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Apple se luce: Facetime y el espionaje

Apple nos dijo que la seguridad es importante para ellos, porque tus datos son tuyos, a lo cual contestó: y una mierda como tres pianos de cola de grande.

El nuevo "fallo" encontrado en FaceTime permite ver al receptor de una llamada cuando éste no la ha aceptado. Y aún más: si el receptor la rechaza o baja el volumen, además puedes oírle.

Estos "fallos" tienen una pinta sospechosa dehaber sido metidos a propósito en el software, porque no es normal que sea tan gordo.

Para colmo Apple se lo tomó a chufla cuando se le comunicó, ignorando el aviso y luego pidiéndole que creara un ticket en sus sistema. Viva la burocracia y la alegría, porque en Apple son tan "guaIs" y "moernos" que están de vuelta hasta de los problemas de seguridad más gordos.

Otro motivo para

Gracias Apple por la "seguridad".

"notch" y otras mierdas de diseño

Huawei presenta un teléfono móvil que tiene un agujero en la pantalla en lugar del notch.

Apple, que tiene cierto prestigio en lo que a diseño se refiere, decidió que podíamos tener un poquito más de pantalla y ésta se extendía por los lados de la cámara y el auricular del móvil.
Las ventajas eran muy pocas y el embrollo para fabricar la tontería no era poco, pero siguió adelante con la pirueta.
Y Google se subió al carro.

Hasta hubo algún fabricante que mencionó un notch en la parte inferior y hasta uno arriba y otro abajo. ¿Quién ofrece la mayor mierda?

Ahora Huawei eleva la mierda a suprema poniendo la cámara en un agujero en la pantalla. ¿Nadie se ha preguntado dónde va a poner el auricular?

Y de mierda en mierda los diseñadores embarcan a los consumidores en supuestas modas de más quedudosa utilidad.

Y no solo a los consumidores: también a los programadores, que deben dar "soporte" a estas mierdas el el software.

Para colmo son efímeras, porque la realidad acaba con ellas de un mazazo en poco tiempo.

Otra mierda de diseño es la moda de los colorines planos que hace furor en Android: un simple mensaje al usuario, que se compone de título, mensaje y botones, se le presentan en un vergonzoso cuadradote blanco y liso en el que hay que adivinar qué es cada cosa. Por no hablar de las opciones desplegables, que únicamente se intuyen por un minúsculo triangulito lateral.

Llamar imbécil, cretino o retrasado al diseñador y a quien le dio la razón es quedarse muy corto en su definición.

Otra mierda épica es la moda impuesta por las cosas redonditas. Google decidió que la miniatura de tu imagen quedaba muchísimo mejor si era un redondel que no en el práctico y útil cuadrado de toda la vida.
Porque un círculo es más complicado, no facilita nada, quita espacio a la fotografía y no ahorra ningún espacio que se pueda utilizar para nada más.

Y no solo en las miniaturas. Google nos ha metido a puñetazos lo redondito hasta en los iconos. Debieron pensar que un circulito era mucho más chulo y que había que hacer cambios para que los usuarios notásemos alguna evolución, aunque fuese hacia atrás, para justificar algo: aún no sé qué.

Las redondeces han llegado también a los campos de entrada de datos en la página de búsqueda de Google y en Gmail. Cambiar por cambiar, porque no aportan nada de nada.

Un éxito sonado en la historia del diseño y la usabilidad.

Otras vergüenzas en la historia del diseño han sido obra de Microsoft: el ribbon de opciones en Office (y la eliminación de los genialmente prácticos menús), la brillante idea de quitar el botón de inicio, hacer que Microsoft Outlook ignore del estilo de ventanas configurado en Windows para meternos el de Windows XP (o una aberración similitar), y un largo largo etcétera.

Con todo esto se te va la mano hacia el guante de béisbol más cercano para comenzar una abundante y generosa sesión de guantazos mientras la mirada busca a los diseñadores responsables.

Lejos quedan los diseños históricos y funcionales de Braun.

Bye bye, BQ. Hello Nokia.

Estando ya hasta las narices de que mi teléfono BQ se atasque y se cierren las aplicaciones (hasta el reproductor de música se atasca), de que haya dejado de funcionar el "super" Dolby, he decidido que el voto de confianza va esta vez para Nokia.

El voto de confianza a Samsung fue una desgracia, sobretodo por el software que incluye.

Lo de Apple fue épico, incluida la atención en el "genius bar" con la respuesta "no tendría que haber actualizado el sistema operativo" y la "instale una versión anterior, pero yo no le he dicho nada". Épico es quedarse corto, muy corto.

Mi primer teléfono fue un Nokia y si dejé de usarlo fue porque llegaron otros mejores. No porque no funcionase. El último día funcionó como el primero, como un campeón.

Y aquí me veo de nuevo preparado para tener de nuevo un Nokia entre las manos.

Más noticias por venir.

¿Peor rendimiento del iPhone con baterías defectuosas?

¿A quién no le ha pasado que se compra un móvil y pasa de ir fino como la seda al principio a ponerle de los nervios al cabo de dos años por lo lento que funciona?

Seguro que también te ha pasado, a menos que:

- No actualizases su sistema operativo, exponiéndote a los riesgos de que no sea seguro.

- No actualizases las aplicaciones, que con el tiempo dejan de funcionar. Porque la mayoría también dependen del software de los servidores del fabricante de la aplicación, y le interesa mantener el menor número de versiones en funcionamiento, porque requiere menos esfuerzo.

Además, como chiste cósmico, parece ser que los usuarios de teléfonos de Apple se han quejado de que, tras la última actualización del sistema operativo, les funciona más lento.

Además han encontrado que esto ocurre cuando la batería está "degradada" (que ya no funciona tan bien como cuando nueva). Y el chiste está en el supuesto razonamiento de Apple, que ha confirmado que lo ha hecho expresamente: "Como la batería ya no dura tanto cargada, hacemos que el móvil funcione más lento, que así consume menos y durará más la batería."

Esto tendría sentido si no tuviéramos en cuanto que la pantalla es lo que más consume, por lo que al hacerlo más lento se necesitará más tiempo en realizar la misma tarea y por lo tanto más tiempo estará encendida la pantalla y más batería consumirá. También consumirá la paciencia del usuario.

Claro que Apple podría haber hecho que no bajase el rendimiento cuando la pantalla estuviese encendida, pero han tirado por el camino recto.

Ya de paso, el usuario quizá se compre un nuevo iPhone, para que todo funcione como debería. Claro que también tiene la opción de mandar a tomar viento a la compañía de la manzanita y su política de "cómprate lo último y tira a la basura el viejo."

Claro que sí señores y señoras de Apple. Ustedes a lo suyo aunque perjudiquen a los clientes que les dan de comer. Sigan así y en poco tiempo verán como añoran de nuevo al vende-sueños de Steve Jobs.

Los problemas actuales de las actualizaciones son varios, pero el más flagrante es que los fabricantes de software no tienen en cuenta la potencia del dispositivo en el que añaden nuevas funciones que requieren potencia de proceso.

En el caso de Microsoft es difícil que puedan tener una medida exacta de la potencia de los ordenadores donde sus clientes usarán, por ejemplo, Microsoft Office.

Pero en el caso de Apple es inexcusable, puesto que es la misma empresa la que provee del hardware y el software.

Un fuerte aplauso para Apple.

Por qué sigo comprando CD's

Para los que han nacido en la era de los MP3, los CD's son las siglas de Compact Disk, el soporte de audio digital que patentó la compañía Philips y que se lee ópticamente mediante un láser, por lo que su reproducción no lo desgasta.

Mi última compra ha sido la banda sonora de la película "Seis días, cinco noches", compuesta por Michael Nyman.

La razón de comprar el CD es que me aseguro de que el artista reciba dinero por su trabajo, animándole a hacer más.

Además, obtengo un objeto físico que demuestra mi derecho a disfrutar de la obra, en un equipo de música, ordenador o móvil, que puedo revender, regalar o dejar en herencia.

Esto último no lo podría hacer si lo hubiera comprado, por ejemplo, en la iTunes, porque ahí las adquisiciones del derecho son personales e intransferibles, y en el mejor caso necesitas de la colaboración de Apple para recuperar el acceso a la cuenta del fallecido, aunque seguirás sin poder transferir esos derechos a nadie.

Si no recuperas el acceso a la cuenta del fallecido, la música que compró queda inaccesible, como si desapareciese el derecho adquirido, al haber desaparecido el sujeto propietario del derecho.

Este fue una de las grandes novedades de Steve Jobs. O sea, revender lo mismo una y otra vez, que se hacía, pero con una vuelta de tuerca más: que no sea transferible.

Por eso sigo comprando CD's, para que estén a mano, sin necesitar la colaboración de ninguna empresa que pueda cambiar de política.

¿Y los auriculares?

De vez en cuando algún o alguna lumbrera toma una decisión, como la de quitar el conector de los auriculares en sus móviles.

Es el caso de Apple y Google.

Pero parece que ninguna de estas dos empresas tiene en cuenta algunos detalles ni cómo no han triunfado ni los ratones ni los teclados inalámbricos. Por algo será.

Un cable es un engorro: en esto no creo que haya discusión.

La pregunta es si es menos engorroso usar baterías que hay que recargar cada día y que habrá que sustituir cuando dejen de funcionar, porque las baterías no son eternas, y para colmo algunos fabricantes ni siquiera lo prevén o cuando lo hacen es pasando por su servicio técnico y con una bonita factura por los servicios prestados.
Y la respuesta es claramente "no": no es mejor.

Los mandos a distancia pueden usar las mismas pilas durante años. Las baterías de los auriculares inalámbricos hay que cargarlas cada día.

No merece la pena, pero aquellas lumbreras insisten, y lo hacen no por mejorar tu vida sino sus ventas: siguen con el "¡Consume! ¡Consume!" porque no son incapaces de hacer productos realmente útiles.

El día que tenga que comprar un nuevo móvil será uno con conector de auriculares.

Ahí lo dejo para las empresas que fabrican móviles.

Apple: Y seguimos con el marketing por rumores

Erre que erre, y dale Manolo al bombo.

Apple sigue con su estrategia de rumores para publicidad.

Esta vez, con lo que supuestamente tendrá el nuevo iPhone.

Qué cansado estoy ya de tanto rumor y crear intriga para vender cualquier mierda.

La imparcialidad de Gizmodo: 12 de 21 de Apple

La web de noticias Gizmodo hace tiempo tiempo que nos tiene acostumbrados a cosas extrañas como las "ofertas de día" ("¡Compra! ¡Compra!"), Las traducciones literales del inglés ("fuente de poder" en lugar de "fuente de alimentación") y un tufillo de poco rigor en muchas ocasiones.

No se puede decir que Gizmodo haga periodismo cuando hoy 12 de las 21 noticias que pública en su página principal son de Apple.

"Es que están dando muchas novedades". En efecto, es otra de las estrategias de Apple: inundar los medios de noticias en un breve espacio de tiempo.
La diferencia entre periodismo y lo que hace Gizmodo és que perfectamente podría incluirlas en una sola noticia, pero por separado llenan más, a parte de la duda de estar actuando como influenciador a sueldo.

Cada vez hay que coger con más asco los artículos de Gizmodo.

Tenía que pasar: actualizaciones que dejan inservible el dispositivo

Si el control de calidad del software no es capaz de evitar que se publique cuando contiene errores, era cuestión de tiempo que las actualizaciones que corrigen esos errores también los tuvieran.

Ese es el principal motivo por el que se le da al usuario la decisión última de si instalarlas o no.

Apple ha inaugurado esta nueva vuelta de tuerca con una actualización de sus Apple Watch que los deja inservibles.

Da miedo, la verdad.

Imagina que Microsoft comete el mismo error y las actualizaciones fueran automáticas. El resultado sería que millones de ordenadores quedarían inservibles, al menos hasta que un técnico los reparase.

Viva el coste TCO (Total Cost Of Ownership, Coste total de Propiedad) que enarbolan las compañías como Microsoft para que te actualices a sus nuevas versiones.

Pero no te preocupes: seguro que la nueva versión de Windows es más "divertida, confiable y rápida".

Rumores: la forma de funcionar de Apple

Hay gente cotilla, a la que le entusiasma saber lo que, en principio no debería. Son los rumores.

El problema de los rumores es que no sabes la fuente y lo exacta que es la información, ya que cada persona por la que pasa le añade o quita según su gusto.

Y Apple funciona a base de rumores. Este es uno de los mucho que han llegado a mis manos.

Decir que estoy cansado de tanto chismorreo y que cada vez que veo uno sobre Apple me dan arcadas, es quedarme muy corto.

No se imagina Apple lo cansado que estoy de que los utilicen para publicidad.

Cada vez que aparece un rumor sobre un producto de Apple nos llamas idiotas en la cara.
Y la pregunta es inquietante: ¿tantos idiotas hay en el mundo para que la publicidad por rumores funcione?

Fíate de la tecnología: bq Android One y Android (también Apple e iPhone)

La marca bq y su Android One son un digno ejemplo de cómo hacer las cosas mal.

Los teléfonos móviles comenzaron como dispositivos para hacer y recibir llamadas, nada más.

Luego les añadieron juegos y hasta un despertador. Fijémonos en este último.

Parece sencillo hacer un despertador, ¿verdad?  Pues no dan pie con bola.

Apple se cubrió de gloria cuando su aplicación de despertador falló con el cambio horario.
Y cometió el mismo error dos veces, por si con solo el primero no hubieran fastidiado a todos sus clientes.

Pero eso no es todo.

En los primeros móviles el despertador funcionaba hasta con el móvil apagado. Esa característica fue eliminada para comodidad de los fabricantes.

Pero sigamos con más problemas: el móvil se reinicia. Y mucho.

Yo he perdido la cuenta de cuántas veces se ha reiniciado mi bq Android One. Cada vez que lo hace se queda en la pantalla pidiendo el código de desbloqueo, y hasta que no se le introduce no está operativo. Fíate del despertador.

Lo curioso es que ya debe haberse actualizado unas cuatro veces, lo que se supone que ha corregido fallos, pero mi móvil se reinicia cada vez con más frecuencia.

En definitiva: otra vergüenza más de cómo las empresas son incapaces de hacer bien algo tan sencillo como un puñetero despertador.

Patenta, patenta, que algo queda

Una patente debe cumplir ciertos requisitos, entre ellos, que sea innovadora, al menos en España y Australia.

Por este motivo rechazaron en este último país el intento de patentar la rueda. Tal cual lo lees. Aunque hay que matizar que esa patente la inscribió alguien para demostrar lo absurdo que estaba siendo el sistema en que se conceden, aunque se la rechazaron después de aprobársela, publicarlo y armarse un folloncito.

No obstante, Apple ha patentado una bolsa de papel con asas. También tal cual lo lees.

Me dan ganas de patentar cada una de mis creaciones en la taza del wáter.

Pero entonces recuerdo que hay dos formas de pedir una patente, al menos en España.
Una, la más barata, consiste en su mero registro.
La segunda, sustancialmente más cara, incluye su revisión y te asegura que no existe una patente previa de lo mismo y que la patente es válida.

Claramente Apple ha optado por la primera.

Claro que, teniendo un ejército de curiosos sin demasiado criterio pendientes de cuando estornuda Apple, al menos han obtenido publicidad.

Casi tan brillante como las "fugas" de información que tiene en los momentos más adecuados.

¡Mira mamá! ¡Sin cable! (Auriculares inalámbricos: la cagada de la década)

Cuando no puedes mejorar nada, sencillamente cámbialo. A los consumidores, (distinto que "clientes") les gusta consumir, de ahí su nombre.

Porque no te vas a comprar dos iguales, así que tienen que ser diferentes.

Y esta vez le toca a los auriculares.

Los fabricantes de auriculares ya se han esforzado sobremanera en que dejen de funcionar al cabo de poco, con conectores rectos y cables de poca calidad, eso cuando no te toman el pelo directamente con unos armatostes más grandes que las ensaimadas de la princesa Leia y calidad más que dudosa.

Pero todo esto es insuficiente: quieren más.

Así que quitamos del móvil el conector mini-jack de toda la vida y las alternativas van a ser (agárrate que vienen curvas):

1.- Usar el conector propio del móvil. Merced a la estandarización que han acordado los fabricantes (risas de fondo), solo tendrás que comprar una mierda de cable que convierta un conector en otro y por el cual te van a cobrar, al menos Apple, un riñón en comparación a lo que vale.

2.- Auriculares bluetooth. Gracias al enorme progreso de la tecnología de las baterías (más risas de fondo) te vas a quedar sin batería en un achús-jesús. Por no contarte lo que será la vida útil de éstas y que, como no, no se podrán cambiar, por lo que tendrás que tirarlos y comprar unos nuevos.

En conjunto, un negocio redondo, como ya nos tiene acostumbrados Apple y las empresas que la rodean.

Pero ¿qué podemos hacer los mindunguis mortales ante semejante gilipollez? Muy sencillo: no comprarlo. Y listos.

Cuando tengan un stock sin vender como para hacer una montaña desde la cima de la cual poder tocar la Luna, quizás entonces, solo quizás, los genios a los que se les ocurren todas estas pamplinas entren en razón.

Otra opción es, además, crearte un blog y despacharte a gusto con todas estas subnormalidades.: Es tan terapéutico...

Apple: para ir abriendo boca, rumores

Desde el iPhone, Apple descubrió que es mucho mejor un rumor que una sorpresa.

Con el primer iPhone Apple se lo calló todo. Todo era secreto.

Pero luego se dio cuenta que filtrar información es publicitariamente mucho más rentable. El grupo de gente a la que le gustan los chismorreos y especular es grande, muy grande. Sólo hay que ver el revuelo que levantan las tramas de las series de televisión.

El problema es que tanto chismorreo cansa. El último es sobre el iPhone 7. Y qué: más de lo mismo: chismes.

Móviles, Apps, actualizaciones, obsolescencia programada, la incoherencia de todo junto y su puta madre.

Te compraste un móvil. Barato no sería si quieres que sea mínimamente rápido, que no parezca un huevo hortera, sin colores para daltónicos y que la batería le dure al menos un día.

Pasa el tiempo y si no se le ha roto la pantalla, recibes una actualización del sistema operativo. Las Apps se van actualizando solas.

En el caso de Samsung no recibirás ninguna más: es "su política". Y te la hacen llegar muchos meses después de que Google ya la haya enviado una a sus Nexus. Esto es consecuencia de la "adaptación" que Samsung hace al Android pelado de Google, donde aprovecha para meterte todo tipo de Apps que no vas a utilizar jamás y tampoco podrás quitar.

Y las actualizaciones de Google no son muy distintas: no garantiza que actualicen el sistema operativo (Android) tras 18 meses.

Eso sí, te amedrentan con lo peligrosísimo que es ir por ahí felizmente sin el móvil actualizado, como si de ti dependiera, cuando la cruda realidad es que el fábricante te ha abandonado a tu suerte. Una vez tienen tu dinero, poco les importa el producto que te han encalomado.

¿Te compras entonces otro móvil o los mandas a todos a la mierda?  A puntito estoy de esto último.

Todo esto es consecuencia de lo mal montado que está el tema de las actualizaciones de software.

Pero eso sí: un cargador universal con USB. Tiramos los teléfonos a pares pero nos sirve el mismo cargador. Muy ecológico, sí. Y la Unión Europea en la parra, como de costumbre.

Y quien me diga que cualquier teléfono móvil actual no puede actualizarse, risame da.
La realidad es que cualquier teléfono terminará por no funcionar correctamente si no para de engordar el sistema operativo con nuevas funciones y florituras que yo no he pedido pero el fábricante se empeña en meter.

Vamos a ver: ¿son tan incompetentes o nos toman por gilipollas como para que el primer Nexus o un iPhone 3G no pueda hacer una puñetera llamada sin poner en riesgo al usuario por los boquetes de seguridad? ¿Tan complicado es? No lo es. De verdad. Sólo hay que querer.

Pero a los fabricantes no les interesa. Lo que les interesa es que te compres un móvil cada dos años, lo necesites o no.

"Es que dejan de funcionar las aplicaciones". Claro, si no paran de cambiar el entorno en que deben funcionar éstas, es normal que dejen de funcionar. 
Y esta es otra lacra: los programadores de Apps tienen que modificar sus creaciones para que sigan funcionando después de que el fabricante del sistema operativo haya cambiado lo que le haya dado la gana.
Microsoft es un ejemplo de esto en cada versión de Windows, a pesar de cierta voluntad de hacer que las aplicaciones existentes funcionen en la nueva versión.
Google aún no ha aprendido esta lección.
Apple es la que lo lleva mejor, pero sólo en su sistema operativo para ordenadores, donde no tiene prácticamente ningún interés económico.

Y la solución es bien sencilla: cada versión de Android debería establecer unos límites de qué hace y qué no hace el móvil. Las actualizaciones únicamente deberían corregir errores de programación. Como mucho podrían incluir alguna inofensiva floritura que no sacrifique el rendimiento del dispositivo, y que sea desactivable.

Al iOS de Apple ya no lo menciono porque a esa empresa ya le va de maravilla que sus clientes quieran estar a la última y se gasten fortunas en cada compra de un terminal que dejará de funcionar a causa de las actualizaciones de software: fascinante.

Pantalla: bien grande, que se rompa pronto. Por eso no me vuelvo a comprar un móvil con una pantalla de más grande de 4,5 pulgadas. Si no puedo agacharme teniendo el móvil en el bolsillo del pantalón, no es un móvil. Punto.

Y es que el asunto de las actualizaciones tiene miga. Una tomadura de pelo de tal calibre sólo se produjo con el cártel de los fabricantes de bombillas, en que se pusieron de acuerdo para que se estropeasen al cabo de un numero determinado se horas, obligando al consumidor a comprar otra, cuando era perfectamente posible fabricarlas más duraderas.

Como esta el planeta, debería ser delito grave el fomento del consumo al tun-tun, la obsolescencia programada, el crecimiento económico sin otro fin que el consumo por el consumo.

Yo voy a tardar mucho tiempo en comprarme ningún otro dispositivo móvil. Palabrita.

La delicada privacidad

Hablar de algo con alguien y que no se entere otra persona es complicado y delicado. Es complicado si te interesa no solo ocultar qué has dicho si no, además, ocultar que le has dicho algo.

Los secretos son por definición insostenibles, al igual que las mentiras. Un secreto es una media verdad, lo que equivale a una mentira. Los secretos y las mentiras sólo son posibles mientras quien los elabora es capaz de mantener el entorno en que mantiene el secreto o difunde la mentira.

Con el tiempo nos dirigimos a un futuro en el que la información fluye más y más rápido. Al mentiroso se le caza antes y los secretos duran menos. Pero entonces ¿cuál es el problema? Que los Estados Unidos de América, por su posición económicamente aventajada, sí puede "escuchar" los secretos de otros paises pero éstos no los suyos.

Huellas digitales, ¿para qué os quiero?


Pues para hacer más guay a Apple, está claro.

El super nuevo mega guay iPhone 5S lleva un lector de huellas digitales para poder autentificar quien es la persona que lo está utilizando. Todo correcto hasta aquí, si no fuera porque ya hace muchos años que se conoce cómo burlar estos sistemas (por ejemplo aquí). Basta con obtener la huella digital del usuario de, por ejemplo, un vaso y crear un molde de silicona a partir de ella. El proceso es un pelín laborioso, pero al alcance de cualquiera y no es caro. Usar tus huellas digitales como contraseña es equivalente a ir escribiéndola en todo lo que tocas.

El País perdiendo el norte a pasos largos

El diario El País me parecía una publicación más neutral que el resto. No todo lo neutral que se puede ser al comunicar noticias pero sí más neutral que, por ejemplo, El Mundo o La Razón. Eso sin tenerle en cuenta que las fotografías que elijen de las personas en sus artículos y que no son de una ideología similar a la suya, están escogidas con la premisa "a ver en cuál sale peor".

A parte de esto, era el único diario que conocía que no incluía un horóscopo, algo que dice mucho de la seriedad y veracidad de una publicación. Es una lástima que ahora sí lo incluyan.

Pero a parte de todo esto, que no es poco, y a pesar de haber dejado de comprarlo porque no hay noticias nuevas (repiten la misma noticia cada día sin información nueva hasta hartarte), el colmo ha sido hoy al leer este artículo de su blog: "Papá Noel me ha echado una tableta, ¿qué hago?"

Cuando uno lee un periódico, o su blog, es porque quiere informarse de un tema que desconoce y acude a la fuente más fiable que sí conoce. Cuando uno mismo quiere informarse procura obtener las información de más de una fuente para detectar esos matices que hay entre ellas y así obtener una idea más objetiva. Pero cuando lee de una fuente un artículo como el de arriba, la fuente queda directamente descartada y pierde otro poco más esa confianza que se ganó en otros momentos con información que sí era veraz mientras otros publicaban ficción y mentiras. Y lo voy a argumentar.

Rosa Jiménez Cano, autora del artículo sobre qué instalar en un tablet, comienza incluyendo tanto a Apple como a Android, intentando ser plural. Hasta ahí, bien.

Después comienza su recorrido por los lectores de libros y tarda una frase en recomendar la aplicación de librería de Amazon cuando no es ni de lejos la mayor fuente de libros. Nuestra amiga Rosa se olvida, por ejemplo, de la Biblioteca Cervantes o del Proyecto Gutenbert, por mencionar dos fuentes bien gordas. Pero Rosa prefiere barrer para casa y, si puedes pagar, mejor, ¿verdad Rosa? Claro que en estas dos fuentes no vas a encontrar "El señor de los anillos", pero para eso sí está Amazon y otras tiendas tanto de libros digitales como en papel. Un punto menos, Rosa.

Sigue con el acceso a noticias y la caga de nuevo. Vuelve a barrer para adentro recomendando las aplicaciones propias de cada publicación (viva la estandarización) y se olvida de mencionar que prácticamente todas se pueden leer perfectamente desde un navegador de Internet. Aún así, insiste en aplicaciones como Google Currents olvidándose también de cualquier lector de de blogs como Google Reader. Otro punto menos, Rosa.

Continúa con las utilidades. Sólo se le ocurre mencionar despertadores y luego vuelve a la carga recomendando Dragon Dictation, aplicación que supuestamente teclea lo que le dices, pero que ni la mejor de las aplicaciones de este tipo es más rápida que teclear, ya ni comento la odisea en que se convierte corregir algo. Otro menos, Rosa.

Música: sólo se le ocurre Spotify, de pago, claro. Como si no hubieran otras formas de oir músíca en un tablet.

Y cómo no, termina con las redes sociales, que si no metes Facebook (donde están todos los exhibicionistas) y Twitter (donde están todos ansiosos por ser escuchados) no eres nadie y parece que no estás a la última.

Rosa, si esto fuese el carnet por puntos no volvías a conducir. Gracias por tu compendio de medias verdades y por abrirme los ojos. Desde hoy no volveré a leer una página de El País con los mismos ojos, si es que la leo.

Un beso.

Muertos en el camino: mobileme (Apple)

Esta es la primera dedicatoria a tecnologías muertas en el camino.

Deberíamos estar aprendiendo de ello, pero me temo que no siempre es así. Microsoft es de las empresa que crea más tecnologías "que van a cambiar el mundo" y que terminan en la cuneta.

Esta imagen es de la web de Apple, no me he esforzado yo en hacerla. Dedican diseñadores hasta para sus pifias.