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El desastre de los cursos de Microsoft

Estoy haciendo un curso de un producto de Microsoft (no diré cuál para no hacerles publicidad) y nos hemos encontrado varias perlas.

Una es que la documentación no es conforme al software del curso, según el profesor porque las versiones avanzan muy rápido, como si eso fuera una excusa y no un problema generado por Microsoft.

La guinda es que un bug impide hacer una de las prácticas. Olé.

El software tiene la versión 2016 y la 2017. Es decir, que a Microsoft le dió tiempo a sacar al mercado una nueva versión pero no a corregir el error en su software. De traca.

Si de mí depende no vuelvo a hacer un curso de formación de un producto de Microsoft.

Carta abierta a Microsoft

Carta abierta a Microsoft

Me dirijo a ustedes para explicarles los problemas que causa su software.

Cambio de aspecto y ubicacion de funciones.

Desde que recuerdo, y he trabajado con Windows 3.11, la publicidad Microsoft se ha caracterizado por atribuir a cada nueva versión  de Windows su "confiabilidad", su mayor rapidez, su mayor productividad y que es "más  divertido".

De la confiabilidad no voy a hablar porque todos los que hemos usado Windows sabemos lo que es una pantalla azul. Su forma de terminar con éstas fue cambiarle el color o hacer que se reinicie el ordenador, dejando al usuario boquiabierto tras perder su trabajo. Recuerden: los datos introducidos por el usuario son sagrados.

Sobre la rapidez quizás engañen a los desinformados. Claro que un nuevo Windows en un nuevo ordenador funciona más rápido. Muy malo sería que funcionase más lento.

"Divertido": no sé  qué creen en Microsoft que hacemos con Windows pero desde luego no hacemos campeonatos con el buscaminas o el solitario. Usamos sus productos para trabajar, y con su software no solo no es divertido sino incluso llega a ser desesperante.

Y ahora hablemos de la productividad. ¿En serio creen ustedes que un usuario buscando dónde han puesto en la nueva versión la funcion que ha usado toda la vida es productivo? ¿De verdad? Pues hay noticias para ustedes: no lo es. Ya han perdido un cliente de Windows por este motivo.

Y lo peor de todo es que son cambios absolutamente innecesarios. El "ribbon" con funciones es la mayor desgracia que han hecho en muchos años, incluso cuando ya creía  que no podían hacerlo peor.

Quitar el botón de Inicio también lo llamaran "productividad", pero los usuarios tienen otra palabra para describirlo, que comienza por m y termina por a.

Este es el principal motivo para haber dejado de utilizar Microsoft Office y usar en su lugar Libre Office. Un cliente de Microsoft Office que han perdido.

Actualizaciones con características no solicitadas.

Los contratos de software resultan abusivos por la más que laxa responsabilidad atribuible al fabricante, pero además tenemos los usuarios que soportar infinitas actualizaciones con funciones y características no solicitadas y que con frecuencia son ajenas al interés del usuario. Funciones cargadas de errores que llevan a más actualizaciones, como si los usuarios no tuviéramos nada más que hacer en todo el día que actualizar su software una y otra vez.

Pero los errores no terminan ahí

Rompiendo sus propios programas.

Pero tanta actualización no soluciona errores, por ejemplo, en Microsoft Office 2010. Funciones que en Office 97 iban perfectas en Office 2010 fallan sorprendentemente. E insisto, no será por falta de actualizaciones.

Versiones comerciales.

Otro tema al que ustedes deberían prestar mas atención es la creación de versiones cuyo único objetivo es volver a vendernos lo mismo pero con cuatro cambios visuales. Es un error.

La mayoría de los usuarios preferimos un entorno que no cambie, que nos permita estar muy familiarizados con él y así realizar el mismo trabajo en menos tiempo. En este aspecto ustedes tienen mucho que aprender de Adobe Photoshop.

Es muy triste que una compañía como Microsoft, que lo tuvo todo a su favor durante décadas, no haya sabido aprovechar esa ventaja para hacer de sí misma una mejor empresa de software.

La belleza de la variedad

No hace muchos años, tan solo unos cinco, una canción tenía una única versión, una comercial y quizás, con suerte, una versión más, sin contar la versión "disco" o "techno" que acostumbran a ser un destrozo.

Para poder oír una versión distinta y a veces incluso mejor que la original debían pasar muchos muchos años.

En cambio, por suerte, eso ya no es así.

Un ejemplo es la canción "All of me" de John Legend, una melodía sencilla y preciosa de la que ya hay muchas versiones de distintos cantantes, aficionados o profesionales, con resultados que me han sorprendido muy gratamente.

Repita conmigo: "No trabajaré en vano"

El temita de las licencias de software y de las infinitas actualizaciones con cambios no solicitados tiene
otro problema hermano: la incompatibilidad entre versiones.
Cuando alguien escribe una carta no espera necesitar reescribirla. Es un trabajo hecho y no sería necesario repetirlo a menos que el original se perdiera, y no a causa de un fallo informático. Pero esto no es lo que sucede en el mundo de la informática.
Los mismos trabajos deben repetirse una y otra vez. Las excusas de las empresas informaticas son muchas: que si el nuevo sistema es mejor,  que si nuevas mejoras, que si el nuevo sistema es más "divertido, productivo y confiable". Pero la realidad es que el mismo trabajo, de programación o de producción estamos haciéndolos una y otra vez y eso jamás,  jamás, puede llamarse mejora de la productividad.