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Arte generado por inteligencia artificial: …meh

¿Qué es el arte? Lo que diga el artista que lo es.

Precisamente por eso, una inteligencia artificial no puede crear algo que llamemos arte.

No tiene intención. No tiene motivación. Y lo peor: no percibe e interpreta el mundo.

Si hago un programa que seleccione trozos de fotografías y las una para crear una nueva, ¿Es eso arte?

Quizás algunas nos evoquen algún sentimiento, pero el mismo que un paisaje: puede ser bello, pero no arte.

Y todo esto se lo ha saltado Mario Klingemann en su obra Memories of Passersby I. La obra de Mario es arte. Lo que produce su obra no.

Así que los que pujen por su obra estarán comprando arte, pero no el que produzca la obra.

Feliz subasta Mario, Que ganes mucho dinero y puritos finos.
Que viva el arte.

Banksy: "extrema derecha", "realismo globalista", "vándalo" y otras perlas a quienes les escuece

Podemos hoy leer un artículo en ElDiario.es dónde se arremete de nuevo contra Banksy con múltiples lindezas.

Lo que nadie parece querer ver es que Banksy está haciendo dinero a base de los tintos que compran su arte, por su afán de posesión, mientras él lo va dejando por muros y paredes a la vista de todos.

Porque la mujer que compró en una subasta "Niña con globo" hecha flecos pagó una insultante cantidad por una obra que yo disfruto en mi casa sin haber pagado un euro. Porque me interesa el mensaje, no el objeto en que se representa. Y esto escuece cosa mala a los trapicheantes de arte, porque sin objeto físico no tienen con qué comerciar.

De ahí que saquen fuego por la boca al hablar de Banksy, que no solo se pitorrea de ellos si no que les deja comerciar con otras hechas trizas mientras ellos creen que hecha trizas aún vale más. El caso de la "Niña con globo" no revalorizó aún más la obra: lo que hizo fue crear una nueva en vídeo y concepto que nadie podrá comprar, porque quien posea ahora el cuadro medio triturado lo posee como quien posee la boñiga de una vaca cuando el mensaje era, primero la hierba y la vaca y luego el proceso de digestión. Pero el propietario se enorgullece de tener la bolita en casa.

Ni los críticos de arte ni los comerciantes han entendido aún de qué va Banksy. Y mientras tanto, a mí me da la risa floja cada vez que les suelta una ostia suprema envasada en arte.

Ya sabemos que cuando un dedo señala el cielo, el tonto mira el dedo.

Museos anticuados

¿Cuántos museos no tienen una copia digitalizada de sus fondos?

Está pregunta debería inquietarnos, porque un desastroso incendio, como el que ocurrió en el museo Nacional de Brasil, termina con una colección en un tiempo récord, y fin.

Y desastres hay de muchos tipos, no solo incendios.

Lo mismo que se compra una entrada para acceder a un museo físico, ¿Por qué no permitir la visita virtual, o una galería digital de las obras?

Es una vergüenza que los museos dependan de la capacidad de los ciudadanos de desplazarse hasta ellos. Y estoy dejando de lado cuestiones como la del secuestro cultural, como el vergonzoso casop del Museo del Prado.

Y de necios e incompetentes está lleno el mundo, solo que en este caso tienen en sus manos nuestra cultura.

Piezas únicas pueden perderse, como si de bibliotecas de Alejandría se tratara, en cualquier momento. Y los gobiernos, esos que representan a los ciudadanos, de brazos cruzados, esperando a que suceda el desastre.

Y no es por falta de recursos, porque voluntarios habría a patadas, yo entre ellos. Pero ya conocemos cuáles son las prioridades de nuestros políticos.

Marcos digitales: mierdas insufribles

Hace ya mucho tiempoque existen marcos digitales y la gran mayoría son de pequeño formato. Más que marcos digitales son fortafotos digitales.

Los marcos de gran tamaño, como un cuadro, son bastante distintos en prestaciones.

Mientras que los portafotos utilizan memorias USB o tarjetas SD de memoria (NIX Play, Miccatron, Tenker, Sony), los marcos utilizan con demasiada frecuencia servidores externos (Electric Objects, Nimbus Frame, Meural) cuando no el mismo sistema físico incómodo de los portafotos (Bigeframe).

Usar sus servidores les permite monopolizar tu marco y venderte servicios de imágenes como obras de museos.
Podrían hacer lo segundo sin lo primero, pero ya que se ponen a joderlo, supongo que prefieren joderlo todo entero.

Es el caso del discontinuado EO1 de la extinta empresa Electric Objects.
El EO1 utilizaba su propia web y una App para subir a sus servidores las imágenes que luego se podían seleccionar para ser mostradas. Esto tiene el grave problema que quedó patente con el cierre de la empresa: como dependes de sus servidores, si la empresa quiebra, te quedas con un bonito marco en negro.
Para el EO1, Electric Objects decidió obligar a sus clientes a usar sus servicios, a pesar de tener el marco conexión Bluetooh.

Elecrtic Objects, al cerrar, vendió la infraestructura a Gigphy para que los marcos siguieran funcionando, pero el problema sigue siendo la dependencia con una empresa para que el marco funcione. Un problema latente que terminará explotando en las paredes de sus ex-clientes.

Pocos marcos digitales son autónomos y los que lo son utilizan memorias USB o tarjetas SD, como los portafotos, lo cual es un engorro teniendo en cuenta que la tecnología actual permitiría enviar las imágenes por Bluetooh o WIFI.

Algunos fabricantes incluyen lo peor de ambos dispositivos, teniendo un formato pequeño y usando servidores externos, como Photospring.

Por si el problema del EO1 (y el EO2) no fueran suficientemente conocidos y ejemplares, existe una proyecto Open Source llamado Open Frame que repite el mismo error: debes subir a sus servidores las imágenes que quieres mostrar en el marco. Habría que darles un premio a la incompetencia.

Otra opción podría ser Google Chromecast. Tiene una opción "Ambient" que permite mostrar imágenes cuando no se está usando, pero paradógicamente la opción de mostrar imánenes de Google Photos no funciona (a fecha 2018-10-31).

De momento estoy explorando la posibilidad de hacer lo mismo con una Raspberry Pi, y todo parece indicar que es posible. Iré informando.




El Museo del Prado, la ley de propiedad intelectual y la falta de vergüenza

Tal como prometí, aquí está la historia de horror con El Museo del Prado y la Ley de Propiedad Intelectual.

Esta ley protege el derecho de explotación comercial de las obras intelectuales a
sus autores, concediéndoles el derecho exclusivo por un periodo limitado tras el que pasan a ser de dominio público, pudiendo copiarse para cualquier fin y conservando el autor únicamente la autoría.

El derecho de explotación comercial, el copyright, tiene una duración que depende de la legislación de cada país, llegando a extenderse más allá de la muerte del autor.
Todo esto es independiente del propietario de la obra física original, el cual conserva la propiedad aunque esta ya no tenga copyright, y controla el acceso a ella.

En el caso de pinturas como, por ejemplo, las de Velázquez, su copyright terminó hace muchísimos años y por lo tanto, cualquiera puede reproducirlas.


Si yo hiciese una fotografía del cuadro "Las meninas" podría utilizarla para cualquier fin. El problema es de dónde obtengo esa fotografía, porque aunque la obra sea de dominio público, no hay libre acceso a ella y el Museo del Prado impone normas que impiden fotografiarla o de permitirlo es con restrictivas condiciones de uso.

Aquí entra el banco de imágenes del museo, ofreciendo un servicio que no solo cobra por la obtención de una fotografía sino que además acota su tiempo de uso y cuyo precio depende del fin para el que vaya a utilizarse.

Cuando alguien hace una fotografía de otra obra, aunque ésta sea de dominio público, la nueva tiene derechos de autor, aunque de una duración menor: 25 años.
La fotografía de una obra es en sí misma una nueva obra, pero la ley española de propiedad intelectual, le da menor protección, por no aportar creatividad.
Un fuerte aplauso a nuestros fabulosos legisladores y sus intereses que poco tienen que ver con los de la ciudadanía.

Sabiendo esto, ofrecí al Museo del Prado realizar yo mismo las fotografías de las obras, para hacerlas de dominio público, a lo que el museo contestó con el silencio a mi correo electrónico.
Volví a insistir, pero esta vez con una petición administrativa formal por escrito, a lo que volvió a ignorar mi ofrecimiento, algo que me sorprende de un organismo estatal que tiene encomendada la difusión de sus fondos.

Envié una queja al Defensor del Pueblo, cuya respuesta fue de traca: el Museo del Prado no tiene la obligación de contestar, aunque sería educado que lo hiciera.

Como este tipo de "meras fotografías" tienen un  copyright menor que el Museo del Prado ya se encarga de actualizarlas periódicamente en su banco de imágenes, no vaya a ser que alguna de las disponibles haya pasado a ser de dominio público, y pierdan la gallina de los huevos de oro.
¿Quién iba a pagar por una fotografía de un cuadro si ya hubiera una igual de dominio público?

Conclusión: el Museo del Prado tiene secuestradas las obras de arte que custodia con el dinero de todos los ciudadanos, aun siendo éstas de dominio público.

Banksy y el capitalismo

ElDiario.es nos regala este artículo en el que pregunta si es Banksy quien trolea al capitalismo o es al revés.

La pregunta es equivalente a si es el zapato el que pisa la mierda o la mierda la que se venga del zapato.

Los zascas siderales de Banksy a la hipocresía son históricos, y aún así todavía hay quien que cree que no.

La última muestra es la autodestrucció del cuadro "Niña con globo". La intención de Banksy era clara: si algún día salía a subasta, se autodestruiría. Y así lo hizo.
La compradora del cuadro pretendía tener un flamante Banksy en la pared y ahora lo que tiene es un bonito marco con flecos.

Porque Banksy no ha comerciado con su arte: lo han hecho los demás.

Por lo que sé, Banksy proclama contra el comercio del arte, algo que no va a ocurrir porque siempre habrá quien quiera tener un "original", aunque lo importante sea el mensaje, no el objeto. Cuando un dedo apunta al cielo el imbécil mira el dedo.

Ya escribí sobre irrelevancia del material en la mayoría de las obras de arte, porque el medio en que se han realizado no aporta nada: es el mero vehículo elegido por el artista por estar más cómodo en él, por dominar la técnica en él, por muy diversos motivos, pero ni ninguno que tenga que ver con el mensaje que quiere transmitir. Es el claro ejemplo de Banksy.

"Niña con globo" podría haberse realizado, en acuarela, óleo o mármol, pero el mensaje sería el mismo que el que tengo yo en mi casa. Porque lo que me aporta cualquier representación de la obra, sea el "original" o una copia, es lo mismo.

Para colmo, Banksy utilitza habitualmente plantillas, por lo que no se puede decir que haya un original. Algo como el arte de Warhol. Y los imbéciles con dinero corren y se dan tortas en las subastas.

Un tremendo beso y un fuerte abrazo a Banksy.

Brasil: vamos a juntar todo el arte en una pira…

…y luego le pegamos fuego.

Así podría resumirse lo que han hecho en el Museo Nacional de Río de Janeiro, por segunda vez.

Reunir lo mejor que tiene uno en un único lugar es bueno para poderlo ver todo de un tirón, pero también se corre el peligro de que una desgracia afecte a toda la colección, y más aún si no se ponen medios para evitarlas.

Un fuerte aplauso para los responsables de cultura y los gobernantes de Brasil: han dejado unas bonitas cenizas que visitar donde antes había obras de arte.

Arte, arte, arte (bueno, bueno, bueno…)

Acabo de leer un articulete sobre "creadores que no les tienes que perder la pista".

El texto, bueno, normal, una relación de los logros de cada uno de los 5 "creadores" y una descripción de su obra desde el punto de vista del autor del artículo.

Y normalmente me ilusiono con la posibilidad de haber encontrado un nuevo filón de inspiración, de belleza, de arte.
Pero no, esta vez tampoco ha sido así.

Después de ver las fotografías de Instagram de uno de ellos, se me ha caído el alma a los pies.
Ni un nuevo Banksy, ni un nuevo Chema Madoz. Nada.

Al principio he comenzado a despotricar mentalmente del artista y luego me he dado cuenta de que es del autor del artículo de quién debería hacerlo porque, consciente o inconscientemente, me ha llenado la cabeza de algo que era más mi esperanza que su descripción. Y luego me ha llegado la desilusión, sin que ninguno de los creadores me hubiera dicho o hecho nada.

Esos cinco creativos hacen lo que quieren, y así está genial. No coincido con ellos pero eso no me llevaría nunca a criticarles.

Creo que cuando quiera descubrir arte me buscaré un catálogo. Es más objetivo que los artículos de opinión sobre arte.

Vuelta de tuerca: libertad de panorama

La libertad de panorama es un derecho que tienen los ciudadanos y que les permite fotografiar cualquier obra artística que esté en la vía pública, sea cual sea el uso que vaya a darse a esas fotografías.
En España es una excepción a los derechos de autor recogidos en la Ley de Propiedad Intelectual, en su artículo 35.2.

La Pedrera ya se puede fotografiar y hacer con esas fotografías lo que más nos plazca. Salvo una excepción: los elementos de su azotea, porque no son visibles desde la calle ni están en la vía pública.

Ahora le llega el turno a la Torre Agbar: GettyImages no permite en su catálogo fotografías cuyo tema central sea esta torre. ¿Por qué? Solo en GettyImages lo sabrán, pero en España no hay motivo alguno por el que no se pudiera hacer cualquier cosa con esas fotografías.

Bienvenidos a la usurpación de derechos de los ciudadanos.

En lo que a mí respecta ya son tres los sitios que pienso ignorar y olvidar con todo mi ahínco: la Biblioteca de les Aigües, la azotea de La Pedrera y la Torre Agbar.

Cinemagraph y el arte

No conozco ningún medio sobre el que no se pueda hacer arte.

Hacer cinemagraphs parece al alcance de cualquiera, pero con un resultado más bien inadecuado.

Los primeros cinemagraph que pasaron por mis manos fueron unos que me envió un amigo porque "a ti te gusta la fotografía". Losvi y me perecieron, sí, novedosos, pero tampoco nada para tirar cohetes por aquel año.

Poco a poco he ido viendo auténticas obras de arte que consiguen capturar la sutileza y belleza de un momento y repetirlo infinitamente.

Por el contrario he visto cinemagraphs que son la captura de un momento que casi es escabroso: personas de mirada congelada a quienes se le mueve un mechón de pelo, siluetas congeladas de gente a la orilla de un lago con olas, movimientos repetitivos sin objeto alguno. Un sin fin de calamidades repitiéndose infinitamente.


El precio del arte y su disfrute

Precio: Valor pecuniario en que se estima algo.

Arte: Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros.

Hace algún tiempo discutía con un amigo sobre si el soporte de una obra de arte forma parte indisociable de ella. Él mantenía que sí, yo mantenía que en algunos casos sí, pero que en otros no y que se pueden crear obras de arte en las que el soporte no es importante.

Es cierto que existen obras de arte en las que el soporte es parte de la obra y ese soporte físico es el que hace única la obra: jamás existirán dos iguales.


Pero también es cierto que en muchas obras de arte el soporte es meramente circunstancial. Son el soporte y los medios que tenía a mano el artista en el momento de crearla, sin más importancia que esa.

Un claro ejemplo de esto son los dibujos de artistas en servilletas, como Picasso. Nadie se atrevería a desechar esta obra simplemente por su soporte. El dibujo tiene el mismo valor, artísticamente hablando, si está hecho sobre una servilleta como si está en un lienzo.

Otro ejemplo en que el soporte no forma parte de la obra es la música. La partitura es lo que escribe el artista, y es una obra de arte en sí misma, esté escrita a mano o perfectamente mediante imprenta: lo que importa son las notas. 
La interpretación de la obra musical por una orquesta es otra obra de arte por sí misma y el soporte tampoco forma parte de ella: da igual que esté grabada en un CD o en un archivo: lo que importa es el sonido.