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Prácticas de dudosa legalidad en webs y la inconcreción de las leyes

Estaba leyendo este artículo sobre "patrones oscuros". Otro nombre "chic" para las malas prácticas en webs y Apps para dirigir sutilmente al usuario a comprar algo.

Técnicas más viejas que la tos, como "oferta de tiempo limitado" o el "Yo lo uso y me funciona".

En el artículo Manuela Battaglini comenta que la ley europea de 2018 del Reglamento General de Protección de Datos ya incluye conceptos como principios de transparencia, lealtad y licitud y se lamenta de que no menciona explícitamente los "patrones oscuros".

Querida Manuela, el código penal tampoco menciona una pata de jamón como arma homicida, pero eso no te librará de la cárcel si matas a alguien con una.

Se llama "centrarse en tonterías y no en lo sustancial".

¡Jojojo! El Partido Popular se autoprohibe ilegalidades

El Partido Popular ha incluido en su código ético la prohibición de actividades que ya son ilegales.
Yo, por mi parte, voy mucho, mucho más allá y me prohíbo matar a nadie, no defraudar a hacienda y todo lo que incluye el Código Penal, las leyes españolas, las internacionales y los acuerdos internacionales suscritos por España (como si antes de esto sí pudiera).
Soy un campeón. Un completo CAM-PE-ÓN.

¿Hasta cuándo?

¿Hasta cuándo vamos a permitir que los cuerpos de seguridad incumplan las leyes?

¿Hasta cuándo permitiremos que los políticos sigan poniendo a cargo de los cuerpos de seguridad a responsables que no cumplen las leyes?

¿Hasta cuándo?

La Guardia Civil expulsa de Melilla a un menor maliense de 17 años de manera ilegal

Porque le da la gana. Porque él cree que lo vale.


El ministro del interior de España, Jorge Fernández Díaz, hace como su gobierno: lo que le da la gana, haya la ley que haya.

A pesar de tener aún bien fresca en la memoria las atroces actuaciones de la Policía Nacional en distintas manifestaciones, aún así, se permite el lujo de intentar intimidar a la ciudadanía con una amenaza basada en una más que libre interpretación de la ya poco acertada ley de seguridad ciudadana.

No le basta al señor ministro con ver en la pantalla vídeos que demuestran cómo la policía se saltaba la ley que debe hacer acatar, sino que para colmo no hacía nada al respecto. Además pretende, o mejor dicho amenaza, con requisar esos vídeos y los dispositivos con que se graban, única prueba que demostraba no solo la verdad sino que además dejaba en evidencia como utilizan con desvergüenza la presunción de veracidad de que gozan los cuerpos de seguridad para intentar ocultar sus actos.

Tuvo que acceder a regañadientes ante las quejas del defensor del pueblo y la Unión Europea a que los antidisturbios estuvieran obligados a llevar un número identificativo, más pequeño de lo que se les sugería, para reducir sus impunes excesos.

Bravo señor ministro, bravo. En una sola frase nos ha recordado a todos quién y qué es usted.
Nadie podría haberlo descrito mejor y en menos palabras que usted. Bravísimo.

Si ya lo sabiamos


Que en Estados Unidos el gobierno hace lo que le viene en gana no es nuevo.
Guantanamo es una muestra, pero no dejan de demostrarlo a base de hechos.

Esta vez con la horripilante noticia de que pueden ejecutar a un ciudadano estadounidense en el extranjero sin juicio previo ni juez mediante.
Dicen que solo cuando esté preparando atentar contra su país y no sea posible capturarlo.  Suena a condición redactada expresamente.
Mañana añadirán las condiciones de otro caso que les convenga y tiro por que me toca. Así pasándose la ley por donde más les guste.
Ya no me sorprende. Aqui el gobierno hace lo mismo. 

Qué ascazo, de verdad.

La reincidencia evidencia el carácter

Cuando alguien demuestra reiteradamente una actitud uno debería comenzar a sospechar con fundamento que la actitud no es fruto de la casualidad sino parte de su carácter, una cualidad.

Esto es precisamente lo que ha ido sucediendo a los Estados Unidos de América con respecto a la protección de las comunicaciones: sus gobiernos hacen leyes que luego violan sistemáticamente.

La reiterada violación de estas leyes indica no sólo el desprecio por la privacidad de las comunicaciones si no también al sistema legislativo y la traición de sus gobernantes a los deberes de los poderes que sus ciudadanos les delegan. La hipocresía y cinismo políticos.

¿Patente o copyright?


¿Qué requiere más esfuerzo? ¿Dibujar a Mickey Mouse o investigar para obtener un fármaco? Pues según las leyes, Mickey Mouse, por eso su copyright dura 95 años (de 1928 a 2023) mientas que la patente de Pfizer sobre la Viagra tan sólo 15 años (de 1998 a 2013).

Ambas protecciones, copyright y patente, permiten al "autor" beneficiarse de forma exclusiva de la  explotación de su "obra".

Ahí tenemos a Pfizer, que en quince años ha obtenido un jugoso beneficio como retorno de su esfuerzo, y a Disney, que aún anda llenándose los bolsillos a dos manos con el ratóncito.

Personalmente me parece muy injusto, pero los políticos, "esos y esas" que hacen las leyes, están por otras cosas más importantes, importantes para "ellos y ellas" , claro. Vergonzoso.

Y la policía sin número de placa (una vez más)

La inviolabilidad de las Cortes Generales sí, pero la obligación de los policías de llevar visible su número de placa no (Orden INT/1376/2009, de 25 de mayo, por la que se complementa la regulación sobre distintivos en el Cuerpo Nacional de Policía. B.O.E. 2ª página, 4º párrafo).

Para unas cosas sí están las leyes y si no la policía interviene, pero otras están para pasárselas por el pito del sereno y además por el la propia policía.

Este es el país en que vivimos. Un paripé de te digo lo que tienes que hacer y yo ya veré si hago lo que me apetece. Ole y ole.

La policía no sólo no llevaba su número de placa visible si no que si se le pedía tenía la cara dura de contestar "Te voy a dar otra cosa". Y con ole, olé. Pa chulo yo.

Y lo grave es que es reiterado. El temita este de que la policía antidisturios debe llevar visible su número de placa pero no lo lleva no es nuevo. Y ningún político interviene, ni juez, ni defensor del pueblo... nadie. Los políticos como mucho hablan, que eso se les da muy bien, pero hacer... lo que se dice hacer... no. Debe darles una pereza empezar a hacer algo...

 Ahora me siento mucho más seguro y protegido, sí. Después de estos desmanes ¿quien no lo estaría?

Estoy convencido de que hay policías que sí cumplen con las leyes, pero hay que sacar de la olla los garbanzos podridos, tanto de la olla policial como de la política.

Aquí puedes pedir que sea delito cuando no muestren su número de placa.


Y es que la ley no es igual para todos...

Hoy hemos visto un nuevo caso de que la ley es para cuando conviene a algunos. Puede que las leyes sean las mismas para todos pero algunos se las pueden saltar cuando les conviene. Y hablo del Reino Unido cuando su intención es no dejar que Julian Assange salga del país ni con inmunidad diplomática. Y lo que es más representativo, habiéndose disculpado poco antes a Ecuador por amenazar con asaltar su embajada. Hay que tener la cara bien dura. No sé qué me parece más grave: si que amenacen con asaltar la embajada de Ecuador o que se disculpen por esa amenaza para dar por  detrás instrucciones de saltarse igualmente la inmunidad diplomática.

Para eso la R.A.E. tiene dos adjetivos: "desleal" y "embustero". Así de retrataditos están quedando los governantes del Reino Unido.

A estas alturas en esta civilización las cosas se siguen haciendo "porque lo digo yo" digan lo que digan las leyes.

Cada vez encuentro menos diferencias entre nuestra civilización y las hordas de salvajes en las que quien mandaba era quien tenía el palo más grande.

La vergüenza del Copyright

La cultura es buena. Es lo que en parte somos. Incentivar la creación es incentivar el desarrollo de las personas y de la sociedad. El desarrollo es bueno. Incentivemos a quienes crean cultura.

Hasta aquí todo iba bien y para incentivar la creación cultural se inventó el Copyright, que permitía al creador de una obra poder obtener beneficios de ella durante un tiempo y luego esta obra pasaba a ser un bien público del que toda la sociedad pudiera disfrutar y enriquecerse. De esta forma se beneficiaba a los creadores y luego a la sociedad, siendo esto último el objetivo principal. Se beneficia al creador no porque sí, si no para que se pueda beneficiar la sociedad al final.

El problema aparece cuando el autor de una obra vende sus derechos a una empresa. Está claro que no es lo mismo beneficiar a una persona que a una empresa. Para beneficiar a una persona, es necesario que esté viva, pero para beneficiar a una empresa basta con que ésta exista.

De esta forma los autores, para poder obtener beneficios de sus obras se ven en la obligación de venderlas con sus derechos a empresas, las cuales disponen de más medios para su explotación, y por lo que efectivamente reciben una recompensa por su creación, pero una recompensa fugaz. Aunque si es adecuada, que sea fugaz no es un problema.

El problema aparece cuando el autor muere y la empresa quiere seguir cobrando por la explotación de la obra. La empresa ya la ha pagado, de forma que cuanto más tiempo pueda explotarla más dinero ganará de la inversión que hizo.

Y entonces es cuando se cambiaron las leyes para extender la duración del copyright, que se extendía más allá de la muerte del creador de una obra. Yo me pregunto para qué si el autor no se se beneficia ya

El resultado es que en la práctica no hay obras musicales contemporaneas que sean públicas, es decir, de la sociedad. Sólo algunas obras de antes de 1923 son de dominio público, y no todas. Como mucho, en algunos paises sí que las hay, como por ejemplo en el Reino Unido, pero las leyes de Copyright son tan distintas internacionalmente que a uno siempre le queda la duda de si la obra que va a utilizar está o no en dominio público, ya que si no lo estuviera se arriesga a pagar las, cada vez más, graves consecuencias.
Las primeras obras contemporaneas que pasarán al dominio público en los Estados Unidados de América lo harán en el año 2047, y estamos hablando de obras de 1923. A ver, contemos: 2047 menos 1923... ¿124 años? ¿Pero cuánto tiempo vive un autor en los Estados Unidos de América? Eso incluso suponiendo que el autor ya nace con la obra bajo el brazo.

Está claro que las actuales leyes que protegen la propiedad intelectual están un poquitín tergiversadas: han pasado de beneficiar al autor a beneficiar a las empresas, que con ahínco se esmeran en no perder la exclusividad de explotación de sus obras. Y eso lleva a que la sociedad no pueda disfrutar y enriquecerse de las obras que incentivó protegiéndolas para los autores.
Incluso cuando las empresas son las creadoras de cultura, como por ejemplo Disney, estas pretenden beneficiarse eternamente de su derecho de explotación, sin que sus obras lleguen jamás a ser un bien cultural de dominio público.

Resumiendo, las empresas están acaparando las obras y no sueltan prenda. Recordemos que las leyes las hace el pueblo, al menos esto es así teóricamente en los paises democráticos, aunque los políticos no parecen estar por la labor de representar al pueblo y sus intereses en los últimos años.

Puesto que son los estados los que crean las leyes de copyright para promover la creación de cultura, son los propios estados los que deberían encargarse de que esa cultura creada pase a ser de dominio público una vez finalizada la concesión exclusiva al autor. De lo contrario podría parecer que los estados únicamente están interesados en favorecer únicamente a los propietarios del copyright, cuando en realidad éste es sólo un instrumento para favorecer la creación de cultura y que ésta finalmente pase al dominio público.

Si las cosas no cambian, predigo que antes de 2047 los políticos volverán a cambiar las leyes para que ninguna obra pase a dominio público. No sé si estaré yo entonces aún por aquí, pero espero que este blog sí para dar testimonio de la vergüenza del Copyright.

Legislar con alegría

Sí: para banqueros, para empresas, pero los de a pie bien ataditos y ni te manifiestes.

Éste es el país en el que vivimos, en el que una empresa destroza la naturaleza por incompetencia y no pasa nada de nada: www.publico.es