Vodafone: reclamando una factura por servicios que no tengo contratados
¡La nube, la nube! A la mierda! (Se veía venir)
"La nube", esa idea pseudo mágica que no es más que "el ordenador de otro" nos da los primeros palos: Microsoft cierra su tienda de libros y… perderás todos los que descargaste, incluso los comprados.
Te reembolsan lo que pagaste, pero solo para que puedas gastarlo en Microsoft.
Y se veía venir: cuando una empresa privada te ofrece un producto, y más si es informático, estás a expensas de sus decisiones y del futuro de esa empresa.
"Pero Apple no va a cerrar iTunes": bueno, esa es la expectativa actual, pero recordemos que Apple ya tuvo su crisis poco después de que Steve Jobs dejara la empresa.
Steve Jobs ya ha dejado de nuevo la empresa (porque murió) y Apple es una empresa privada: no tiene seguro y no es como los bancos que pueden rescatar los estados.
Si Apple tuviera problemas y desapareciera, adiós a tus canciones.
Y no desaparecería de la noche a la mañana. Mira el ejemplo de Yahoo y algunos de sus servicios más populares que han ido cayendo en el olvido, quedándose obsoletos (como Yahoo Groups) y es cuestión de tiempo que los "descontinue".
Las ventajas de "la nube" y las empresas privadas.
Cuando las cosas no funcionan
De cualquier idiota, quiero decir. Ahí tenemos Gowex.
Pero la realidad es bien distinta. Hacer que tu negocio enamore al cliente y esté deseoso por volver no es sencillo.
Otro ejemplo de cómo dejar de forma constante al cliente insatisfecho es The Phone House.
Para empezar, invito a cualquiera a llamar a una de sus tiendas, no importa cual. Tras una breve locución te piden te piden que pulses "3" si deseas hablar con la tienda.
El teléfono suena, suena y suena, y lo que finalmente obtienes es que se corta la llamada. Si vuelves a intentarlo, suena y suena y se vuelve a cortar.