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La ética de Facebook

Cambridge Analítica fue un ejemplo que nos develó hasta qué punto podía llegar Facebook para rentabilizar su empresa: lejos, muy lejos.

Y ahora sabemos más de la ética de Facebook: estuvo estafando a menores de edad a sabiendas, permitiéndolo y sacando beneficio de ello.

Si usas Facebook, cuando nos enteremos del proximo escándalo, no digas que no estabas prevenido.

¿Privacidad en Facebook? Sí, y burros volando

Bueno, bueno: que Facebook la ha cagado con la privacidad porque otra empresa usó datos de sus usuarios sin su permiso

¿Y qué? Cada día millones de personas publican información personal y hasta íntima en sus muros de Facebook. Y no he visto a nadie preocupado, seguramente porque quienes deberían preocuparse están muy ocupados publicando sus cosas en Facebook, Instagram y otras plataformas similares.
Y no pasa nada.

Pero que Facebook tenga información tuya es una cosa. Que la utilice es otra muy distinta.
Porque no te engañes: Facebook es una mina de información.

¿O acaso crees que es una ONG cuyo último propósito es la de "conectarte con tus seres queridos"? Pues no: Facebook es un negocio cuya finalidad es saber lo más que pueda de ti, para mostrarte anuncios y vender tu perfil psicológico a otros. Tal cual.

Si te gusta, o te da igual, bien. ¿Que no te gusta? Pues eliminas tu cuenta de Facebook y te dedicas a cosas más contructivas que no sean pavonearte, lucirte y dar el coñazo a los demás con tus publicaciones que nadie te ha pedido.

Porque que te valoren los demás está bien, pero aún está mejor que lo que hagas tenga valor, para ti, sin importar demasiado si a los demás les importa o no.

Pero, como siempre, haz lo que te venga en gana, que para eso es tu vida. Pero si publicas en Facebook, luego no te escandalices de que usen tu información.


Verdades a medias: WhatsApp y Gizmodo

La versión en castellano de Gizmodo se caracteriza, entre otras cosas, por dar bandazos en su punto de vista, a veces usando argumentos que son medias verdades.

WhatsApp.
La estrategia de Facebook para rentabilizar la compra de WhatsApp no es precisamente brillante, principalmente porque toca las narices a los usuarios, algo muy contraproducente en cualquier negocio.

Las últimas condiciones de usuario incluían que WhatsApp enviara parte de tus datos a Facebook, aunque daba la opción de aceptar los nuevos términos excepto esta cesión de datos.

La opción no estaba muy clara ni muy a la vista, pero estaba.

Gizmodo.
Tan pronto Gizmodo te informa de esta opción como luego da un mensaje alarmista sobre aquellos usuarios de WhatsApp que no aceptaron las nuevas condiciones, omitiendo que la situación es fácilmente salvable aceptándolas y excluyendo de ellas la de cesión de datos.

Facebook.
Lo que está claro es que los usuarios no quieren que Facebook tenga sus datos de WhatsApp, que incluye el número del teléfono.
Ya me di de baja de Facebook por ser un escaparate de narcisistas exhibicionistas que nos obliga a tragar con todas sus pequeñeces existenciales, lo mismo que Instagram y los grupos de WhatsApp.

Casi estoy deseando que WhatsApp lo haga y así quitarme de encima esos grupos de postureo y exhibición de un plumazo.

Hay algo que tengo claro: si WhatsApp me obligase a ceder algún dato mío me daría de baja de inmediato, sin paños calientes. Hay más opciones y Facebook parece no enterarse.

Si hay algo que sé con certeza es que los errores en el trato con los usuarios se pagan caros. Facebook aún no debe de saberlo.

Tiempo al tiempo.

César Alierta ni aprende ni tiene vergüenza

Nada: que no hay forma. César Alierta, presidente de Telefónica, sigue pretendiendo que empresas que generan contenidos en Internet y obtienen un beneficio deben pagarle, como Google o Facebook. Erre que erre, cabezón.

Lo mismo que si tu compañía eléctrica te cobrase según el beneficio que tengas. Según enchufes una tostadora o una lavadora sus fabricantes deberían pagar a la compañía eléctrica. Es absurdo.

Obteniendo información de ti y lo que haces

Facebook abrió la puerta a que cualquiera pudiera publicar sus intimidades al mundo entero. Es grave, pero para los exhibicionistas ha sido el paraiso que los demás hemos sufrido, con fotos de qué come, de dónde está, con quien está y lo bien ensayadas que tiene las poses en todas las fotos.

Si eso me parece grave y molesto, es sólo la punta de lo enorme que es el problema. Y lo llamo problema porque lo es y muy serio.

La cantidad de aplicaciones para móviles que te ofrecen "poder compartir" lo que haces no tiene fin. Y nadie parece preguntarse qué hacen esas aplicaciones además "de compartir". Es un información muy jugosa para estudiar tus preferencia, tu actividad y tu comportamiento. Bienvenido al gran hermano.

Aplicaciones tan aparentemente inocuas como "Smart remote" permiten a la empresa propietaria saber qué ves y cuándo lo ves.

Hasta ahora estas empresas necesitaban instalar en un grupo de muestra de usuarios un aparato que registraba qué canal de televisión veías, cuándo, y durante cuánto tiempo: un estudio de mercado. Ahora no les hace falta: con una aplicación se enteran de todo y lo peor es que tú te crees que te están haciendo un favor, porque es gratis.

Cualquier aplicación que envíe información desde tu móvil a cualquier otro sitio está enviando información de ti y tus actividades. No digo que todas esas empresas sean diabólicas pero sí que utilizan o pueden utilizar esa información sin pedirte permiso y reaccionar en base a esa información para su propio beneficio, no el tuyo. Lo que asusta que es esas empresas pueden tomar decisiones, y lo hacen, sin que tú te enteres.

Las simples "tarjetas" de Google que te dicen cuánto tiempo tardarías en llegar a tu casa están dando mucha información a Google sobre tus actividades. Bueno, el lema de Google es "No seas malo", pero Larry Page ya no está al mando. Una persona cuyo interés era científico ya no está al mando. Ahora está al mando una persona con interés comercial. Y el interés comercial no es lo mismo que tu propio interés.

Lo último son las aplicaciones para ver lo "sano" que estás. Cuánto caminas y a qué hora. No ha bastado con que nos metan con calzador lo de "haz deporte"; además ahora saben no sólo si lo haces sino cómo y cuándo.

¿Alguien ha visto que se legisle esto?

La Unión Europea hizo un intento, por no llamarlo paripé. Alemania se escandalizó por auténticas tonterías mientras tenían un boquete del tamaño de Saturno por el que estas empresas recopilan y analizan tu vida y hábitos.

En buenas manos no es necesariamente malo, pero es que está en manos cuyo interés es púramente económico y ya sabemos lo que ocurre cuando el interés del consumidor queda sepultado por el interés económico, como aseguradoras con cláusulas que les permiten buscar los tres pies al gato para no pagar, mutuas que tienen unas preciosas y eficientes salas de espera para el médico de medicina general pero que si tienes algo más serio no te envían a la sanidad pública, la obsolescencia programada... La lista no termina. Y a nadie le está importando, incluyendo a nuestros políticos, lo que nos da una clara idea de tu capacidad y competencia para los cargos que ocupan.

Publicad, malditos, publicad. Verted vuestra vida en las manos de empresas privadas que no dan explicaciones, ni están obligadas a hacerlo gracias a los políticos que tenemos, y no tardaremos en ver en el futuro cómo esa información es utilizada en contra nuestra y sin ni siquiera saberlo.

Publicad, alegremente, publicad: todo.

Muy oficial, sí, en Facebook

La presidenta de Argentina Cristina Fernández ha publicado una carta abierta en Facebook.


¿Es Facebook el mejor lugar para que un presidente escriba una carta abierta?
Yo creo que no.

Facebook y su similitud con los politicos

"Proteger la información de nuestros usuarios y proporcionar controles de la privacidad eficaces forma la base de todo lo que hacemos;"

Esto es lo hemos tenido que leer en el correo que ha enviado Facebook anunciando cambios en su politica de privacidad. La misma falta de vergüenza.

Esa mierda llamada redes sociales

Modernillos y tontolculos con pretensiones de protagonismo son los que habitualmente utilizan ese de "redes sociales".
Facebook siempre me ha parecido una de las más grandes mierdas jamás inventadas en Internet. Su único mérito ha sido conseguir que gente con poco sentido de la privacidad y mucho espíritu exhibicionista pusiera datos reales en esa extraña web a la que ni siquiera Zuckenberg aún le ha encontrado una utilidad clara.
Cualquier gilipollez en la que puedas enmerdar a todos tus conocidos lo llaman red social. Y los temerosos de quedarse obsoletos se suben al carro con prisa, no vayan a dejar los 20 años que creen que aun tienen.
Sin sentidos que me hacen reír y preocuparme de si de verdad hay tanto imbécil en el mundo.
Idiotas que anuncian su presencia en "las redes sociales" sin ningún otro objetivo que ese de convencer a otros de que eso es guay, que es lo que se lleva.
El absurdo llega hasta el punto de ni siquiera prestar atención a las características de la nueva mierda disfrazada de algo "social" antes de zambullirse de lleno en ella.
El último ejemplo que me ha provocado una sonrisilla es el de TMB (Transports Metropolitans de Barcelona) publicando en nada más y nada menos que en la App Secret, la enésima red para tonterías. Pero claro, ¿quién puede asegurar que es realmente TMB si las publicaciones son anónimas? ¡Ja! Es para doblarse de la risa.
Una vez más: luego hay gente que va al circo

¡Ui! ¡Alemania también!



Aún retumban en mi cabeza las quejas de Alemania respecto a Facebook y la privacidad en 2010. (www.ABC.es y www.TheInquirer.es).

Se quejaban de lo que eran vanalidades si las comparamos con lo que, de ser cierto, dice Edward Snowden.

Resulta que cuando Estados Unidos ha hecho lo que le ha venido en gana con la privacidad de las comunicaciones en Internet, incluso con ciudadanos de Europa, lo ha hecho confabulado con muchos de ellos. ¡Toma ya!

Premio a la ética profesional: Facebook

No es la primera vez y me temo que no sea la última en la que Facebook le toca las narices a sus usuarios/clientes. Que porque sea gratis para el usuario eso no quiere decir que no se tenga obligaciones con ellos. Y la primera obligación de un empresario es no calentar a los clientes. Pero parece que Facebook no tiene claro dónde terminan las mejoras y comienzan las tocamientos de narices.

Esta es la última, que yo conozca al menos.


Debido a unas "mejoras", los usuarios de un grupo deberán volverse a apuntar a él. Es decir, hacemos una "mejora" y echamos a todos los usuarios que se interesaron por el grupo.
En Facebook son unos fenómenos.

Alemania y el doble rasero (o haz lo que digo pero no lo que hago)

Hace algún tiempo Alemania se quejó seriamente a Facebook del botón "Me gusta" (www.rtve.es). Parece ser que el  sencillo botoncito es terrorífico, maléfico y vulnera sus leyes de protección de datos, datos de sus ciudadanos, claro.

Lo que no entiendo entonces es por qué la policía alemana se supera con un troyano para hacer sus graciosas cosicas. (www.elpais.com)

Si Facebook se tira un pedo en el salón, eso es muy muy malo, pero si Alemania se caga en medio del salón, aquí no ha pasado nada. ¿Es así cómo funciona la cosa?

Dicho de otra forma: ¿el estado hace leyes para que las cumplan los demás pero no el propio estado? ¿Eso cómo se come?

Yo buscaría a quien o quienes se les ocurrió lo del troyano, a quien o quien los autorizaron, a quienes lo dessarrollaron, a quienes lo utilizaron y se los entregaba a la señora justicia para que les aplique las leyes con la misma contundencia que a los demás, esperando que esta señora no se haya prostituido...