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Marcos digitales: mierdas insufribles

Hace ya mucho tiempoque existen marcos digitales y la gran mayoría son de pequeño formato. Más que marcos digitales son fortafotos digitales.

Los marcos de gran tamaño, como un cuadro, son bastante distintos en prestaciones.

Mientras que los portafotos utilizan memorias USB o tarjetas SD de memoria (NIX Play, Miccatron, Tenker, Sony), los marcos utilizan con demasiada frecuencia servidores externos (Electric Objects, Nimbus Frame, Meural) cuando no el mismo sistema físico incómodo de los portafotos (Bigeframe).

Usar sus servidores les permite monopolizar tu marco y venderte servicios de imágenes como obras de museos.
Podrían hacer lo segundo sin lo primero, pero ya que se ponen a joderlo, supongo que prefieren joderlo todo entero.

Es el caso del discontinuado EO1 de la extinta empresa Electric Objects.
El EO1 utilizaba su propia web y una App para subir a sus servidores las imágenes que luego se podían seleccionar para ser mostradas. Esto tiene el grave problema que quedó patente con el cierre de la empresa: como dependes de sus servidores, si la empresa quiebra, te quedas con un bonito marco en negro.
Para el EO1, Electric Objects decidió obligar a sus clientes a usar sus servicios, a pesar de tener el marco conexión Bluetooh.

Elecrtic Objects, al cerrar, vendió la infraestructura a Gigphy para que los marcos siguieran funcionando, pero el problema sigue siendo la dependencia con una empresa para que el marco funcione. Un problema latente que terminará explotando en las paredes de sus ex-clientes.

Pocos marcos digitales son autónomos y los que lo son utilizan memorias USB o tarjetas SD, como los portafotos, lo cual es un engorro teniendo en cuenta que la tecnología actual permitiría enviar las imágenes por Bluetooh o WIFI.

Algunos fabricantes incluyen lo peor de ambos dispositivos, teniendo un formato pequeño y usando servidores externos, como Photospring.

Por si el problema del EO1 (y el EO2) no fueran suficientemente conocidos y ejemplares, existe una proyecto Open Source llamado Open Frame que repite el mismo error: debes subir a sus servidores las imágenes que quieres mostrar en el marco. Habría que darles un premio a la incompetencia.

Otra opción podría ser Google Chromecast. Tiene una opción "Ambient" que permite mostrar imágenes cuando no se está usando, pero paradógicamente la opción de mostrar imánenes de Google Photos no funciona (a fecha 2018-10-31).

De momento estoy explorando la posibilidad de hacer lo mismo con una Raspberry Pi, y todo parece indicar que es posible. Iré informando.




"No responda a esta dirección de correo"

Que un cliente contacte contigo es una bendición. Te da la oportunidad de satisfacerle, lo cual es la base de cualquier negocio.

Sin embargo hay empresas que se dan el lujo de enviarte correos automatizados con la coletilla "No responda a este correo", sin más.

Ole el trato amable y servicial.

El curioso caso muchas empresas informáticas

Cuando contratas un trabajo, un programa, a una empresa informática, su objetivo es ganar dinero con ello, pero se sobreentiende que la empresa tiene la capacidad adecuada y es competente. Con frecuencia no es así y hacen autenticas chapuzas que luego se pagan resolviendo las incidencias (eufemismo de "problema") que causa aquella chapuza. Y los empresarios que las contratan no lo ven o no lo quieren ver.
Solo conozco una gran empresa, por tamaño, en la que si una " incidencia" ocurría más de tres veces en un mes pasaban a catalogarla como problema a resolver de forma definitiva, no sólo el problema en sí sino la causa.
El resto de empresas se dedican a pagar por contratos de "mantenimiento" que solo resuelven las "incidencias". Un negocio redondo: le cobras por la chapuza y luego por los problemas que ocasiona la chapuza.
Pero no acaba aquí el cuento. Cuando el cliente pide una modificación del programa se hace otra chapuza sobre la chapuza original. Y tras cada chapuza es más complicado hacer una mínima modificación, o nueva chapuza.
Esto, unido a la total ausencia de documentación y a la "rotación de personal" (eufemismo de "los programadores se marchan quemados de trabajar a contrarreloj para hacer y mantener las chapuzas y se llevan con ellos el conocimiento de las chapuzas y cómo funcionan"), termina en un programa monstruo que no hay forma de modificar una línea de código y saber a qué afectará.
Algunas empresas, como la que me refería antes, reaccionan tarde y le piden a la empresa de las chapuzas, que documenten los programas. No hace falta ser muy listo para saber cómo va a ser esa documentación: otra chapuza que no servirá para mucho. Y el cliente será incapaz de darse cuenta.
Todo esto muy a menudo con el agravante de que el cliente ni sabe lo que necesita ni cómo es su forma de trabajo o ésta esta lejos de ser óptima, a veces incluso es incoherente.
Esto apenas ocurre en las empresas bien gestionadas que se hacen sus propios programas o tienen un control adecuado del que encargan. Otro caso a parte es el de las empresas con departamentos de programación pero a los que otros departamentos actúan como el tipo de clientes irresponsables que mencionaba antes.

Cuando las cosas no funcionan

Idear un negocio parece al alcance cualquiera.
De cualquier idiota, quiero decir. Ahí tenemos Gowex.

Pero la realidad es bien distinta. Hacer que tu negocio enamore al cliente y esté deseoso por volver no es sencillo.

Otro ejemplo de cómo dejar de forma constante al cliente insatisfecho es The Phone House.

Para empezar, invito a cualquiera a llamar a una de sus tiendas, no importa cual. Tras una breve locución te piden te piden que pulses "3" si deseas hablar con la tienda.
El teléfono suena,  suena y suena, y lo que finalmente obtienes es que se corta la llamada. Si vuelves a intentarlo, suena y suena y se vuelve a cortar.

Más patadas de RENFE a sus clientes

RENFE es una de esas empresas que sigue arrastrando lo peor de las empresas públicas y entre esas cosas está la de joder al cliente (que ellos consideran mero usuario) hasta que consiguen sacarlo de quicio y ponerlo del color de su logotipo.
Pronto explicaré las bondades del sistema de billetes de cercanias por zonas y la forma absurda en que RENFE expide los billetes.
Mientras tanto, hoy he descubierto una nueva forma que RENFE ha encontrado para joder aún más a sus clientes con los billetes de larga distancia.

Cuando el cliente tenía la razón: Privalia y Cepsa

Vale: el cliente no siempre tiene la razón, pero no por ello se deja de cuidarle en lo posible. Y si conviene cuidarle, no hace falta mencionar que no conviene molestarle.

Esta es la buena filosofía empresaríal y precisamente la que no siguen ni Privalia ni Cepsa.


El caso de Privalia el llamativo teniendo en cuenta que se trata de una empresa de venta online, es decir, se forja su imagen en el medio en el que mal subsiste.

Premio a la ética profesional: Facebook

No es la primera vez y me temo que no sea la última en la que Facebook le toca las narices a sus usuarios/clientes. Que porque sea gratis para el usuario eso no quiere decir que no se tenga obligaciones con ellos. Y la primera obligación de un empresario es no calentar a los clientes. Pero parece que Facebook no tiene claro dónde terminan las mejoras y comienzan las tocamientos de narices.

Esta es la última, que yo conozca al menos.


Debido a unas "mejoras", los usuarios de un grupo deberán volverse a apuntar a él. Es decir, hacemos una "mejora" y echamos a todos los usuarios que se interesaron por el grupo.
En Facebook son unos fenómenos.