No tiene intención. No tiene motivación. Y lo peor: no percibe e interpreta el mundo.
Quizás algunas nos evoquen algún sentimiento, pero el mismo que un paisaje: puede ser bello, pero no arte.
Podemos hoy leer un artículo en ElDiario.es dónde se arremete de nuevo contra Banksy con múltiples lindezas.
Lo que nadie parece querer ver es que Banksy está haciendo dinero a base de los tintos que compran su arte, por su afán de posesión, mientras él lo va dejando por muros y paredes a la vista de todos.
Porque la mujer que compró en una subasta "Niña con globo" hecha flecos pagó una insultante cantidad por una obra que yo disfruto en mi casa sin haber pagado un euro. Porque me interesa el mensaje, no el objeto en que se representa. Y esto escuece cosa mala a los trapicheantes de arte, porque sin objeto físico no tienen con qué comerciar.
De ahí que saquen fuego por la boca al hablar de Banksy, que no solo se pitorrea de ellos si no que les deja comerciar con otras hechas trizas mientras ellos creen que hecha trizas aún vale más. El caso de la "Niña con globo" no revalorizó aún más la obra: lo que hizo fue crear una nueva en vídeo y concepto que nadie podrá comprar, porque quien posea ahora el cuadro medio triturado lo posee como quien posee la boñiga de una vaca cuando el mensaje era, primero la hierba y la vaca y luego el proceso de digestión. Pero el propietario se enorgullece de tener la bolita en casa.
Ni los críticos de arte ni los comerciantes han entendido aún de qué va Banksy. Y mientras tanto, a mí me da la risa floja cada vez que les suelta una ostia suprema envasada en arte.
Ya sabemos que cuando un dedo señala el cielo, el tonto mira el dedo.
¿Cuántos museos no tienen una copia digitalizada de sus fondos?
Está pregunta debería inquietarnos, porque un desastroso incendio, como el que ocurrió en el museo Nacional de Brasil, termina con una colección en un tiempo récord, y fin.
Y desastres hay de muchos tipos, no solo incendios.
Lo mismo que se compra una entrada para acceder a un museo físico, ¿Por qué no permitir la visita virtual, o una galería digital de las obras?
Es una vergüenza que los museos dependan de la capacidad de los ciudadanos de desplazarse hasta ellos. Y estoy dejando de lado cuestiones como la del secuestro cultural, como el vergonzoso casop del Museo del Prado.
Y de necios e incompetentes está lleno el mundo, solo que en este caso tienen en sus manos nuestra cultura.
Piezas únicas pueden perderse, como si de bibliotecas de Alejandría se tratara, en cualquier momento. Y los gobiernos, esos que representan a los ciudadanos, de brazos cruzados, esperando a que suceda el desastre.
Y no es por falta de recursos, porque voluntarios habría a patadas, yo entre ellos. Pero ya conocemos cuáles son las prioridades de nuestros políticos.
Tal como prometí, aquí está la historia de horror con El Museo del Prado y la Ley de Propiedad Intelectual.ElDiario.es nos regala este artículo en el que pregunta si es Banksy quien trolea al capitalismo o es al revés.
La pregunta es equivalente a si es el zapato el que pisa la mierda o la mierda la que se venga del zapato.
Los zascas siderales de Banksy a la hipocresía son históricos, y aún así todavía hay quien que cree que no.
La última muestra es la autodestrucció del cuadro "Niña con globo". La intención de Banksy era clara: si algún día salía a subasta, se autodestruiría. Y así lo hizo.
La compradora del cuadro pretendía tener un flamante Banksy en la pared y ahora lo que tiene es un bonito marco con flecos.
Porque Banksy no ha comerciado con su arte: lo han hecho los demás.
Por lo que sé, Banksy proclama contra el comercio del arte, algo que no va a ocurrir porque siempre habrá quien quiera tener un "original", aunque lo importante sea el mensaje, no el objeto. Cuando un dedo apunta al cielo el imbécil mira el dedo.
Ya escribí sobre irrelevancia del material en la mayoría de las obras de arte, porque el medio en que se han realizado no aporta nada: es el mero vehículo elegido por el artista por estar más cómodo en él, por dominar la técnica en él, por muy diversos motivos, pero ni ninguno que tenga que ver con el mensaje que quiere transmitir. Es el claro ejemplo de Banksy.
"Niña con globo" podría haberse realizado, en acuarela, óleo o mármol, pero el mensaje sería el mismo que el que tengo yo en mi casa. Porque lo que me aporta cualquier representación de la obra, sea el "original" o una copia, es lo mismo.
Para colmo, Banksy utilitza habitualmente plantillas, por lo que no se puede decir que haya un original. Algo como el arte de Warhol. Y los imbéciles con dinero corren y se dan tortas en las subastas.
Un tremendo beso y un fuerte abrazo a Banksy.
…y luego le pegamos fuego.
Así podría resumirse lo que han hecho en el Museo Nacional de Río de Janeiro, por segunda vez.
Reunir lo mejor que tiene uno en un único lugar es bueno para poderlo ver todo de un tirón, pero también se corre el peligro de que una desgracia afecte a toda la colección, y más aún si no se ponen medios para evitarlas.
Un fuerte aplauso para los responsables de cultura y los gobernantes de Brasil: han dejado unas bonitas cenizas que visitar donde antes había obras de arte.
La libertad de panorama es un derecho que tienen los ciudadanos y que les permite fotografiar cualquier obra artística que esté en la vía pública, sea cual sea el uso que vaya a darse a esas fotografías.
En España es una excepción a los derechos de autor recogidos en la Ley de Propiedad Intelectual, en su artículo 35.2.
La Pedrera ya se puede fotografiar y hacer con esas fotografías lo que más nos plazca. Salvo una excepción: los elementos de su azotea, porque no son visibles desde la calle ni están en la vía pública.
Ahora le llega el turno a la Torre Agbar: GettyImages no permite en su catálogo fotografías cuyo tema central sea esta torre. ¿Por qué? Solo en GettyImages lo sabrán, pero en España no hay motivo alguno por el que no se pudiera hacer cualquier cosa con esas fotografías.
Bienvenidos a la usurpación de derechos de los ciudadanos.
En lo que a mí respecta ya son tres los sitios que pienso ignorar y olvidar con todo mi ahínco: la Biblioteca de les Aigües, la azotea de La Pedrera y la Torre Agbar.
Precio: Valor pecuniario en que se estima algo.
Arte: Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros.
