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DC Shoes y el spam

El spam. Parece que hay empresas que no se enteran de que no solo no es productivo si no que daña la imagen que tienen los consumidores de su marca.

Voy a explicar dos de últimas tendencias que estoy padeciendo.

La primera es con el enlace para dejar de recibir los correos que te envía una empresa. Vas al enlace, te desuscribes, te muestran un mensaje de que lamentan que ya no quieras recibir sus correos, todo parece correcto y tiempo después vuelves a recibir el spam, porque tu gestión no ha servido de nada, excepto para que sepan que sigues leyendo el spam que envían.

La segunda es que te das de baja de una lista de distribución de correo (de spam) y alegremente te dan de alta en otra distinta.

Un fuerte aplauso para DC Shoes por usar la primera de estas "tendencias" y maldito el momento en que les di mis datos. Al próximo correo los marco como spam directamente.

La futura Ley de Protección de Datos (actualizado)

Decir que los políticos toman a los ciudadanos por el pito del sereno es quedarse muy, pero que muy corto.

Muestra de ello es la futura Ley de Protección de Datos, que autoriza a los partidos políticos s enviar spam. Así de claro.

También ofrece un mecanismo "sencillo y gratuito" para darse de baja. Es decir, una forma sencilla y gratuita de dejar constancia bien clara de tu opinión política. Pero el voto es secreto ¿Eh?

Me reciba esta ley como "futura" porque nada hace esperar que cambie hasta que la aprueben, porque todos los partidos políticos están súper de acuerdo. Para otras cosas no, pero para esto forman una piña.

Actualización (2018-11-23).
Resulta que Podemos y Ciudadanos, después de que El Diario informase del artículo de la ley, ahora dicen que no están de acuerdo y que "intentarán" que se modifique.
Y llegan tarde, porque ya la ha aprobado el Senado: Podemos ha votado en contra (manteniendo las apariencias) y Ciudadanos ha votado a favor (bah! Ya qué más da).

Y solo se me ocurren dos razones por las que no hicieron nada:

1. Lo sabían y se callaron, intentado tomar a la ciudadanía por gilipollas.
2. Son incompetentes y no se leen lo que votan, porque lo votaron. Es decir no están haciendo el trabajo por el que se les paga. Ambos partidos estaban muy ocupados con polémicas y mierdas innecesarias como para leerse, ninguno de sus diputados, la ley que iban a votar.

Yoigo y el SPAM por SMS

Creo que he llamado unas cinco veces a Yoigo para decirles que no quiero que me contacten con publicidad de productos que no tengo contratados, pero aún así sigo recibiendo SMS's con publicidad.

Ni siquiera siguiendo el enlace que incluye Yoigo para dejar de recibir publicidad: sigo recibiéndola.

Les doy un mensaje más y me cambio de compañía.

Si para una cosa tan sencilla no son competentes, no quiero imaginar lo que pasaría el día que tenga un problema con una factura.

No parece que les haya sido muy útil ir al programa "El jefe infiltrado".

Yoigo y la publicidad por SMS

Después de pedir cuatro veces a Yoigo que debe de enviarme publicidad por SMS resulta que, en lugar de hacerlo y punto, ahora te dan la opción en el mismo mensaje:

YOIGO es mucho. Combina tu tarifa movil con 1GB extra + FIBRA en casa por solo 19,20E + cuota de linea. Llama gratis a 800622518. No+Publi: bit.ly/2kvDalR

Lo que me queda por comprobar es si así van a hacer caso o si finalmente tengo que cambiar de compañía, tal como les advertí.

Vueling: esa empresa tan desastrosa

Que Vueling es un desastre es notorio.

No solo tienen teléfonos 902 para la "Atención al cliente", teléfono de tarificación especial, sino que además gestionan como el culo el correo electrónico.

Hace años que recibo SPAM de Vueling. Sí, SPAM. Nunca le indiqué a Vueling que podían inundarme el correo con mensajes de ofertar, promociones y otras mierdas que no me interesan, pero Vueling sigue enviándomelas a pares.

Y lo mejor de todo es que en cada uno de esos correos de SPAM hay un enlace para dejar de recibirlos. Introduces tu dirección de correo y te contestan este mensaje de chufla:

"El email introducido ya ha sido dado de baja de la newsletter con anterioridad."

Toma ya gestión competente.

Si son incapaces de gestionar una cosa tan sencilla, imagina cómo es el resto del trato que te van a dar.

Pero no me importa, de verdad: cada vez que veo un correo de SPAM de Vueling recuerdo dónde no compraré mi próximo billete. Gracias, Vueling.

Otros incompetentes: Vueling

Estaba revisando mi carpeta de SPAM y he visto que un correo de Vueling.

A mí me sonaba que ya había pedido que no me enviaran más publicidad, pero por si acaso, he revisado el correo en busca que un enlace en el que darme de baja y, ¡oh!, lo había. Así que antes de irritarme, he decidido probar de nuevo, suerte.

He ido al enlace, he introducido mi correo y, ¡oh!:

"Confirmación de baja en la newsletter

El email introducido ya ha sido dado de baja de la newsletter con anterioridad."

Lo he marcado en rojo por si fuera poco evidente.

Con dos huevos: sí, señor. 

Vueling vive en un espacio-tiempo paralelo en el que yo aún no me había dado de baja y desde allí me envían aún los correos, aunque la gestión de la "newsletter" la hacen desde el mismo universo en que yo la recibo.

Supongo que tendré que esperar a que Vueling establezca un agujero de gusano que conecte estos dos universos para que les llegue de una puñetera vez mi baja de su "newsletter".

Qué miedo como gestionen el resto de cosas igual. Y tienen aviones.

Empresas incompetentes: CAS Training

Ya hablé hace tiempo del Banco de Santander y la imposibilidad de dejar de recibir en mi domicilio cartas a nombre de otra persona, por incometencia e ineptitud. Y no será por veces que les llamé e incluso llegué a ir a una oficina personalmente. No hubo forma.

Hoy voy a hablar de otra empresa incompetente, pero esta vez, en la gestión del envío de sus correos electrónicos de publicidad.

Un gran error por mi parte fue dar mi dirección de correo a CAS Training, y por ingenuo, además mi teléfono.

No solo me llamaban para cursos y más cursos de formación que no me interesaban, ni por tema ni por precio, si no que ha sido completamente imposible dejar de recibir sus correos, que ahora, por supuesto, ya marco como SPAM.

Si una empresa de formación es incapaz de quitar tu dirección de una lista de correo, imagina cómo será el resto de su gestión y forma de trabajo.

La deficiente gestión de la publicidad

¿Para qué sirve la publicidad? Está claro: para informar de tu producto y en tu nombre. Es decir,  se valora el producto y de quién procede.
Estas dos cosas dejan claro entonces lo que es por lo tanto contraproducente en publicidad. Un claro ejemplo es enfadar al cliente.
Mucho cuidado porque es muy frecuente que una compañía lo haga, precisamente porque su volumen suele ser mucho mas grande que el del cliente y la atención que se presta no está a la altura, no tiene en cuenta las necesidades de su cliente y eso que es algo básico no solo en publicidad sino en la gestión de cualquier empresa: entiende a tu cliente.
Pongamos un ejemplo: ONO envía correos publicitarios en los que al menos indican cómo dejar de recibirlos pero el procedimiento no funciona: sencillamente la web de ONO no funciona. Y no es cosa de hace unos días.
Así que, como no puedo hacer que dejen de enviarme publicidad y no quiero perder media tarde al teléfono para hacer que lo arreglen, ahí quedan marcados como spam.
Luego ONO se sorprenderá de cómo es posible que sus clientes no reciban sus correos.

Desinstalando sin piedad

Hoy ha aparecido una "s" pequeñita en la barra de notificaciones de mi móvil, la he desplegado y, sorpresa, era una notificación de Shazam para informarme de "la canción de la semana".

¿¡Que qué!? Y la he desinstalado.

No sé si alguien recuerda AirPush.

Hace algún tiempo ciertos programadores y empresas con una visión monocular y a medio camino entre la cabeza y los pies empezaron a incluir en sus aplicaciones una cosa llamada AirPush.
Y lo hicieron como locos por la avaricia de rentabilizar sus inversiones en el desarrollo de App's. La falta de visión fue mayúscula.

AirPush te iba mm molestando constantemente con publicidad que iba apareciendo en la barra de notificaciones. ¿Molesto? Sí y mucho.

Y la demanda fue safisfecha con oferta, AirPush Detector. Una aplicación para poder identificar qué App te estaba jodiendo la vida con la publicidad. Porque en las App's no avisaban de que incluían AirPush.

Y tan rápido como la gente se instalaba una App la desinstalaba al ver que incluía el pestilente parásito publicitario.

Y AirPush se vio obligada a pedir permiso a los usuarios para poder enviarles notificaciones con publicidad hasta hacerles vomitar.
Y sin embargo está calificada como la segunda empresa más prometedora por Forbes. Qué ojo tienen en Forbes.

Evidentemente el modelo de negocio que pretendía AirPush se vio truncado por Google antes de echar sus primeras hojitas.

Google establece en su política para aplicaciones que las notificaciones deben poderse relacionar con la aplicación que las efectúa, algo que no hacía AirPush y establecía algunos detallitos más para los listillos que creían en la ley de la jungla.

Y Shazam se ha creído lo mismo. Y conmigo ya la han cagado: me acabo de instalar SoundHound.

Cuando el cliente tenía la razón: Privalia y Cepsa

Vale: el cliente no siempre tiene la razón, pero no por ello se deja de cuidarle en lo posible. Y si conviene cuidarle, no hace falta mencionar que no conviene molestarle.

Esta es la buena filosofía empresaríal y precisamente la que no siguen ni Privalia ni Cepsa.


El caso de Privalia el llamativo teniendo en cuenta que se trata de una empresa de venta online, es decir, se forja su imagen en el medio en el que mal subsiste.

Unilever, spam, Jazztel y La ley de Protección de Datos

Pudiera parecer que los cuatro temas no tienen mucho en común, pero lo cierto es que sí están relacionados.

Comenzaré explicando que hace años la marca Frigo, que pertenece a Unilever, realizó una campaña publicitaria de sus helados Magnum en la que realizaba un sorteo. Para participar en él había que proporcionar tus datos personales.

Graciosamente, sólo tras proporcionar tus datos la web te informaba de que el plazo para participar en el concurso había terminado hacía tiempo.

Por supuesto Frigo iba a hacer uso de tus datos para inflarte el correo electrónico con publicidad. Para colmo, si no deseas recibir publicidad de sus helados te obligan a ejercer los derechos que te otorga la Ley Orgánica de Protección de Datos española.

Y aquí enlazamos con Jazztel, que también te pone fino el buzón de correo con publicidad. Si quieres dejar de recibirla tienes que enviarles un correo electronico a bajaemail@jazztel.com, como bien indican en cada correo de publicidad. Lástima que esa dirección que no funciona: te devuelven el correo porque no se puede entregar (error 550 relay not permitted).
Cuando les llamas para el mismo asunto te dicen que debes enviarles un fax con tus datos y ejercer el derecho de cancelación según la ley anterior.
 Para hacer la cosa un poco más evidente, supongamos que Jazztel nos proporciona un contestador automático ya activado, pero que nosostros no lo quisiesemos. Jazztel podría decirnos que para desactivar ese servicio deberíamos ejercer el derecho de cancelación de la ley argumentando que los usuarios de ese servicio están incluidos en un fichero registrado en la Agencia de Protección de Datos, lo cual es absurdo si su intención es facilitarte las cosas y tenerte contento, tergiversando claramente la interpretación de la ley.

Estas empresas confunden que yo no quiera publicidad con que yo no quiera que tengan mis datos. En otras palabras, se trata de una cuestión comercial y no legal.
Que este tipo de empresas se escuden en la Ley de Protección de Datos para entorpecer las gestiones más triviales dice mucho de su ética.

De todo esto se deduce que tanto Frigo (así como Unilever) y Jazztel dan preferencia al hecho te poderte enviar publicidad (aunque ya sepan que te molesta) en lugar de tenerte más contento como cliente.

De momento ya sé qué helados y otros productos de Unilever no voy a comprar y qué compañía de telecomunicaciones está tentando a la suerte para perder un cliente.


Edición: De la queja que formulé a Jazztel sólo he recibido una carta certificada indicándome que no me enviarán más publicidad, lo que era mi objetivo, pero han hecho oidos sordos a por qué lo hacen tan complicado y por qué utilizan la Ley de protección de datos para gestionarlo.