Ya estaba yo a punto de usar mi nuevo Nokia cuando veo que usa tarjeta nano SIM. Vaya.
Llamo a Amena (que es Orange) y me dicen que puedo hacer un duplicado al momento por 5 euros. Me buscan una tienda cercana y elijo una de Jazztel. Todo muy correcto.
A la muchacha que estaba de dependienta le pido el duplicado y me dice que cuesta 10 euros. Le digo que eso no es lo me han dicho en Amena y me responde que la tienda es una franquicia como excusa para esa diferencia.
Como diría Joaquín Reyes, oliéndome la tostada le digo "Vamos a llamar a Amena para que nos lo aclaren."
Entonces la muchacha me dice "¿De Amena me has dicho? Entonces sí, son 5 euros. Es que para Jazztel que son 10 euros".
Vaya, vaya: así que si cuela, cuela ¿no?
Voy a dedicarle un video a esta chica, a las franquicias de Jazztel y a Jazztel.
Desde que se venden cosas por Internet la cosa ha evolucionado mucho, pero que mucho.
Hace muchos años, comprar algo era ver un cutre catálogo desde tu casa, enviabas un correo electrónico con tu pedido (en el mejor de los casos era un formulario) y luego esperar a que te respondieran indicándote cómo pagar y esperar de nuevo a que llegara el producto.
Hoy puedes buscar directamente lo que quieres en catálogos enormes desde tu casa, comprarlo con tarjeta de crédito, débito y otras formas como PayPal y recibir el producto en tu casa en pocos días. Todo automatizado.
Pero para quien no lo haya hecho aún, quiero mostrarle algunos inconvenientes que creo que le serán de utilidad. Las ventajas ya las conoce de sobra.