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Young The Giant: otro CD que compro

No compro muchos CD's, sólo los de músicos que me gustan y además quiero "patrocinarlos" comprando su música.

Porque el MP3 está bien, pero tendrán que vivir de algo. Y es un placer recompensar un buen trabajo.

Young The Giant es mi último descubrimiento. No es reciente, pero la canción "My Body" es la que me ha decidido, que por cierto usaron en un anuncio de PayPal. Me han alegrado el día.

¿Y dónde mejor que comprarlo desde su propia web en lugar de en Amazon, donde además es más caro y una parte del beneficio se lo llevaría un intermediario?

No tienen desperdicio las versiones "open session", fuera de un estudio.

El vocalista, Sameer Gadhia, tiene una voz perfecta ya sea a voz en grito, susurrando o entremedio.




Dolby, Android y bq: un fuerte aplauso

Un móvil BQ, con Android y el sistema Dolby, pulsas el botón para activar el Dolby y… no se activa el Dolby: ni error ni nada.

Reinicias el móvil y la cosa sigue igual.

Parece un chiste, pero es la realidad.

Un fuerte aplauso para el trío en acción.

Android y el volumen loco (Actualizado)

Estamos en una época en la que la informática es de pitorreo. Los errores campan a sus anchas y los programadores parecen idiotas.

El último ejemplo es el control del volumen del sonido en Android: si estás escuchando música y recibes una notificación, el volumen de la música baja para que puedas oír la notificación y luego debería volver al volumen inicial, pero en lugar de eso se queda más bajo. Glorioso.

Un fuerte aplauso para Google y Android.

Actualización: el problema resulta ser de Dolby y la marca BQ. Cuando suena una notificación se desactiva el Dolby, bajándose el volumen del sonido.

Así que el fuerte aplauso es para Dolby y BQ.
A cada uno lo que es suyo.

La industria aún no ha entendido la música digital

Napster revolucionó la industria musical por varios motivos. El más conocido y triste fue la explosión de la piratería.

Por otro lado, los usuarios volvieron a tener disponible canciones que las discográficas habían retirado del mercado por no ser rentable su comercio en soporte físico.

Conseguir un disco o CD descatalogado es un odisea, y de segunda mano, claro, porque las compañías actuaban y siguen actuando como el perro del hortelano. Quienes salen perdiendo son los artistas y los consumidores.

Con Napster creo que se volvió a disfrutar de muchísima música que había sido desechada por la industria. Es lo que tiene algo cuando se le da un propósito exclusivamente económico y quien lo comercializa es, en el mejor caso, torpe de narices.

Apple supo sacar provecho de la música digital, pero encerrándola en sus dispositivos (sólo se podían reproducir en dispositivos de Apple). Más tarde rectificó y sé que algunos MP3 de la Apple Store ya no tienen la protección digital (DRM: Digital Rights Management).

Otras empresas como Amazon y Google se subieron al carro con tiendas de música digital.

Además todo esto tuvo una ventaja para los consumidores: ya no tenías que comprar todo el disco si sólo te gustaba una canción.

Pero aún así, la industria de la música sigue sin entenderlo.

Pongo un ejemplo. Jimmy Barnatán hizo un disco llamado "Bourbon Church" que contiene la canción "Distance with your lies", utilizada al inicio de la película "Mi gran noche", de Álex de la Iglesia.

Esta canción no puede comprarse individualmente en Amazon.es: aparece un mensaje de que tu región no coincide con la de la tienda.

En Amazon.com aparece un mensaje de error en el medio de pago: "We were unable to process your purchase with your current payment information. Please enter a valid payment method and an address which are both local.".
 No hay forma de comprarla, y no es un problema de que el medio de pago no sea válido.

Desde España solo he encontrado que vendan el CD completo en El Corte Inglés y en Fnac. Nada de la canción suelta: triste.

El CD completo y separado por canciones está en YouTube, pero aparece un mensaje de que el video no está disponible, sin más explicaciones, a diferencia de otros casos en los que aparece que el contenido no está disponible concretamente en tu país, debido a no tener un acuerdo respecto a los derechos de autor.

En cambio, si se utiliza una VPN, como la extensión "Hola" para Google Chrome, que le haga creer a YouTube que estás navegando desde Estados Unidos, sí se puede ver el video con la canción.

Curiosamente, muchos de los servicios de descarga de MP3 a partir de videos de YouTube sí tienen acceso a ese video sin necesidad de VPN.

El resultado es que Jimmy Barnatán no está pudiendo vender su canción en España de forma adecuada, lo que me lleva a pensar cuánta gente se habrá descargado el MP3 del video por no poder comprar solo la canción: Jimmy Barnatán está perdiendo dinero, no está pudiendo obtener la recompensa por su trabajo, y todo por la ineptitud de la industria musical.

Un desastre de industria, de verdad.

Google también la caga

Después de instalar la nueva actualización de Android he tenido la desagradable sorpresa de ver cómo la marca de "favorito" ha desaparecido de todas las canciones de mi móvil. Ahora tendré que volver a revisarlas todas de nuevo. Por tercera vez.

Sí: por tercera. Porque llueve sobre mojado.

Hace unos días, y a pesar de tener configurado Google Play para que no actualice automáticamente las aplicaciones, él solito se puso a actualizar las que le dio la gana, entre ellas Google Música. Al desinstalar la actualización, ¡oh, sorpresa!, habían desaparecido todas las puñetera marcas de favoritos.

Pero es que hay más: Google Música intenta conectarse con tu cuenta de Google y puedes llegar a ver un error de inicio de sesión si no tienes conexión de datos.

Todo esto sin entrar a valorar el desaguisado que tienen liado con la interfaz de la aplicación.

¡Bravo! Google ha conseguido que su aplicación me parezca tan mala como para buscar otra alternativa. Porque un simple reproductor no es tan complicado.

Otra perlita técnica de Samsung: volumen automático

Escuchar música a toda castaña es malo y más aún si es con auriculares. Esto lo debería saber cualquiera.
Samsung tiene una opción para ajustar automáticamente el volumen de su reproductor de música en función del volumen medio de cada canción. Muchas están grabadas con volumen bajo, canciones sutiles y delicadas, y otras más alto, las más enérgicas. Hasta ahí todo bien.
Además los teléfonos de Samsung con la versión "tuneada" de Android Lollipop muestran un mensaje de advertencia cuando subes el volumen del sonido a partir de cierto valor. Hasta ahí todo bien.
El problema surgió cuando un "genio" de Samsung "pensó" que la advertencia de volumen alto debía incluso aparecer cuando el teléfono está bloqueado. Y lo "bordó": ahora se me enciende el teléfono en el bolsillo.
Ese " tuneado" que le hace Samsung a Android solo lo hace cuando sale de fábrica y la única vez que te lo actualizará, la única actualización que recibirás, también "tuneada". Ni una más. Pero eso no impide que te intimiden con "actualízate" o no estarás protegido de los fallos de seguridad: se usa un argumento que luego ni ellos cumplen.
Las actualizaciones son aprovechadas por las compañías para meterte "sus programas" y sus metidas de pata, a parte de las actualizaciones de seguridad.
Samsung "tunea" sus versiones de Android con un montón de programas que ni necesito ni puedo desinstalar. Si su excusa es que esos programas son inseparables de su versión de Android,como decía Microsoft del Internet Explorer, entonces tienen un grave problema de modularidad: más incompetencia.
¿He dicho que mi próximo teléfono no será Samsung?

Android Lollipop: una versión para metérsela por el culo.

Desde que mi móvil Samsung me pidió actualizar su versión de Android de KitKat a Lollipop, todo han sido desgracias.
Comencemos:
1.-Al abrir aplicaciones se atasca. Eso del "flow" va como el culo.
2.- Las aplicaciones que se cierran inesperadamente Google Keep se lleva la palma pero no es la única. También se cierran con error Google Chrome y Whatsapp.
3.- El selector para cambiar de aplicación también es peor que nunca: tarda en abrirse, y eso que es una parte central del sistema, y no va bien.
4.- Las notificaciones, eso que iba a ser tan revolucionario no deja de ser otro cambio que a mí no me ha aportado nada nuevo más que notificaciones más grandes que casi tengo que paginar.
5.- Música: esto ya ya sido el colmo. Ahora resulta que cuando conectas tu móvil por USB a tu ordenador, puedes copiar del móvil al ordenador, pero no al revés: adiós a poner la musica que te de la gana en tu móvil. Google parece estar preparándose para cerrar el sistema a la libertad del usuario: cuidado, cuidadito, porque es el primer paso en falso de Google. Así que tuve que sacar la tarjeta de memoria del móvil, meterla en mi ordenador, copiarlos y luego volver a meter la tarjeta el móvil: súper práctico.
Decir que Android Lolipop es una desgracia es quedarse corto, muy corto, tanto como las luces de su responsable de desarrollo.
Es tan malo y me está dando tantos problemas que voy a intentar por todos los medios quitarlo y volver a la versión KitKat.
Android Lollipop tiene la forma perfecta para metérselo por el culo a su responsable y removerlo con energía.

La belleza de la variedad

No hace muchos años, tan solo unos cinco, una canción tenía una única versión, una comercial y quizás, con suerte, una versión más, sin contar la versión "disco" o "techno" que acostumbran a ser un destrozo.

Para poder oír una versión distinta y a veces incluso mejor que la original debían pasar muchos muchos años.

En cambio, por suerte, eso ya no es así.

Un ejemplo es la canción "All of me" de John Legend, una melodía sencilla y preciosa de la que ya hay muchas versiones de distintos cantantes, aficionados o profesionales, con resultados que me han sorprendido muy gratamente.

Premio del día: atribución ilegítima de derechos

Siguiendo con la absurdidad de la interpretación actual del copyright hoy expongo un caso evidente en el que un autor se atribuye derechos, de autoría y copyright, que, en mi humilde opinión, muy dudosamente puede atribuirse, pero que lo hace tan alegremente.

Se trata de la web http://tones.wolfram.com (de la compañía Wolfram Research), en la que pueden crearse piezas musicales de forma atumática y basadas en una serie de parámetros como por ejemplo el estilo musical, la velocidad o los instrumentos.