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Vodafone: reclamando una factura por servicios que no tengo contratados

Lo de Vodafone parecía insuperable, pero lo han conseguido: me han hecho una factura de servicios que no tengo contratados.

Estoy en un establecimiento de Vodafone para que me lo expliquen de nuevo, porque ya me aseguró que no tenía nada contratado.

Primero coges un numerito, te hacen esperar 30 minutos.

Cuando te toca y se enteran del tema, te llevan a la trastienda, fuera de la mirada de los posibles clientes, y allí te cuentan que te van a dar cita para dentro de una semana. Ole.

El pobre hombre que aguanta los chaparrones de los clientes insatisfechos finalmente hace un gesto y me cancela los servicios que aún les constan como que he pedido la baja hace más de un mes pero que aún no los han dado de baja.

Pasan los días y me llaman de Vodafone para decirme lo que ya sé, que la baja la pedí y aún no la han "podido" hacer efectiva por "problemas con el sistema". Como si eso fuera problema mío. Eso sí: el sistema de facturación les va como un rayo.

Me aseguran que no generarán mas facturas y que me harán un abono por lo que me han cobrado injustificadamente.

A día de hoy aún no he visto el abono, pero me he asegurado de cancelar la domiciliciación.

Sorprendentemente me ha llegado un aviso de que tengo una nueva factura de cero euros en la App de Vodafone. Fascinante.

Creo que no se puede ser más incompetente, ni en la gestión de la empresa ni de los clientes.

Desde luego, para mí que no cuente Vodafone para nada más que para airear cómo tratan a sus clientes. Porque no quiero nada más de Vodafone, ni regalado.

Las tiendas Jazztel (franquicia) y los duplicados de SIM

Ya estaba yo a punto de usar mi nuevo Nokia cuando veo que usa tarjeta nano SIM. Vaya.

Llamo a Amena (que es Orange) y me dicen que puedo hacer un duplicado al momento por 5 euros. Me buscan una tienda cercana y elijo una de Jazztel. Todo muy correcto.

A la muchacha que estaba de dependienta le pido el duplicado y me dice que cuesta 10 euros. Le digo que eso no es lo me han dicho en Amena y me responde que la tienda es una franquicia como excusa para esa diferencia.

Como diría Joaquín Reyes, oliéndome la tostada le digo "Vamos a llamar a Amena para que nos lo aclaren."

Entonces la muchacha me dice "¿De Amena me has dicho? Entonces sí, son 5 euros. Es que para Jazztel que son 10 euros".

Vaya, vaya: así que si cuela, cuela ¿no?

Voy a dedicarle un video a esta chica, a las franquicias de Jazztel y a Jazztel.


Bye bye, BQ. Hello Nokia.

Estando ya hasta las narices de que mi teléfono BQ se atasque y se cierren las aplicaciones (hasta el reproductor de música se atasca), de que haya dejado de funcionar el "super" Dolby, he decidido que el voto de confianza va esta vez para Nokia.

El voto de confianza a Samsung fue una desgracia, sobretodo por el software que incluye.

Lo de Apple fue épico, incluida la atención en el "genius bar" con la respuesta "no tendría que haber actualizado el sistema operativo" y la "instale una versión anterior, pero yo no le he dicho nada". Épico es quedarse corto, muy corto.

Mi primer teléfono fue un Nokia y si dejé de usarlo fue porque llegaron otros mejores. No porque no funcionase. El último día funcionó como el primero, como un campeón.

Y aquí me veo de nuevo preparado para tener de nuevo un Nokia entre las manos.

Más noticias por venir.

Dolby, Android y bq: un fuerte aplauso

Un móvil BQ, con Android y el sistema Dolby, pulsas el botón para activar el Dolby y… no se activa el Dolby: ni error ni nada.

Reinicias el móvil y la cosa sigue igual.

Parece un chiste, pero es la realidad.

Un fuerte aplauso para el trío en acción.

¿Y los auriculares?

De vez en cuando algún o alguna lumbrera toma una decisión, como la de quitar el conector de los auriculares en sus móviles.

Es el caso de Apple y Google.

Pero parece que ninguna de estas dos empresas tiene en cuenta algunos detalles ni cómo no han triunfado ni los ratones ni los teclados inalámbricos. Por algo será.

Un cable es un engorro: en esto no creo que haya discusión.

La pregunta es si es menos engorroso usar baterías que hay que recargar cada día y que habrá que sustituir cuando dejen de funcionar, porque las baterías no son eternas, y para colmo algunos fabricantes ni siquiera lo prevén o cuando lo hacen es pasando por su servicio técnico y con una bonita factura por los servicios prestados.
Y la respuesta es claramente "no": no es mejor.

Los mandos a distancia pueden usar las mismas pilas durante años. Las baterías de los auriculares inalámbricos hay que cargarlas cada día.

No merece la pena, pero aquellas lumbreras insisten, y lo hacen no por mejorar tu vida sino sus ventas: siguen con el "¡Consume! ¡Consume!" porque no son incapaces de hacer productos realmente útiles.

El día que tenga que comprar un nuevo móvil será uno con conector de auriculares.

Ahí lo dejo para las empresas que fabrican móviles.

¿Funcionalidad? ¿Usabilidad? ¡A tomar por culo!

Eso es lo que piensan ciertos señores o señoras (aquí).

De acuerdo: hay ciertas cosas que no podemos solucionar, al menos con el nivel tecnológico actual. Ya quisiéramos regar una vez al mes las plantas y que ellas se la  autogestionen. Pero no es así: las plantas no son así. Pero hemos diseñado sistemas de riego automático.

La primera perla del artículo es que dejar el móvil cargando toda la noche "causa estrés" a las batería. Y no solo estrés, también "compromete su seguridad". Con lo fácil que es que , si la batería está cargada pero está conectado el cargador, use el cargador y no la puñetera batería.
Pero no: diseñar cosas bien no es una de las prioridades de esta gente.

Esto nos lleva a otra de las joyas del diseño de móviles: no se pueden usar sin batería aunque estén conectados al cargador. Sencillamente brillante.

Otra perla del diseño es que no deberías hablar mientras cargas el móvil. Olé. Y olé. Vivan los diseños bien hechos.

Y seguimos para bingo: mejor carga el móvil apagado. Bueno, para eso casi ni tener móvil, que total, tenerlo apagado y o no tenerlo es casi lo mismo.

¿Qué enseñan en las escuelas de diseño? ¿Sabe está gente que existen? Cuánto gañán hay por el mundo...

Móviles, Apps, actualizaciones, obsolescencia programada, la incoherencia de todo junto y su puta madre.

Te compraste un móvil. Barato no sería si quieres que sea mínimamente rápido, que no parezca un huevo hortera, sin colores para daltónicos y que la batería le dure al menos un día.

Pasa el tiempo y si no se le ha roto la pantalla, recibes una actualización del sistema operativo. Las Apps se van actualizando solas.

En el caso de Samsung no recibirás ninguna más: es "su política". Y te la hacen llegar muchos meses después de que Google ya la haya enviado una a sus Nexus. Esto es consecuencia de la "adaptación" que Samsung hace al Android pelado de Google, donde aprovecha para meterte todo tipo de Apps que no vas a utilizar jamás y tampoco podrás quitar.

Y las actualizaciones de Google no son muy distintas: no garantiza que actualicen el sistema operativo (Android) tras 18 meses.

Eso sí, te amedrentan con lo peligrosísimo que es ir por ahí felizmente sin el móvil actualizado, como si de ti dependiera, cuando la cruda realidad es que el fábricante te ha abandonado a tu suerte. Una vez tienen tu dinero, poco les importa el producto que te han encalomado.

¿Te compras entonces otro móvil o los mandas a todos a la mierda?  A puntito estoy de esto último.

Todo esto es consecuencia de lo mal montado que está el tema de las actualizaciones de software.

Pero eso sí: un cargador universal con USB. Tiramos los teléfonos a pares pero nos sirve el mismo cargador. Muy ecológico, sí. Y la Unión Europea en la parra, como de costumbre.

Y quien me diga que cualquier teléfono móvil actual no puede actualizarse, risame da.
La realidad es que cualquier teléfono terminará por no funcionar correctamente si no para de engordar el sistema operativo con nuevas funciones y florituras que yo no he pedido pero el fábricante se empeña en meter.

Vamos a ver: ¿son tan incompetentes o nos toman por gilipollas como para que el primer Nexus o un iPhone 3G no pueda hacer una puñetera llamada sin poner en riesgo al usuario por los boquetes de seguridad? ¿Tan complicado es? No lo es. De verdad. Sólo hay que querer.

Pero a los fabricantes no les interesa. Lo que les interesa es que te compres un móvil cada dos años, lo necesites o no.

"Es que dejan de funcionar las aplicaciones". Claro, si no paran de cambiar el entorno en que deben funcionar éstas, es normal que dejen de funcionar. 
Y esta es otra lacra: los programadores de Apps tienen que modificar sus creaciones para que sigan funcionando después de que el fabricante del sistema operativo haya cambiado lo que le haya dado la gana.
Microsoft es un ejemplo de esto en cada versión de Windows, a pesar de cierta voluntad de hacer que las aplicaciones existentes funcionen en la nueva versión.
Google aún no ha aprendido esta lección.
Apple es la que lo lleva mejor, pero sólo en su sistema operativo para ordenadores, donde no tiene prácticamente ningún interés económico.

Y la solución es bien sencilla: cada versión de Android debería establecer unos límites de qué hace y qué no hace el móvil. Las actualizaciones únicamente deberían corregir errores de programación. Como mucho podrían incluir alguna inofensiva floritura que no sacrifique el rendimiento del dispositivo, y que sea desactivable.

Al iOS de Apple ya no lo menciono porque a esa empresa ya le va de maravilla que sus clientes quieran estar a la última y se gasten fortunas en cada compra de un terminal que dejará de funcionar a causa de las actualizaciones de software: fascinante.

Pantalla: bien grande, que se rompa pronto. Por eso no me vuelvo a comprar un móvil con una pantalla de más grande de 4,5 pulgadas. Si no puedo agacharme teniendo el móvil en el bolsillo del pantalón, no es un móvil. Punto.

Y es que el asunto de las actualizaciones tiene miga. Una tomadura de pelo de tal calibre sólo se produjo con el cártel de los fabricantes de bombillas, en que se pusieron de acuerdo para que se estropeasen al cabo de un numero determinado se horas, obligando al consumidor a comprar otra, cuando era perfectamente posible fabricarlas más duraderas.

Como esta el planeta, debería ser delito grave el fomento del consumo al tun-tun, la obsolescencia programada, el crecimiento económico sin otro fin que el consumo por el consumo.

Yo voy a tardar mucho tiempo en comprarme ningún otro dispositivo móvil. Palabrita.

Estaciones de metro fantasma (tecnológicamente hablando)

Que en plena ciudad de Barcelona una estación de metro no tenga cobertura de datos móviles es, como poco, curioso. En esta situación se encuentra la estación de metro Glorias de la línea 1.

Consistentemente no tiene cobertura de datos.

Los usuarios de telefonía móvil ya hemos perdido toda esperanza de que el móvil funcione en cualquier lugar apartado de las grandes urbes. Eso sólo lo podía solventar el fracasado proyecto Iridium o teléfonos vía satélite.

Pero una cosa es no tener cobertura el el Valle de Ordesa y otra en un lugar fuertemente transitado, y para colmo cerca de una de las zonas donde hay una concentración importante de empresas, para colmo, tecnológicas.

Las empresas de telefonía siguen el la parra.

No veo en momento de que Google les demuestre lo mucho mejor que se puede hacer lo que ellas hacen toscamente.

Lo último de Samsung

Las últimas novedades de Samsung en mi vida son que mi Samsung Galaxy S5 ha comenzado a colgarse y reiniciarse cuando le viene en gana. Y varias veces seguidas.

Y esto se une a la lista de incomprensibles decisiones de diseño, físico y de software,. que aún llenan mi cabeza de elucubraciones de "¿Por qué?".

Es un móvil tecnológicamente aún muy capaz de funcionar, pero físicamente ya comienza a fallar. Ole por Samsung.

A parte queda que el borde plateado haya comenzado a descascarillarse dejando ver el plástico blanco que hay debajo.

Todo esto me convence aun más de que el móvil que lo sustituya no será de Samsung.

Los anunciantes lo han vuelto a conseguir: navegar sin publicidad

Cuando los anunciantes se dieron cuenta de que podían anunciarse eficazmente y sobretodo de forma muy barata por Internet, pusieron anuncios.
En su avaricia por meternos cada vez más y más  anuncios,  más y más grandes, más y más llamativos, parpadeantes, centelleantes y sobretodo, multiplicando las ventanas, lograran que diera auténtico asco navegar. Y aparecieron los bloqueadores de anuncios: muerto el perro, muerta la rabia. Sin término medio.
Google consiguió hacerse hueco con anuncios amables y acertados en el momento y a las personas a quienes los dirigía.
Y de nuevo los anunciantes han conseguido que vuelva a dar asco navegar, esta vez con el móvil, al ver como anuncios hasta contrario vídeos, consumen tu miserable cuota de datos. Y entonces apareció el navegador antianuncios: Adblock browser.
¡A tomar por saco otra vez el perro? Porque no aprenden...

Esto es lo que entiende Yoigo por 128kbps

Todas las compañías de telefonía móvil te bajan la velocidad después de que hayas consumido tu cuota. El truco es que te dicen que te la bajan a un máximo de 128kbps, pero no te aseguran un mínimo, lo que les da la plena libertad de hasta cortar la comunicación.

Esto, concretamente, es lo que entiende Yoigo por "un máximo de 128kbps":

Por qué mi próximo teléfono móvil no será Samsung

Desde que descubrí cuál era la estrategia de Apple y me bajé corriendo de aquel carro lanzando a la vez mi iPhone 3g a Cash & Carry, he usado dos teléfonos de Samsung, un Galaxy S2 y un Galaxy S5, y con cada uno de ellos mi descontento ha ido a más.

De hecho cambié del primero al segundo por el mismo motivo que abandoné el iPhone: después de la última actualización funcionaba muy lento y se atascaba. Y lo mismo sucedió al actualizar el Galaxy S5, aunque no de forma tan acusada.

Pero ese es solo el primer motivo.

El segundo es la cantidad de aplicaciones que Samsung instala en el teléfono y que no se pueden desinstalar. No es que ocupen mucho, pero me molestan sobremanera las imposiciones.

El tercer motivo son esos detalles de incompetencia, como que el reproductor de música no pueda quitarse como aplicación que recibe los comandos de los auriculares, lo que te obliga a usarlo.

O la exasperante notificación de "batería cargada" que te despierta si usas el teléfono como despertador y, si lo pones en silencio, vibra, lo que me ha hecho tener que hacerle su propia cama mullidita para que al vibrar no me despierte. Y lo peor es que esto ya lo habían corregido en la versión anterior de Android, y que Samsung tunea. Y esto nos lleva al motivo final: las actualizaciones.

Google prepara una versión de Android y se la da a los fabricantes, los cuales no pueden dejar de manosearla para tunearla. Hasta ahí, bueno, soportable. Pero el problema es que Samsung solo actualiza la versión del móvil que te compres una única vez. Sí, solo una vez, porque a Samsung le cuesta tiempo y dinero volver a manosear cada nueva versión de Android de la misma forma que la anterior, y es un gasto que no asume. Y no es yo esté deseoso de nuevas versiones que ralenticen mi móvil o de las nuevas tonterías que Samsung quiera ponerle, no. Lo digo porque tanto hablan de lo importante que son las actualizaciones y luego todos te dejan con el culo al aire.

El ultimo fallo descubierto en Android afecta al 95% de los móviles con ese sistema operativo, y Samsung no parece, para variar, que vaya a hacer nada para solucionarlo en sus versiones manoseadas. Y es un fallo grave de seguridad.

Así que mi próximo teléfono será uno de Google y así tendré las actualizaciones de primera mano.
Y luego le acusarán de posición dominante, por incompetencia de los demás.

Llorando por quedarse sin batería

Hoy leo en La vanguardia una noticia amarilla en la que explican como una mujer pierde lis nervios en el metro de Hong Kong al quedarse sin. Batería en su móvil.
Pero lo que nadie explica es qué estaba haciendo la mujer con su móvil antes de que este se apagase. ¿Acordando el trabajo que la sacaría se a ruina? ¿Estaba reconciliándose con alguien? ¿Qué es lo suficientemente importante como para perder los nervios así?
Pero en lugar de preguntarse eso es más fácil y llamativo decir que simplemente es porque se quedó sin batería y calificarla de infantil.

La ética de Movistar: round two

Movistar permitirá desactivar el pago por exceso de datos.
Los clientes deben avisar a partir de este martes al 1004 o en la web para que les reduzcan la velocidad en lugar de cobrarles.

Movistar sigue mostrando su gran ética como compañía, esta vez cobrando directamente y, si no quieres, tienes que avisarles: súper, súper avispados estos gerentes.

Es genial saber todo esto para poder decidir de qué empresa huir como de la peste.

Aprovecho para saludar a César Alierta.

Otra perlita técnica de Samsung: volumen automático

Escuchar música a toda castaña es malo y más aún si es con auriculares. Esto lo debería saber cualquiera.
Samsung tiene una opción para ajustar automáticamente el volumen de su reproductor de música en función del volumen medio de cada canción. Muchas están grabadas con volumen bajo, canciones sutiles y delicadas, y otras más alto, las más enérgicas. Hasta ahí todo bien.
Además los teléfonos de Samsung con la versión "tuneada" de Android Lollipop muestran un mensaje de advertencia cuando subes el volumen del sonido a partir de cierto valor. Hasta ahí todo bien.
El problema surgió cuando un "genio" de Samsung "pensó" que la advertencia de volumen alto debía incluso aparecer cuando el teléfono está bloqueado. Y lo "bordó": ahora se me enciende el teléfono en el bolsillo.
Ese " tuneado" que le hace Samsung a Android solo lo hace cuando sale de fábrica y la única vez que te lo actualizará, la única actualización que recibirás, también "tuneada". Ni una más. Pero eso no impide que te intimiden con "actualízate" o no estarás protegido de los fallos de seguridad: se usa un argumento que luego ni ellos cumplen.
Las actualizaciones son aprovechadas por las compañías para meterte "sus programas" y sus metidas de pata, a parte de las actualizaciones de seguridad.
Samsung "tunea" sus versiones de Android con un montón de programas que ni necesito ni puedo desinstalar. Si su excusa es que esos programas son inseparables de su versión de Android,como decía Microsoft del Internet Explorer, entonces tienen un grave problema de modularidad: más incompetencia.
¿He dicho que mi próximo teléfono no será Samsung?

Mis nuevas aventuras con Yoigo

La excusa habitual en un muchas empresas es que "el sistema informático no funciona ahora mismo", y en ocasiones me lo creo, pero en otras suena a la excusa que sirve para justificar cualquier incompetencia.

Hoy me despierto y veo que en mi móvil no aparece "Yoigo" como red móvil, sólo un vacío.

Me llamo a mi teléfono fijo pero ni siquiera se establece la llamada: se corta sin haber sonado. Llamo al 622 y lo mismo.

Llamo al 622 622 622 desde mi fijo y me hacen verificar que la configuración del móvil es correcta, y ya lo era. A pesar de que no aparece como conectado a la red de Yoigo me piden que vuelva a hacer una llamada y me vuelvo a llamar a mi fijo. El teléfono no suena, pero sí mi contestador. Ni en Poltergeist tenían tantos problemas.

Entonces es cuando me piden lo que suena a la excusa estándar de las compañías de telefonía móvil: "pruebe la tarjeta SIM en otro teléfono, porque a nosotros nos aparece todo correcto". ¿Quien no tiene dos o tres móviles más en su casa?

Además, ese "nos aparece todo correcto" a mi me da muy pero que muy mala sensación. Es como cuando tras un accidente aéreo te dicen que el avión había pasado todos los controles y aún así se estrelló, con lo que te queda la duda certera de que algo no están comprobando o no lo están haciendo bien para que "estando todo correcto" haya sucedido.

Recuerdo entonces que aún tengo mi antiguo teléfono y les digo, calmadamente, que lo probaré y les llamaré. Pero resulta que mi antiguo teléfono no usa nano-SIM.

Cojo de nuevo mi móvil y ¡oh! aparece la cobertura de Yoigo. Me llamo a mi teléfono fijo y suena maravillosamente. Cuelgo y el teléfono de fijo deja de sonar, vamos, lo normal. Pero un segundo después vuelve a sonar el fijo, miro el movil y yo ya había colgado. Extrañado pienso "está coincidiendo con que alguien me está llamando". Pero descuelgo y sólo oigo silencio.

Les llamo de nuevo y les cuento lo que ha pasado y que no puedo probar la tarjeta SIM en el otro teléfono y me dicen que es necesario hacerlo y que puedo ir a una tienda de Yoigo.

Les pido qué tienda tengo más cercana un domingo y me dicen una, que por su puesto no abre en domingo.

Esto es tecnología. Esto son compañías serias. Aburrido no me tienen, de verdad.

Android Lollipop: una versión para metérsela por el culo.

Desde que mi móvil Samsung me pidió actualizar su versión de Android de KitKat a Lollipop, todo han sido desgracias.
Comencemos:
1.-Al abrir aplicaciones se atasca. Eso del "flow" va como el culo.
2.- Las aplicaciones que se cierran inesperadamente Google Keep se lleva la palma pero no es la única. También se cierran con error Google Chrome y Whatsapp.
3.- El selector para cambiar de aplicación también es peor que nunca: tarda en abrirse, y eso que es una parte central del sistema, y no va bien.
4.- Las notificaciones, eso que iba a ser tan revolucionario no deja de ser otro cambio que a mí no me ha aportado nada nuevo más que notificaciones más grandes que casi tengo que paginar.
5.- Música: esto ya ya sido el colmo. Ahora resulta que cuando conectas tu móvil por USB a tu ordenador, puedes copiar del móvil al ordenador, pero no al revés: adiós a poner la musica que te de la gana en tu móvil. Google parece estar preparándose para cerrar el sistema a la libertad del usuario: cuidado, cuidadito, porque es el primer paso en falso de Google. Así que tuve que sacar la tarjeta de memoria del móvil, meterla en mi ordenador, copiarlos y luego volver a meter la tarjeta el móvil: súper práctico.
Decir que Android Lolipop es una desgracia es quedarse corto, muy corto, tanto como las luces de su responsable de desarrollo.
Es tan malo y me está dando tantos problemas que voy a intentar por todos los medios quitarlo y volver a la versión KitKat.
Android Lollipop tiene la forma perfecta para metérselo por el culo a su responsable y removerlo con energía.

Yoigo: otra compañía que te toma por idiota


Voy a explicar cómo funciona el tema te la velocidad en los contratos de Yoigo.

Tú firmas un contrato en el que Yoigo se compromete a darte conexión a Internet a máxima velocidad para cierta cantidad de datos.
Recuerda que esa velocidad depende de las condiciones de dónde te encuentres, por lo que si el repetidor es una mierda, te van a dar una velocidad de mierda.

Pero en general la velocidad de conexión con Yoigo, al menos dentro de una gran ciudad, es buena.

Lo intolerable es cuando consumes esa cantidad de datos a máxima velocidad.

Entonces Yoigo lo que hace es dar prioridad a la conexión de otros clientes que aún disfrutan de su conexión a máxima velocidad y el resto es lo que te dan, con un máximo de 128 kilobits por segundo.
128 kilobits por segundo ya no es una velocidad como para tirar cohetes, pero lo grave es que esa es la velocidad máxima que te darán y no aseguran una velocidad mínima.

La consecuencia de esto es que en la práctica tendrás una velocidad de pena, de unos 23 kilobits por segundo (la última vez que lo comprobé) o ni siquiera tener conexión, porque es a discreción de Yoigo darte 128 kbps, 23kbps, o cero pelotero kilobits por segundo, y estarían cumpliendo su contrato: insultante.
Yo pago para tener conexión, no para que Yoigo decida si me da o no me da conexión.

Para colmo, cuando les haces patente esto en el teléfono de atención al cliente 622 te confirman que así es, sin rubor, y si pides hacer una queja, toman nota te dan su número.

Cuando preguntas cuándo recibirás respuesta te dicen que tras anotar tu queja la cierran y no vas a recibir contestación de ningún tipo. Lo que se conoce como tirarla a la papelera.

Yoigo es otro ejemplo de compañía que te toma por idiota.




Imbéciles lobotomizados (y su móvil)

Lo reconozco: muchas veces uso el móvil mientras camino.

No obstante hay varias características que me diferencian de los/las imbéciles lobotomizados con los que me cruzo y que pretenden hacer lo mismo.

1.- Visión periférica

Se necesita un mínimo de visión periférica para ver más allá de la pantalla del móvil. Cuanto más imbécil menos visión periférica.

Si no puedes escribir o leer la pantalla sin tropezar y molestar, no lo hagas: te ahorrarás miradas de desprecio.

2.- Prestar atención a bordillos y otros obstáculos.

Sin una visión periférica adecuada no solo los imbéciles se comen los bordillos sino que además tienes que esquivarlos si no quieres comerte un imbécil.

3.- No en las escaleras, que formas colas.

Los imbéciles que van a paso de abuela en las escaleras forman colas. Y de buena mañana.

4.- A velocidad adecuada.

Usa el móvil, pero siempre que no te impida  hacer lo que tienes que hacer a una velocidad adecuada. Evita que te llamen imbécil con razón.