarrolladores.". Mal. Muy mal.
La mayor diferencia que he encontrado como usuario es que ahora el reloj está a la izquierda, el control del volumen ahora está en vertical y el ya típico cambio de colorines en los iconos, para que te vayas perdiendo si ya estabas familiarizado con los anteriores.
Porque Google, entre otras empresas que desarrollan software, parecen ignorar cual es la función de los iconos: la identificación rápida de elementos por su imagen y no por un texto. Y cambiando la imagen de los iconos echan por tierra su utilidad.

Android: funcionalidades a puñetazos

En Google siguen las cosas tomando un rumbo nada apetecible.

Hoy me he encontrado en las alarmas un mensaje de que puedo despertarme con mi música preferida de Spotify.

Primero: no uso Spotify

Segundo: es de pago o te inflan a anuncios.

Tercero: ¿Por qué Spotify y no otro servicio? Como si no tuviera yo suficiente música en el móvil.

Cuarto: ¿Qué beneficio obtienen Google y Android integrando Spotify?

Android: es por tu bien que te tocamos las narices

Escuchar música alta con auriculares termina reduciendo nuestra capacidad auditiva. Creo que ya nos lo han dicho suficientes veces.

Y en Android se lo han tomado en serio. Por eso, tras reiniciar el móvil, al subir el volumen del audio hasta cierto punto, aparece un mensaje indicándonos esto.

Basta con aceptar el mensaje o insistir en subir el volumen para que sea el que deseemos, a pesar de la advertencia.

Hasta ahí bien, la tocada de narices viene cuando Android decide que es momento de bajar el volumen por su cuenta y volver a mostrar el mensaje.

¿Acaso no lo has dejado claro la primera vez que aceptaste el mensaje? Pues por lo visto, para Android, no.

No importa que el audio que estés escuchando este grabado bajo: Android insiste, erre que erre, como los tontos.

Bye bye, BQ. Hello Nokia.

Estando ya hasta las narices de que mi teléfono BQ se atasque y se cierren las aplicaciones (hasta el reproductor de música se atasca), de que haya dejado de funcionar el "super" Dolby, he decidido que el voto de confianza va esta vez para Nokia.

El voto de confianza a Samsung fue una desgracia, sobretodo por el software que incluye.

Lo de Apple fue épico, incluida la atención en el "genius bar" con la respuesta "no tendría que haber actualizado el sistema operativo" y la "instale una versión anterior, pero yo no le he dicho nada". Épico es quedarse corto, muy corto.

Mi primer teléfono fue un Nokia y si dejé de usarlo fue porque llegaron otros mejores. No porque no funcionase. El último día funcionó como el primero, como un campeón.

Y aquí me veo de nuevo preparado para tener de nuevo un Nokia entre las manos.

Más noticias por venir.

Confirmado: con cada actualización Android va peor

Dicen que la esperanza es lo último que se pierde. Yo sigo esperando que mi móvil con Android vuelva a funcionar igual de suave que cuando lo compré.

La última vez que medí cuanto tardaba desde que pulsé el botón de inicio hasta que aparecieron los iconos resultó en la friolera de siete segundos. Ahí es nada.

Y eso después actualizarlo.

Dolby, Android y bq: un fuerte aplauso

Un móvil BQ, con Android y el sistema Dolby, pulsas el botón para activar el Dolby y… no se activa el Dolby: ni error ni nada.

Reinicias el móvil y la cosa sigue igual.

Parece un chiste, pero es la realidad.

Un fuerte aplauso para el trío en acción.

Cuando las empresas hacen lo que les da la gana

Una vez más han pillado a una empresa haciendo de Dios y pasándose las leyes y su propia política por la entrepierna: Google ha estado recopilando información de la ubicación de móviles con Android, incluso aunque lo hubieras desactivado.

Lo de Google, para colmo, contradice su lema "Don't be evil" ("No seas malvado"), su obligatoria política en Android de no recopilar información de los usuarios sin su permiso y que los publicadores de aplicaciones dejen clara su política de privacidad de datos.

Lo que me hace llorar de risa no es la excusa que ha dado Google para justificar el hecho, si no que hayan dado una excusa.

Google establece unas normas que se saltan ellos mismos a la torera. ¿Y pelillos a la mar?

Google ha hecho muchísimas cosas bien pero comienza a hacer algunas terriblemente mal.

La última actualización de Android

Al final no me queda más que probar a actualizar mi móvil BQ con la esperanza de que algún día Google y BQ arreglen todo lo que no va.

Con la última actualización han solucionado, de momento, el problema del volumen del sonido: ahora sí se puede aumentar. Yo ya estaba me estaba temiendo estar perdiendo oído o que mis auriculares se hubieran estropeado.

Lo malo es que ahora se atasca mucho más: es pulsar el botón de inicio y primero aparece el fondo de pantalla y un poco después los iconos a tropezones.

Y para colmo, ya en varias ocasiones la música se ha parado un momento. Espero que esto no acabe como con el iPhone 3G que tuve, que después de todas las actualizaciones era prácticamente inservible y encima los genios de los técnicos de Apple tuvieron las narices de decirme que no debía haberlas instalado.

Otros cambios que me tienen al fresco es que han cambiado el aspecto de las notificaciones.

Podrían dedicarse a arreglar lo que no funciona en lugar de maquillarlo, como hacer que funcione bien la búsqueda en la agenda de teléfonos ¿no?

Fritico me tiene Android

Cada día va peor. Pero peor de verdad.

Cada vez se atascan más las aplicaciones, el teclado tarda a veces una eternidad en emerger… un despropósito.

Ni con actualizaciones ni nada: es una vergüenza.
Imagina que te compras un coche y al cabo de un año en lugar de alcanzar los 180 km/h apenas llega a los 80 km/h, habiendo hecho el mantenimiento que te indica el fabricante.

Imagina que compras un calentador de agua y al cabo de un año apenas sale tibia.

Y todo esto sin tener en cuenta las veces que se reinicia solo.

Bienvenidos a Android.

Android y el volumen loco (Actualizado)

Estamos en una época en la que la informática es de pitorreo. Los errores campan a sus anchas y los programadores parecen idiotas.

El último ejemplo es el control del volumen del sonido en Android: si estás escuchando música y recibes una notificación, el volumen de la música baja para que puedas oír la notificación y luego debería volver al volumen inicial, pero en lugar de eso se queda más bajo. Glorioso.

Un fuerte aplauso para Google y Android.

Actualización: el problema resulta ser de Dolby y la marca BQ. Cuando suena una notificación se desactiva el Dolby, bajándose el volumen del sonido.

Así que el fuerte aplauso es para Dolby y BQ.
A cada uno lo que es suyo.

Botón de Inicio: Apple ya lo sabía

Cuando Apple creó el iPhone ya sabía que poner un botón de Inicio físico en el teléfono era necesario: todos sabemos lo irritante que es pulsar un botón en la pantalla y que no responda con fluidez.

Mi teléfono BQ no tiene botón físico y hace precisamente eso: con frecuencia no responde.

Para colmo, si lo pulsas varias veces, se abre el buscador de Google. O sea, no solo no le da tiempo a responder y hacer lo que debe sino que además hace otra cosa.
La conclusión es que pierdes el tiempo.

Todo esto sucede cuando el software no tiene en cuenta la capacidad del dispositivo donde debe ejecutarse.

Google sigue haciendo Android cada vez más grande, con funciones que inicialmente no existían, sin tener en cuenta qué repercusión tendrán en los dispositivos donde se ejecutarán. Bravo.

Todo esto confirma mi decisión de no volver a actualizar mi móvil. Luego se quejarán de que los usuarios no somos conscientes del peligro de no actualizarlos, no importa lo mal que esas actualizaciones los dejen. Ole y ole.

Ya doy por hecho que la información que introduzco en el móvil no está segura.

Más maravillas de la última actualización

Entre las últimas "mejoras" incluidas en las últimas actualizaciones que instalé estan que el corrector se toma su tiempo para iniciarse.

Tú comienzas a escribir y...sugerencias, cero.
Solo al cabo de un rato comienzan a aparecer.

Todo esto sin entrar en detalles cómo que las aplicaciones se atascan, el teclado aparece tarde y las aplicaciones en segundo plano se cierran cuando les viene en gana.

Unas grandísimas mejoras que me animan a estar siempre deseoso de instalar cualquier nueva mierda.

Gracias, Google.

Más mierdas: el botón compartir

No tengo palabras para expresar mi descontento con el botoncito de "Compartir" de Android.

Tienes en la pantalla la cosa que quieres compartir, pulsas el botoncito, aparecen unas opciones como destinatarios y, en cuando le das con el dedo a una, entonces aparecen otras y acabas dando en la que no querías.

Calificarlo de mierda épica es quedarme muy, pero que muy corto.

He dicho.

Grandes mierdas, S.A.

Estoy planteándome seriamente dejar de actualizar nada más en mi móvil, de verdad.

Mi última "alegría" ha sido ver como el nuevo teclado de Google no da una con el corrector (otra vez). Después de meses corrigiendo y corrigiendo, cuando ya parecía que atinaba, lo actualizan y otra ver a sufrirlo.
¿Dónde narices ha quedado eso de que "lo que introduce el usuario es sagrado"?

No solo eso. Google, en su afán últimamente desmesurado por estar en todas partes, solo se le ocurre meter en Google Keep un botoncito para hacer búsquedas, como si yo no hiciese ya clic en suficientes  sitios equivocados de la pantalla. Pues toma: uno más. Y como el puñetero botón del traductor que aparece al copiar un texto el Google Chrome. ¿Será por veces que le he dado sin querer?

Total: cada vez encuentro más ventajas a no actualizar nada. Porque las actualizaciones son principalmente en beneficio de la empresa y no del usuario.

¿Y la seguridad? Pero ¿qué seguridad? Entre que ya los programas vienen con agujeros de seguridad por los que pasa un camión, y no solucionan ni a la de tres con las actualizaciones, y el espionaje de gobiernos, ya estás jodido antes de empezar.

Eso sí: invariablemente tras cada actualización del firmware el móvil se atasca más y va más lento. Justo lo contrario de lo que debería ser.

Sí, creo que no actualizo nada más. Se acabó mi paciencia.

Cuando el diseño pasa por encima del sentido común

Hay gente que se considera "diseñador" y no tiene ni sentido común ni la más mínima idea de lo que es la usabilidad.

Cuando cambiaron por enésima vez el diseño de Android, con la excusa de hacerlo "más limpio", algún genio decidió que era fantástico eliminar de los botones eso que los caracteriza como tales: un borde que simula profundidad, como en los botones reales.

No contento/a con eso, el/la genio, decidió que también iban a prescindir de cualquier detalle que indique que algo es una opción elegible por el usuario.

El resultado son cosas monstruosas como la de la imagen: un cuadro de diálogo en el que hay que intuir que los dos textos del centro son opciones, botones, y solo otra cosa ara cancelar.

Estos supuestos diseñadores deberían recibir un reprimenda de narices que no olvidasen en el resto de su vida o les hiciera replantearse su vocación.

Informática: los mismos errores una y otra vez

Dejando a parte lo de las pifias de Microsoft, en informática se cometen una y otra vez los mismos errores.

Otro ejemplo más son los iconos de las "App"'s, que son los"programas" de toda vida pero con un nuevo nombre más "chic", más "in", "cool", modernillo, para que los tontos se sientan especiales al instalar una.

Te instalas una App y te enchufa un icono en la pantalla de inicio. ¿Por qué?

El por qué es la solución que le dieron en Android a que la gente no las encontraba después de instalarlas.

¿Y por qué no las encontraban? Porque decidieron que mejor tener en una pantalla especial las que más uses.

¿Pero por qué? Porque les parecía muy complicado hacer que las tuvieras en un mismo sitio y pudieras ordenarlas como te viniera en gana. Así que tienes una pantalla de inicio que puedes ordenar y otra con todas las Apps pero que no puedes ordenar.

Con todo este cúmulo de "soluciones", cuando instalas una App, se añade a la pantalla de inicio, teniéndolas todas en los dos sitios, uno donde puedes ordenarlas y otro donde no. Bravo. Bravísimo.

Fíate de la tecnología: bq Android One y Android (también Apple e iPhone)

La marca bq y su Android One son un digno ejemplo de cómo hacer las cosas mal.

Los teléfonos móviles comenzaron como dispositivos para hacer y recibir llamadas, nada más.

Luego les añadieron juegos y hasta un despertador. Fijémonos en este último.

Parece sencillo hacer un despertador, ¿verdad?  Pues no dan pie con bola.

Apple se cubrió de gloria cuando su aplicación de despertador falló con el cambio horario.
Y cometió el mismo error dos veces, por si con solo el primero no hubieran fastidiado a todos sus clientes.

Pero eso no es todo.

En los primeros móviles el despertador funcionaba hasta con el móvil apagado. Esa característica fue eliminada para comodidad de los fabricantes.

Pero sigamos con más problemas: el móvil se reinicia. Y mucho.

Yo he perdido la cuenta de cuántas veces se ha reiniciado mi bq Android One. Cada vez que lo hace se queda en la pantalla pidiendo el código de desbloqueo, y hasta que no se le introduce no está operativo. Fíate del despertador.

Lo curioso es que ya debe haberse actualizado unas cuatro veces, lo que se supone que ha corregido fallos, pero mi móvil se reinicia cada vez con más frecuencia.

En definitiva: otra vergüenza más de cómo las empresas son incapaces de hacer bien algo tan sencillo como un puñetero despertador.

La BBC no tiene ni puta idea de informática

Suena duro, pero es así.
En este artículo la BBC se cubre de gloria al preguntarse por qué una App de linterna necesita usar la cámara de tu móvil.
La reses sencillamente lapidaria: porque el flash depende de la cámara, y éste no puede usarse sin antes preparar la cámara. Lean la documentación de Android señores.
Y este es el periodismo británico de calidad. Ea.

Actualización 2017-01-28: a fecha de hoy la BBC aún no ha contestado al correo que les envié sobre su error.

Google también la caga

Después de instalar la nueva actualización de Android he tenido la desagradable sorpresa de ver cómo la marca de "favorito" ha desaparecido de todas las canciones de mi móvil. Ahora tendré que volver a revisarlas todas de nuevo. Por tercera vez.

Sí: por tercera. Porque llueve sobre mojado.

Hace unos días, y a pesar de tener configurado Google Play para que no actualice automáticamente las aplicaciones, él solito se puso a actualizar las que le dio la gana, entre ellas Google Música. Al desinstalar la actualización, ¡oh, sorpresa!, habían desaparecido todas las puñetera marcas de favoritos.

Pero es que hay más: Google Música intenta conectarse con tu cuenta de Google y puedes llegar a ver un error de inicio de sesión si no tienes conexión de datos.

Todo esto sin entrar a valorar el desaguisado que tienen liado con la interfaz de la aplicación.

¡Bravo! Google ha conseguido que su aplicación me parezca tan mala como para buscar otra alternativa. Porque un simple reproductor no es tan complicado.