Mostrando entradas con la etiqueta incompetencia administrativa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta incompetencia administrativa. Mostrar todas las entradas

Museos anticuados

¿Cuántos museos no tienen una copia digitalizada de sus fondos?

Está pregunta debería inquietarnos, porque un desastroso incendio, como el que ocurrió en el museo Nacional de Brasil, termina con una colección en un tiempo récord, y fin.

Y desastres hay de muchos tipos, no solo incendios.

Lo mismo que se compra una entrada para acceder a un museo físico, ¿Por qué no permitir la visita virtual, o una galería digital de las obras?

Es una vergüenza que los museos dependan de la capacidad de los ciudadanos de desplazarse hasta ellos. Y estoy dejando de lado cuestiones como la del secuestro cultural, como el vergonzoso casop del Museo del Prado.

Y de necios e incompetentes está lleno el mundo, solo que en este caso tienen en sus manos nuestra cultura.

Piezas únicas pueden perderse, como si de bibliotecas de Alejandría se tratara, en cualquier momento. Y los gobiernos, esos que representan a los ciudadanos, de brazos cruzados, esperando a que suceda el desastre.

Y no es por falta de recursos, porque voluntarios habría a patadas, yo entre ellos. Pero ya conocemos cuáles son las prioridades de nuestros políticos.

Endesa, Endesita…y las facturas (segunda parte)

Pues armadode paciencia he ido tempranito a la oficina de Endesa para ver si hoy me podían atender. Y sí, me ha atendido, pero la misma muchacha del otro día-

Después de volver a buscar infructusamente la factura que emitió la empresa para la que trabaja, ha consultado a otra compañera, la cínica no, la otra, y me ha dado un número de teléfono al que yo debía llamar.

Olíndome lo que iba a pasar, he llamado sentado aún delante de su mesa, y como era de esperar, una locución me decía que en breve me atenderían, una y otra vez hasta que me indica que no me pueden atender en ese momento y que llame más tarde. Todo esto yo con el altavoz, a ver si se les caía la cara de vergüenza del servicio que dan.

A la cuarta llamada coincide que me responde una persona mientras la cínica me grita desde cuatro mesas más lejos "Podrías apagar el altavoz? Es que se oye hasta aquí.", lo cual estaba dentro de mi intención, claro.

Como ya tengo alguien al otro lado del teléfono, apago el altavoz y le explico al del teléfono la situación y me dice que tengo que llamar a otro número. Le pregunto si en él me van a enviar otro teléfono y me dice que no lo sabe. Criatura.

En el nuevo número de teléfono suena una locución que me invita a marcar una extensión para dejar un mensaje o bien dejar un mensaje "general", o sea, uno que no va a oir nadie.

Le informo a la muchacha de la oficina de Endesa del resultado de la gestión a partir del número que me ha facilitado y me responde que no puede hacer más, y tengo que explicarle que es la empresa la que tiene que poner los medios para que ella haga las gestiones, que no es culpa suya, pero que es una tarjeta de presentación terrible si pretenden que contrate nada con Endesa.

Visto lo visto, decido llamar por última vez al teléfono de atención al cliente.

Después de más de treinta minutos para hacerle entender al chaval que había al otro lado cuál era el problema, concluye que no puede ayudarme más y entonces le digo que en ese caso quiero hacer una queja.
El chaval me dice que no puedo hacer una queja porque no tengo contrato de suministro.

Lo último ha sido enviar todos los datos del asunto a atencionalcliente@endesaonline.com, y si no lo arreglan será acudir a la Agència Catalana de Consum.

Endesa, Endesita…y las facturas

Resulta que tengo una factura de Endesa que tiene mal la dirección postal.
La factura ya está pagada y Endesa no encuentra la factura para modificarla, porque en la dirección postal correcta aún no hay un contrato de suministro.
Quien realizó la factura me dice que la factura es de Endesa y que no puede modificarla.
En atención al cliente de Endesa me dicen que, como no hay contrato de suministro, no encuentran la factura y que deben hacérmelo en una oficina.
En la oficina el trato es exquisito, tienen a dos personas para atender a nueve que hay en cola. Hay una tercera, que está para poco más que dar folletos, que nos recuerda que a las siete cierran, haya la gente que haya esperando, y que tendrán que venir otro día.

A modo confidencial, la tercera me ha dicho que "mañana habrán tres atendiendo".

Intentando ayudar, la tercera muchacha, ha buscado la factura por la dirección postal incorrecta y le aparece un contrato a nombre de otra persona. Vamos: lo normal.

Por la dirección correcta no le aparece y por el número de factura tampoco (!!!) y me ha dicho que "quizás" alguna de sus compañeras (que son dos, por lo que puede usar el plural) pueda modificar la factura.

El pitorreo cínico de una de las muchachas clama al cielo. Está atendiendo una mujer mayor y le suelta:
— "Tiene usted muy buena letra, mejor que yo.
A mí ya se me ha olvidado escribir. Se me ha olvidado hasta pensar."

Ya sé lo próximo que voy a responder cuando me llame Endesa para ofrecerme alguna mierda:

— "Mi horario termina a las X. Tiene tres empresas delante. Si lo desea puede mantenerse a la esperara, pero si a las X no le he atendido, tendrá que llamar otro día."

No sé por qué me veo en yendo a la Agència Catalana de Consum. Verás tú qué risas nos vamos a echar.