Mostrando entradas con la etiqueta Mariano Rajoy. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mariano Rajoy. Mostrar todas las entradas

Momentazos de la vida: Feliz 2016 (en 2017)

Cuando el presidente de España, Mariano Rajoy, la persona que tiene encomendada la dirección el país y el bienestar de todos los ciudadanos, no sabe ni en qué año vive y nos desea todos un feliz 2016 en diciembre de 2017.

Se llama democracia, imbécil

Democracia es el sistema en que se elige algo que satisfaga a la mayoría, cuando es imposible satisfacer a todos.

Imaginemos que queremos pintar una casa de diez vecinos y se requiere mayoría absoluta para dar por válida la votación, se vota y sale el siguiente resultado.

4 la quieren verde.
2 azul celeste
3 azul marino.
1 azul turquesa.

Los que la quieren verde pueden esgrimir que su opción es la más votada, pero si los 6 restantes se ponen de acuerdo en el tono de azul, son mayoría absoluta.

¿Con qué argumento defienden los que la quieren verde para decir que su opción es la válida porque, es la más votada? Desde luego no el argumento de la democracia.

Un saludo, señor Rajoy.

Hay que ser gilipollas, de verdad

Tenemos unos políticos que servirían ni para dárselos de comer a los cerdos. Tal cual.
Ni a propósito se pueden decir tantas gilipolleces juntas y seguidas.

La última de nuestro presidente en funciones es decir que es un disparate crear un impuesto para financiar las pensiones.
¿Cómo cree que se financian ahora?

Señor Rajoy, no es un disparate: es absurdo, porque ya se pagan con impuestos.

Es la hora de las elecciones: tiremos el cerebro por la ventana. A ver quién la dice más gorda.

Un fuerte aplauso para nuestros políticos.

Frases que me suenan

Mariano Rajoy: "Ni conocía la caja B ni he recibido dinero negro"

Muy similar a la de "Todo el mundo creía que Irak tenía armas de destrucción masiva."

Y se queda tan fresco.

Y lo mas importante: me resulta imposible creer que el señor Bárcenas decidiera iniciar una contabilidad B por iniciativa propia. Alguien debió de decorle que lo hiciera. Y si no fue Mariano Rajoy, ¿entonces quién lo hizo? ¿Quién dirige el Partido Popular y que "presuntamente" autorizó el pago de la reforma de su sede en la calle Génova dinero de la contabilidad B?

Mariano Rajoy dice que no sabía nada y justamente eso le deja con el culo al aire y como el dirigente que no se entera.

Mariano, Mariano, que te ha pasado como a Obama con los desmanes de la CIA: retratadito.

Más, más, más

Después de que el Partido Popular anunciase a bombo y platillo una drástica reducción de los políticos aforados, ahora se desdice y "pelillos a la mar".

No señor Rajoy, es otra promesa incumplida. Es lo que muchos llamarían desde embuste hasta cinismo pasando por la burda mentira.

Ya no hay quien le crea, de verdad.

Si mañana usted apareciera en un televisor de plasma diciendo que es usted terrícola, hasta lo dudaría.

¡Cuánta razón tiene Rajoy!

Dice Mariano Rajoy que "Dejen trabajar a los expertos" respecto al priner contagio de ébola en España. Y no puedo estar más de acuerdo.

¡Cuánta razón tiene!  Así que, señor Rajoy, apártese y deje su lugar a los expertos.

Tengo una bocaza y me llamo Mariano

Mariano Rajoy no tiene muchas luces, salta a la vista. Solo hay que oírle para verle infructuosamente intentanto tomarnos a todos por gilipollas.

Pero eso de haber ganado unas elecciones parece que le ha hecho creer que puede abrir la bocaza para cualquier cosa, como calificar de torpedo a Europa la consulta de Escocia y de paso la de Catalunya. Pero ahí que aparece Alex Salmond, primer ministro escocés, para darle un zas en toda ella al indicarle que "Si es un proceso con sentido democratico, España no tendrá nada que decir".

Señor Salmond, gracias. Disculpe al bocazas: no da más de sí el pobre.

Con dos cojones: la infanta Leonor y su asignación anual de 102.000 euros

Hoy inauguro la sección "Con dos cojones" que estrena la infanta Leonor con su asignación anual de 102.000 euretes de nada y por la cara.

Y digo por la cara por que su único mérito ha sido tener la gracia de haber nacido en la familia real de España, anacronismo evidente en una sociedad democrática, mientras el resto tenemos que padecer los políticos que sorben los recursos que entre todos ponemos para una sociedad mejor.

Sí, en efecto. Lo de la infanta es con dos cojones y morenotes.
¡Ah! Y Mariano Rajoy diciendo que a quien no le guste que haga una iniciativa popular, como si de algo sirviera. Sobra ver lo que ocurrió con el temita de las hipotecas y la dación en pago. ¡Muy bien señor Rajoy! ¡Muy bien! También estos dos cojones son los suyos.

Y sí, mucho a mucho, iré dejando constancia de las vergüenzas que en este país perpetran los políticos que "dicen" representarnos, para que no se nos olvide.

P.D.: para los de la familia real que pudieran sentirse ofendidos, nada más lejos de mi intención. Yo siempre cumplo con la ley y la ley dice que a la familia real ni tocarla, ni criticarla, ni mentarla en términos que no sean de alabanza, gloria y adoración.

Cosas que haría un político español: capítulo 1

Un político español podría estar serrándote el brazo mientras te asegura con toda solemnidad que no te está serrando el brazo.

Mariano Rajoy no deja de demostrárnoslo prácticamente cada vez que abre la boca. Lo último ha sido decir que "El estado del bienestar es un logro irrenunciable", algo completamente INCOHERENTE con sus políticas.

Gobernados por gilipollas

Y no me excedo, no. Según la Real Academia de la Lengua Española, "gilipollas" es "tonto, lelo", así que le viene como un guante a nuestro presidente cuando le oigo decir "crecimiento negativo"  (Telediario La Sexta: minuto 8:20)". Vamos, que "tonto" o "lelo" me parece aún muy suave para describirlo.

Realmente hay que ser gilipollas para renombrar la recesión como "crecimiento negativo". Pero gilipollas del todo. Como si digo "blanquear con negro" o "apagar un fuego con gasolina", lo mismo.

Ya hace tiempo que veo que tanto PSOE como PP tienen su visión particular de cómo debe ser la sociedad, pero que les importa tres pimientos si eso coincide con la realidad o es mínimamente compatible con ella. El PSOE sólo habla de que no se puede recortar, como si la recaudación de hacienda fuese infinita,  y el PP no hace más que aplicar políticas que benefician a unos pocos con la falacia de que, al final, resultará que es lo mejor para todos.

Por el bien general de los españoles

Señor presidente: una vez más he podido comprobar cómo ha trasladado su ineptitud a la legislación española.

Cuando aún tengo lágrimas en los ojos, descubro que usted y su gobierno han legislado para que las copichuelas que se toma alguien en una discoteca tengan exactamente el mismo 21% de IVA que los servicios funerarios de mi madre.

Muchas gracias señor presidente. Me conmueve profundamente que considere de igual necesidad y albedrío lo uno y lo otro. Muchas gracias. Tan sólo espero que los que le sobrevivan le hagan unos fastos faraónicos, más que nada para el bien general de los españoles y el 21% de IVA que recibiremos.

Cómo decir una cosa y luego la contraria sin sonrojarse

Cuando alguien dice una cosa y un tiempo después afirma la contraria, uno puede pensar que aquel ha rectificado, lo cual es de sabios, o que ha cambiado de opinión, algo no sólo perfectamente posible sino además normal.

Lo que ya no parece tan normal es argumentar perfectamente la primera cosa y al decir lo contrario argumentarla también perfectamente con los mismo argumentos pero del revés. Porque cuando esto sucede quiere decir que los argumentos sólo tenían la validez que les otorga quien habla, es decir, son farfolla.

Cuando veo una cosa así tiendo a pensar que el que habla o bien es gilipollas o es que me está tomando por ello. Y eso es lo que estan haciendo muchos, muchísimos, políticos de este país, que también es el mio. Lo hacen sin vergüenza alguna, con una cara dura que nunca he visto antes, y sin ni siquiera sonrojarse.

Da igual lo que diga un político mientras consiga que le respaldes. Después él hará lo que le venga en gana con cualquier excusa y cualquier argumento, y no hace falta ni que tengan sentido con lo que dijo antes para convencerte.

La constitución española debería incluir un apartado especial para aquel que engañe al pueblo.
Las promesas electorales deberían ser de obligatorio cumplimiento o, si se cambia de opinión, convocar nuevas eleccciones. No es posible que un político prometa una cosa y luego haga la contraria, tal como está haciendo el presidente del gobierno de España, el señor Mariano Rajoy, que además tiene la desfachatez que excusarse diciendo que el motivo que le ha llevado a incumplir su programa electoral ha sido "la realidad".
En otras palabras, hizo promesas y afirmaciones sobre cosas que no conocía. Una peligrosa mezcla de incompetencia, negligencia, temeridad y deslealtad al pueblo que le ha otorgado su poder.

Y la pregunta es bien simple: ¿Cómo puede un político hacer promesas sin conocer "la realidad"? La respuesta es también simple: no tienen ni vergüenza, ni palabra ni aptitudes para el cargo que ocupan.

Es más de lo mismo que en el Reino Unido: tú ve escuchando lo que te digo que luego voy a hacer lo que me da la gana.