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No es eso lo que pasa en Catalunya

Hace muchos años que vivo en Cataluya y, en vista de las barbaridades que estoy oyendo, creo necesario aclarar algunas cosas de primera mano, para aquel que pueda interesarle y que no las tenga cerca.

En Catalunya jamás nadie me ha exigido hablar catalán. Jamás he visto a nadie dirigirse a otra persona hablando catalán, que le contesten en castellano y el primero siga en catalán. Y cuando digo jamás lo hago con todo el sentido de la palabra.

Los políticos españoles, de dentro y fuera de Catalunya pretenden mostrar un conflicto lingüístico que literalmente no existe. Punto.

En Catalunya se habla tanto en catalán como en castellano, y se cambia de uno a otro con una exquisita fluidez y educación, porque lo que se prima es la comunicación y en dos frases automáticamente se llega a un acuerdo de en qué idioma continuar la conversación.

Y esto llega hasta el punto de que la madre de una amiga nos tuvo que hacer notar que ella, cuya lengua materna es el catalán, se dirigía a mí en castellano, que es la mía, por educación, y yo le respondía en catalán, por el mismo motivo.
Y era algo que sucedía con tal normalidad y transparencia, que no nos habíamos dado cuenta de ello hasta que nos lo señalaron.

Esta es la realidad que vivo en Catalunya, sin nada que ver con el discurso de los políticos, a quienes les interesa tener adversarios, reales o inventados, con tal de justificar su puesto en el estado.

Cada vez que les oigo decir semejantes embustes me dejan bien claro lo gilipollas que son, porque no encuentro mejor adjetivo, y que nos toman por lo mismo.

Indonesia, tsunamis, boyas e incompetencia

Resulta que el sistema de detección de tsunamis de Indonesia lleva años sin funcionar. Otro caso más de políticos incompetentes.

¿Como lo arreglaría yo? Fácil: hacer vivir y trabajar a los responsables del sistema y al presidente del país en la zona más propensa a tsunamis, en la zona donde sus ciudadanos estén más desprotegidos.
Veríamos como así iban a ser competentes o de lo contrario iban a sufrir también las consecuencias de su propia ineptitud.

Brasil: vamos a juntar todo el arte en una pira…

…y luego le pegamos fuego.

Así podría resumirse lo que han hecho en el Museo Nacional de Río de Janeiro, por segunda vez.

Reunir lo mejor que tiene uno en un único lugar es bueno para poderlo ver todo de un tirón, pero también se corre el peligro de que una desgracia afecte a toda la colección, y más aún si no se ponen medios para evitarlas.

Un fuerte aplauso para los responsables de cultura y los gobernantes de Brasil: han dejado unas bonitas cenizas que visitar donde antes había obras de arte.

Ridículo espantoso de la policía y la justicia

16 meses en prisión por tener en su casa petardos, azúcar, vinagre, laca color fantasía… acusado de terrorismo.

¡Ah! Y caldo de cocción de col lombarda. Peligrosísimo

Casi parece más adecuado de acusar al Estado de terrorismo que no al individuo, porque esos mismos productos de pueden encontar en cualquier casa.
Y los ciudadanos podrían estar aterrorizados de que se les acuse de terrorismo y ser encarcelados por estar.en posesión de estos productos tan comunes.

Así que está claro que esos dos organismos, policía y justicia, no han actuado diligente y competentemente.

¿Quién va a indemnizar a preso de los 16 meses de privación de libertad? Todos nosotros, no la jueza ninla policía.
Es decir, todos vamos a pagar por su incompetencia.
Porque tener al cargo a incompetentes tiene un coste.

¿Esta la universidad pública corrompida?

José Carlos Bermejo así lo cree, pero me parece un poco injusto meter a todas las universidades en el mismo saco que la universidad Rey Juan Carlos por en caso de los másteres regalados.

Pero por mi experiencia, algo no funciona en algunas de ellas, como es la universidad Politècnica de Catalunya.

Cuando un profesor, que tiene dos horas de clase, dedica la primera entera a contar chistes y chascarrillos, algo no funciona.

Cuando un profesor llega a la clase y lo único que hace es soltar un discurso y llenar la pizarra como si no hubiera nadie más, algo no funciona.

Cuando en una universidad mueven una asignatura del último curso como opcional al primer curso como obligatoria, porque nadie la elegía (el de los chistes), algo no funciona.

Cuando para hacer méritos académicos basta con coger una publicación propia previa y hacer un refrito, porque se valora la cantidad y no el contenido, algo no funciona.

Cuando los estudiantes terminan la carrera siendo unos incompetentes funcionales, porque lo veo cada día, algo no funciona.

Cuando se obliga a los estudiantes a hacer obligatoriamente un curso "introductorio" a la universidad, para que sepas cómo va Internet, cuando tienes los huevos pelados de ello, algo no funciona.

Cuando la valoración de un trabajo depende de si llevas falda o no, algo no funciona.

Cuando un trabajo bien planteado pero mal ejecutado se valora más que otro cuya ejecución ha corregido un mal planteamiento, algo no funciona.

No todas las universidades serán iguales, pero por mi experiencia sé que hay cosas que no funcionan de forma palmaria en al menos algunas de ellas.

La vergüenza de SEUR (y su contestador automático)

Pocas cosas son tan sencillas como entregar un paquete y tan desesperantes como recibirlo por SEUR.

Intentan entregarlo una vez. "Mala" suerte: no te encuentran en tu casa, como si estuvieras ahí las 24 horas del día, sin nada más que hacer que estar esperándoles.

¿Para qué llamarte para saber cuándo pueden entregarlo? ¡Bah! Mejor lo volvemos a intentar al tun-tun. Y tampoco te encuentran, que nadie lo hubiera dicho.

Y te envían un correo electrónico, para que "gestiones"  tu envío, pero en esa web no hay nada para hacerlo: solo puedes ver cuándo han intentado entregártelo.

Curiosamente, el teléfono de contacto es un 902, teléfono de tarificación especial, con un coste mayor que el de una llamada nacional, donde SEUR gana un dinerete a base de su propia incompetencia para hacer su trabajo: entregarte tu paquete.

Buscas cuál es el teléfono nacional equivalente, llamas y lo que aparece en el otro extremo es un sistema automático que no da pie con bola.

Después de una llamada de seis minutos intentando que que sistema reconozca todos las letras y números del identificador del envío, el sistema, incapaz de reconocer el código, te indica que te pongas en contacto con el remitente. Ole.

Vueeeelves a llamar y esta vez sí logras que lo reconozca. Entonces te da la opción de recoger el paquete en una tienda.
¿Por qué narices no lo hicieron tras el primer intento de entrega? Es un misterio que solo las civilizaciones sumamente avanzadas podrán entender.

El sistema te pide tu código postal y te dice el nombre y dirección de la tienda más cercana. Esto estaría bien si no fuese porque la voz grabada parece ser la de una cocainómana de bajón tras tres días de fiesta y con tres uvas en la boca, por lo que no consigues entender nada, pero igualmente aceptas la entrega ahí, con la esperanza de recibir una notificación donde sí se entienda.

Por fortuna, así fue y como terminó la puñetera odisea de recibir un paquete con SEUR.

El desastre de los cursos de Microsoft

Estoy haciendo un curso de un producto de Microsoft (no diré cuál para no hacerles publicidad) y nos hemos encontrado varias perlas.

Una es que la documentación no es conforme al software del curso, según el profesor porque las versiones avanzan muy rápido, como si eso fuera una excusa y no un problema generado por Microsoft.

La guinda es que un bug impide hacer una de las prácticas. Olé.

El software tiene la versión 2016 y la 2017. Es decir, que a Microsoft le dió tiempo a sacar al mercado una nueva versión pero no a corregir el error en su software. De traca.

Si de mí depende no vuelvo a hacer un curso de formación de un producto de Microsoft.

Carlos Sánchez Mato y Celia Mayer: ¿deben dimitir?

Resulta que dos concejales de Ahora Madrid han sido imputados por un supuesto delito de malversación de fondos públicos: Carlos Sánchez Mato y Celia Mayer.

El Partido Popular pide su dimisión porque el código ético de Ahora Madrid dice que deberían dimitir al ser imputados, entre otros delitos, por este, pero el mismo código ético también indica que cuando sea con ánimo de lucro.

Bien: estuviera o no en el código ético de Ahora Madrid y haya o no ánimo de lucro, por lo que deberían dimitir es por incompetentes.

Lo que me asombra es que no exista en el ayuntamiento de Madrid y en cualquier institución pública un organismo que impida que se gaste dinero sin un concurso público. Es de cajón, y aun así, los organismos públicos, aun teniendo este deber, pueden saltárselo a la torera sin despeinarse.

Dimisión ya, por incompetentes. Pero ya.

Actualización 2017-06-25: Manuela Carmena dice que los dos concejales no han sido imputados formalmente, y así lo confirman las asociaciones de jueces.
Por lo tanto no deberían dimitir mientras no sean imputados, y un menos aún si no se demuestra que la contratación del informe fue irregular

El FMI sigue haciendo experimentos (o sin tener ni dea)

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha vuelto a dejar al descubierto lo tontos que pueden llegar a ser. A su cabeza Christine Lagarde.

Si primero fue el tema de la deuda ahora es el de la "contención salarial".

En resumen: primero te dicen lo que tienes que hacer para que tu economía vaya mejor y, cuando no mejora, te dicen que "donde digo Digo digo Diego".

¡Ah! Y si no lo hubieras hecho, entonces ya tienen la excusa perfecta: " si hubieras hecho lo que dije...".

¿Y responsabilidad? Ninguna. Ellos se dedican a decir lo que tienes que hacer sin más consecuencias.

Hay que joderse en la opinión de quien confian nuestros políticos, de los que también hay que joderse lo inútiles que son.

Y luego tenemos que oír que su trabajo es complicadísimo, que ellos lo saben hacer como nadie, que tú no estás preparado y que bla bla bla.

Justicia les daba a todos. Justicia justa. Nada más.

Otros incompetentes: Vueling

Estaba revisando mi carpeta de SPAM y he visto que un correo de Vueling.

A mí me sonaba que ya había pedido que no me enviaran más publicidad, pero por si acaso, he revisado el correo en busca que un enlace en el que darme de baja y, ¡oh!, lo había. Así que antes de irritarme, he decidido probar de nuevo, suerte.

He ido al enlace, he introducido mi correo y, ¡oh!:

"Confirmación de baja en la newsletter

El email introducido ya ha sido dado de baja de la newsletter con anterioridad."

Lo he marcado en rojo por si fuera poco evidente.

Con dos huevos: sí, señor. 

Vueling vive en un espacio-tiempo paralelo en el que yo aún no me había dado de baja y desde allí me envían aún los correos, aunque la gestión de la "newsletter" la hacen desde el mismo universo en que yo la recibo.

Supongo que tendré que esperar a que Vueling establezca un agujero de gusano que conecte estos dos universos para que les llegue de una puñetera vez mi baja de su "newsletter".

Qué miedo como gestionen el resto de cosas igual. Y tienen aviones.

Vodafone: un estupendo caso de malas prácticas empresariales

Captar, satisfacer y fidelizar.

Estos son los tres pilares para hacer crecer una empresa. Vodafone además añade entre ellos uno más: tocarle las narices al cliente.

En mi última llamada por una avería de Vodafone, antes Ono, aproveché para indicarles que, por favor, tomaran nota de que no quería recibir más publicidad, por ningún medio, incluidos los molestos SMS que me envía periódicamente.

¿Qué ha hecho Vodafone? Me ha enviado una carta de cuatro hojas, c-u-a-t-r-o, con todos unos formularios para que les indique qué quiero y qué no quiero recibir, y para más coña, que lo acompañe de una fotocopia de mi DNI y la envíe a una dirección.

Es, en toda regla, lo que yo llamo tocar las narices. Creo que en cualquier empresa mínimamente seria entienden a la primera "no me envíen más publicidad". En Vodafone no.

En Vodafone, han burocratizado esa simple instrucción hasta hacer que al cliente le sea más cómodo y satisfactorio escribir un blog ensalzando lo incompetentes y cretinos que son y una llamadita a su teléfono de atención al cliente para ponerles los puntos sobre las ies.

Y luego enviaré sus formularios, habiéndoles tocado las narices el doble de los que a ellos les gusta tocármelas a mí.

Un saludo a los genios empresariales que dirigen Vodafone.

Si no sabe distinguir entre dos botones...

Verborrea, mucha verborrea, pero al final lo mismo.

Hay detalles que son una muestra de incompetencia. La del candidato a presidente de España por el PSOE, Pedro Sánchez, es para enmarcarla: ha votado a favor de la reforma de la ley del aborto, por error, o incompetencia, o por no estar en lo que tiene que estar.

¿Para qué cojones son las leyes?

Las leyes son las normas generales cuyo cumplimiento beneficia a la sociedad y por lo tanto a sus ciudadanos.

Cuando una parte de la sociedad actúa en su propio beneficio pero perjudica al resto, entonces es necesario regular esas actividades para encontrar el equilibrio justo entre los intereses de ambas partes.

Ley de Politicos y cargos públicos.

La actividad de los políticos españoles es casi una bicoca: no tienen obligación de hacer bien su trabajo, no se les evalúa y sus acciones están exentas de responsabilidad.

Un ejemplo claro de esto es cuando los políticos mienten respecto a las cuentas públicas.
Cuando José María Aznar dijo que "había armas de destrucción masiva" pese a las dudas internacionales y de los propios ciudadanos españoles respecto a la fiabilidad de ese informe interesado de Estados Unidos, debería haber sido juzgado por incompetencia, irresponsabilidad y embuste. Pero no, bastó con decir que se equivocó y pelillos a la mar.

Es intolerable que un político nos dirija a donde no sabemos. Es un "tú déjame a mí". Y no, los ciudadanos tenemos el derecho de saber qué objetivos tienen los que gobiernan y en qué basan sus decisiones.

Que un cargo publico mienta como han mentido abiertamente en Estados Unidos, da una idea del nivel de corrupción sistemática contra sus propios ciudadanos.

Es necesaria una ley que asegure que los políticos únicamente digan la verdad a los ciudadanos, y en caso contrario se les inhabilite permanentemente por mentir o mas grave aún por embusteros, mentir disfrazando la mentira.
En caso de incompetencia, inhabilitación hasta que se formen en su área y demuestren ser competentes.
Si encima la mentira o el embuste les ha supuesto un lucro, multa del doble de lo obtenido.

Si el daño es al estado, cárcel y trabajos sociales en el área afectada.

Inhabilitación permanente por mentir.
Cárcel por mentir con lucro o con embuste.
Inhabilitación por incompetencia.

En resumen, porque las decisiones deben tomarse en base a verdades, de lo contrario se termina en situaciones que, quizas no son las que se querian evitar pero tampoco son las deseadas. Es básico.

Cómo decir una cosa y luego la contraria sin sonrojarse

Cuando alguien dice una cosa y un tiempo después afirma la contraria, uno puede pensar que aquel ha rectificado, lo cual es de sabios, o que ha cambiado de opinión, algo no sólo perfectamente posible sino además normal.

Lo que ya no parece tan normal es argumentar perfectamente la primera cosa y al decir lo contrario argumentarla también perfectamente con los mismo argumentos pero del revés. Porque cuando esto sucede quiere decir que los argumentos sólo tenían la validez que les otorga quien habla, es decir, son farfolla.

Cuando veo una cosa así tiendo a pensar que el que habla o bien es gilipollas o es que me está tomando por ello. Y eso es lo que estan haciendo muchos, muchísimos, políticos de este país, que también es el mio. Lo hacen sin vergüenza alguna, con una cara dura que nunca he visto antes, y sin ni siquiera sonrojarse.

Da igual lo que diga un político mientras consiga que le respaldes. Después él hará lo que le venga en gana con cualquier excusa y cualquier argumento, y no hace falta ni que tengan sentido con lo que dijo antes para convencerte.

La constitución española debería incluir un apartado especial para aquel que engañe al pueblo.
Las promesas electorales deberían ser de obligatorio cumplimiento o, si se cambia de opinión, convocar nuevas eleccciones. No es posible que un político prometa una cosa y luego haga la contraria, tal como está haciendo el presidente del gobierno de España, el señor Mariano Rajoy, que además tiene la desfachatez que excusarse diciendo que el motivo que le ha llevado a incumplir su programa electoral ha sido "la realidad".
En otras palabras, hizo promesas y afirmaciones sobre cosas que no conocía. Una peligrosa mezcla de incompetencia, negligencia, temeridad y deslealtad al pueblo que le ha otorgado su poder.

Y la pregunta es bien simple: ¿Cómo puede un político hacer promesas sin conocer "la realidad"? La respuesta es también simple: no tienen ni vergüenza, ni palabra ni aptitudes para el cargo que ocupan.

Es más de lo mismo que en el Reino Unido: tú ve escuchando lo que te digo que luego voy a hacer lo que me da la gana.


Ineficacia bancaria: el Banco de Santander


El derecho de "pataleta" es básico y aquí lo ejerzo hoy en relación a la ineficacia, por no llamarlo incompetencia o ineptitud, del Banco Santander respecto a lo que sigue.

Desde hace, por lo menos 5 (CINCO) años, recibo con regularidad cartas a nombre de la señora María Isabel Gómez MeXXXXXXX (mantengamos a la descuidada señora en un pseudoanonimato por respeto a su presunta inconsciente dejadez).

Lo lógico y habitual cuando alguien recibe en su domicilio una carta que no va dirigida a él, es comprobar si la dirección es la correcta. Si no lo es, se escribe en la anverso de la carta "Entregada en dirección incorrecta" y se echa en un bozón para que Correos corrija su error.
Si en cambio la dirección es correcta, pero el destinatario no reside allí, se escribe "Destinatario desconocido" y algún dato adicional si se dispone de él, como "cambió de domicilio" o "ya no reside en esta dirección". De esta forma, Correos puede devolver la carta al remitente y que éste tome nota de que allí ya no se encuentra a ese destinatario.

El problema surge cuando el remitente hace oidos sordos (o vista ciega) a este último caso, y continua enviando cartas a esa dirección, aun habiéndole notificado el problema.

Correos indica, con todo el sentido común del mundo, que no puede dejar de entregar las cartas de un remitente en una dirección, aunque ésta sea incorrecta, ya que quien debe darse por enterado es el remitente, no Correos.

En las oficinas del Banco Santander me comunicaron que ellos no pueden hacer mucho, ya que la destinataria de la carta no tiene cuenta en esa oficina, como si yo tuviera que saberlo, pero que la harán llegar a la "oficina central". De esto hace ya años y sigo recibiendo las cartas de María Isabel Gómez MeXXXXXXX. Para colmo la dirección no tiene el piso y el código postal es incorrecto: una recopilación de los datos del cliente realmente ejemplar.


Con gusto abriría una de esas cartas para saber qué oficina tiene esta señora, si no fuera porque legalmente una carta no puede ser abierta por alguien que no es su destinatario. La Ley orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal español, dice en su artículo 197, apartado 1:

"El que, para descubrir los secretos o vulnerar la intimidad de otro, sin su consentimiento, se apodere de sus papeles, cartas, mensajes de correo electrónico o cualesquiera otros documentos o efectos personales o intercepte sus telecomunicaciones o utilice artificios técnicos de escucha, transmisión, grabación o reproducción del sonido o de la imagen, o de cualquier otra señal de comunicación, será castigado con las penas de prisión de uno a cuatro años y multa de doce a veinticuatro meses."

Y tampoco puedo tirarla a la basura porque el aparado 2 dice:

"Las mismas penas se impondrán al que, sin estar autorizado, se apodere, utilice o modifique, en perjuicio de tercero, datos reservados de carácter personal o familiar de otro que se hallen registrados en ficheros o soportes informáticos, electrónicos o telemáticos, o en cualquier otro tipo de archivo o registro público o privado. Iguales penas se impondrán a quien, sin estar autorizado, acceda por cualquier medio a los mismos y a quien los altere o utilice en perjuicio del titular de los datos o de un tercero."

Resumiendo: estoy condenado a escribir anotaciones en las cartas de María Isabel Gómez MelXXXXXX y peregrinar hasta los buzones debido a la incompetencia del Banco Santander y a la dejadez de Marisa

Si alguna vez necesito un banco es evidente que no acudiré al Banco de Santander porque estaré demasiado entretenido yendo y viniendo al buzón con sus cartas.




Legislar con alegría

Sí: para banqueros, para empresas, pero los de a pie bien ataditos y ni te manifiestes.

Éste es el país en el que vivimos, en el que una empresa destroza la naturaleza por incompetencia y no pasa nada de nada: www.publico.es