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Museos anticuados

¿Cuántos museos no tienen una copia digitalizada de sus fondos?

Está pregunta debería inquietarnos, porque un desastroso incendio, como el que ocurrió en el museo Nacional de Brasil, termina con una colección en un tiempo récord, y fin.

Y desastres hay de muchos tipos, no solo incendios.

Lo mismo que se compra una entrada para acceder a un museo físico, ¿Por qué no permitir la visita virtual, o una galería digital de las obras?

Es una vergüenza que los museos dependan de la capacidad de los ciudadanos de desplazarse hasta ellos. Y estoy dejando de lado cuestiones como la del secuestro cultural, como el vergonzoso casop del Museo del Prado.

Y de necios e incompetentes está lleno el mundo, solo que en este caso tienen en sus manos nuestra cultura.

Piezas únicas pueden perderse, como si de bibliotecas de Alejandría se tratara, en cualquier momento. Y los gobiernos, esos que representan a los ciudadanos, de brazos cruzados, esperando a que suceda el desastre.

Y no es por falta de recursos, porque voluntarios habría a patadas, yo entre ellos. Pero ya conocemos cuáles son las prioridades de nuestros políticos.

Rosalía, el flamenco, los gitanos y otras cosillas

Comencemos por lo básico: ¿A quién pertenece la cultura?

Un grupo de personas puede ser el origen de una cultura, pero no son los dueños de ella. La cultura no es de nadie. Que se lo digan los griegos a los romanos.

Actualmente solo hay una excepción legal y limitada en el tiempo: el copyright.

Cuando leo artículos como este de El País se me abre la boca hasta que la mandíbula me toca el suelo.

Frases como "Sin gitanos no hay flamenco" son terriblemente equivocadas. La frase correcta sería "Sin los gitanos andaluces el flamenco no sería lo que es hoy.".
La diferencia está en que la primera sigue atribuyendo y ligando el flamenco a la cultura gitana en general.

Primero: No soy doctor en cultura gitana, pero no parece necesario serlo para poder decir que no todos los grupos gitanos están relacionados el flamenco. ¿Los gitanos de Rumanía cantan flamenco? ¿Y los gitanos italianos? ¿Todos los gitanos del mundo cantan flamenco y el mismo flamenco?

Segundo: el grupo originario de una cultura no les hace dueños de ella. Puede ser el origen, el que transformó, el que la hizo popular, el que la engrandeció, lo que sea: pero no el dueño.

Y no solo se pretenden hacerse dueños de una cultura, yo no les quito el honor de su contribución al flamenco, sino además también dueños de las palabras, como "undevel". El colmo.

Es como si los catalanes estuvieran ofendidisimos porque el castellano incorporase "alioli" ( de "all i oli", "ajo y aceite"). Absurdo. Yo me sentiría honrado de que un grupo adoptase algo de mi cultura, porque eso indica que se aprecia.

Y una mierda pa ti: El David de Miguel Ángel

Resulta que ya no puedes usar comercialmente las fotografías del David de Miguel Ángel sin el permiso y, claro, previo pago al museo que custodia la escultura.

El motivo, o mejor dicho, la excusa es que una empresa vendía entradas con su imagen.

La escultura la custodiará un museo pero ya no tiene derechos de autor, por lo que su imagen puede utilizarse libremente según las leyes de propiedad intelectual.

Pero una obra tan simbólica puede proporcionar jugosos ingresos si se privatiza. Y así lo han hecho en Italia.

De hecho es lo mismo que vienen haciendo la enorme mayoría de los museos, entre ellos el Museo del Prado y su vergonzoso banco de imágenes de los cuadros que custodia.

Y los atropellos a los bienes públicos y a las obras de dominio público seguirán, hasta que los ciudadanos digamos "basta" con suficiente claridad y contundencia.

Hasta entonces habrá listillos haciendo excepciones en las leyes para su beneficio.

El secuestro de la cultura (segunda parte): Nefertiti

Lo sé, lo sé: ¿dónde está la primera parte? Está en proceso de redacción porque es larga y muy jugosa.

Pero mientras tanto podemos hablar de esta otra informacion: el busto de Nefertiti escaneado en 3D y de facto en dominio público.

Que para poder disfrutar y admirar el busto de Nefertiti haya que ir físicamente a un museo ya es una pena. Pero más lo es que, teniendo medios para acercar ese legado cultural a cualquiera que le interese, se secuestre en un museo y se pongan todo tipo de trabas a la difusión de la cultura.

Mientras tanto podemos disfrutar del busto de Nefertiti gracias al acto liberador de alguien que filtró al público el escaneado 3D. Porque la cultura de dominio público no debe tener barreras ni admitir secuestros.

Y de museos y secuestros va la primera parte de este texto. Concretamente de la cara dura y desfachatez de uno de los más grandes de España.

Si es que....

Le pones a la gente un dispositivo conectado a Internet, con el que puede escribir, leer, comunicarse, aprender, acceder a la cultura y ¿qué hace? Jugar al Candy Crush.

La vergüenza del Copyright

La cultura es buena. Es lo que en parte somos. Incentivar la creación es incentivar el desarrollo de las personas y de la sociedad. El desarrollo es bueno. Incentivemos a quienes crean cultura.

Hasta aquí todo iba bien y para incentivar la creación cultural se inventó el Copyright, que permitía al creador de una obra poder obtener beneficios de ella durante un tiempo y luego esta obra pasaba a ser un bien público del que toda la sociedad pudiera disfrutar y enriquecerse. De esta forma se beneficiaba a los creadores y luego a la sociedad, siendo esto último el objetivo principal. Se beneficia al creador no porque sí, si no para que se pueda beneficiar la sociedad al final.

El problema aparece cuando el autor de una obra vende sus derechos a una empresa. Está claro que no es lo mismo beneficiar a una persona que a una empresa. Para beneficiar a una persona, es necesario que esté viva, pero para beneficiar a una empresa basta con que ésta exista.

De esta forma los autores, para poder obtener beneficios de sus obras se ven en la obligación de venderlas con sus derechos a empresas, las cuales disponen de más medios para su explotación, y por lo que efectivamente reciben una recompensa por su creación, pero una recompensa fugaz. Aunque si es adecuada, que sea fugaz no es un problema.

El problema aparece cuando el autor muere y la empresa quiere seguir cobrando por la explotación de la obra. La empresa ya la ha pagado, de forma que cuanto más tiempo pueda explotarla más dinero ganará de la inversión que hizo.

Y entonces es cuando se cambiaron las leyes para extender la duración del copyright, que se extendía más allá de la muerte del creador de una obra. Yo me pregunto para qué si el autor no se se beneficia ya

El resultado es que en la práctica no hay obras musicales contemporaneas que sean públicas, es decir, de la sociedad. Sólo algunas obras de antes de 1923 son de dominio público, y no todas. Como mucho, en algunos paises sí que las hay, como por ejemplo en el Reino Unido, pero las leyes de Copyright son tan distintas internacionalmente que a uno siempre le queda la duda de si la obra que va a utilizar está o no en dominio público, ya que si no lo estuviera se arriesga a pagar las, cada vez más, graves consecuencias.
Las primeras obras contemporaneas que pasarán al dominio público en los Estados Unidados de América lo harán en el año 2047, y estamos hablando de obras de 1923. A ver, contemos: 2047 menos 1923... ¿124 años? ¿Pero cuánto tiempo vive un autor en los Estados Unidos de América? Eso incluso suponiendo que el autor ya nace con la obra bajo el brazo.

Está claro que las actuales leyes que protegen la propiedad intelectual están un poquitín tergiversadas: han pasado de beneficiar al autor a beneficiar a las empresas, que con ahínco se esmeran en no perder la exclusividad de explotación de sus obras. Y eso lleva a que la sociedad no pueda disfrutar y enriquecerse de las obras que incentivó protegiéndolas para los autores.
Incluso cuando las empresas son las creadoras de cultura, como por ejemplo Disney, estas pretenden beneficiarse eternamente de su derecho de explotación, sin que sus obras lleguen jamás a ser un bien cultural de dominio público.

Resumiendo, las empresas están acaparando las obras y no sueltan prenda. Recordemos que las leyes las hace el pueblo, al menos esto es así teóricamente en los paises democráticos, aunque los políticos no parecen estar por la labor de representar al pueblo y sus intereses en los últimos años.

Puesto que son los estados los que crean las leyes de copyright para promover la creación de cultura, son los propios estados los que deberían encargarse de que esa cultura creada pase a ser de dominio público una vez finalizada la concesión exclusiva al autor. De lo contrario podría parecer que los estados únicamente están interesados en favorecer únicamente a los propietarios del copyright, cuando en realidad éste es sólo un instrumento para favorecer la creación de cultura y que ésta finalmente pase al dominio público.

Si las cosas no cambian, predigo que antes de 2047 los políticos volverán a cambiar las leyes para que ninguna obra pase a dominio público. No sé si estaré yo entonces aún por aquí, pero espero que este blog sí para dar testimonio de la vergüenza del Copyright.