Tal cual lo lees.
Ya el hecho de volver quiere decir que te Importa una mierda lo que allí ocurrió.
La familia es lo primero, pero a veces hay que decir "basta" y "hasta aquí hemos llegado", por lo que no puedo decir que tengo un tío aunque la persona (?) a la que me refiero aún sigue viva.
Yo tenía un tío que era gilipollas. Era de los que te daba dos besos y aprovechaba para desollarte la cara con la barba mal afeitada, mientras de inmovilizaba con los brazos.
Siempre encontraba la forma de sacar a la luz su rebuznez con la intención de dejar claro que él era más macho que nadie, y eso que era un tapón
Otra de sus costumbres era la de estrujarle la mano.
Definitivamente era gilipollas.
Cuando veo a Donald Trump en actos diplomáticos (?) dando la mano me acuerdo mucho de mi tío gilipollas.
IFrescuore son una cadena fruterías y verdulerías.
Esta semana veía como una cartelito anunciaba el precio de "llimones dolçes" (en catalán "limones dulces").
En la Vikipèdia (la Wikipedia en catalán) aparece un artículo en el que se indica que las limas de toda la vida, en castellano, en catalán son "limones dulces ", argumentando "lima" en catalán se refiere tanto al limón común como a la "lima":
"Cal no anomenar aquest fruit només llima, com es fa en castellà, ja que la llima és sinònim de la llimona comuna."
("No hay que llamar a este fruto sólo como lima como se hacen en castellano, ya que la lima es un sinónimo del limón común.")
Bien. Vayamos al diccionario de la Gran Enciclopèdia Catalana ("www.diccionario.cat"), que viene a ser lo más parecido a la RAE para el castellano, busco "llima" y aparece la siguiente acepción de la palabra, y como sinónimo de "llima dolça o llimona dolça" ("Lima dulce o limón dulce")
"ALIM Fruit de la llimera, semblant a una llimona, de color verd groguenc i polpa verdosa, molt àcida i sucosa, emprat sobretot en l'elaboració de begudes refrescants i com a aromatitzant."
("ALIMENTACIÓN. Fruto del limero, parecido a un limón, de color verde amarillento y pulpa verdosa, muy ácida y jugosa, empleada sobretodo en la elaboración de bebidas refrescantes y como aromatizantes")
A pesar de la información errónea en el artículo de la Viquipèdia, Frescuore tenía varias opciones para etiquetar el producto: "lima", "llima" y "llimona dolça".
Frescuore optó por el término que daba más pie a confusión.
Bravo, Frescuore, bravísimo. Sigan así, y échense a dormir.
La poca vergüenza de los bancos y los políticos que deben legislar para que nadie haga el cafre es épica.
Ahora vas a un cajero y te cobran comisión. Es normal: con lo bien que lo han hecho, bordado, niquelado, ahora eso de dar servicios no se lleva.
Lo que se lleva ahora es lo mismo que antes: tomarte por gilipollas.
La Caixa, Banco de Sabadell, Caixa Catalunya, BBVA entre otras son las estupendas que cobran comisión, y no poca, que se les va la mano.
Cambiando de tema, me acaba de venir a la cabeza la frase "hijos de la más grande puta". No sé muy bien por qué.
Las películas no dejan de enseñarnos cosas. Es lo que tienen los cuentos y las fábulas, que nos dan información sobre cosas que no hemos vivido, incluidas cosas que no han sucedido pero que podrían suceder. Aun así hay que oír los cuentos y ver las películas con precaución para no caer en errores como creer posibles cosas imposibles o directamente creer que personajes que sufren de grave histrionismo, como una de las protagonistas de la serie "El barco", es algo normal y no enfermizo.
Los roles de poli bueno y poli malo nos es muy familiar, incluso el de poli malo y poli peor. Algo parecido sucede en el programa " Adán y Eva": nos ponen delante una cretina y a un cretino. Luego se les une una cretina más y cuando parece que hay buen rollito entre dos de ellos, meten a un cretino más y podrías llegar a pensar que el que es menos idiota es el normal, pero no: no ha dejado de ser idiota desde el principio, solo que es el menos idiota de los cuatro.
Y eso es lo que enseñan este tipo de programas, como en su momento Gran Hermano: que ser gilipollas es normal y hasta se gana dinero siéndolo.
Las películas dejaron de ser inocentes y de ser educativas cuando el productor tenía la intención de darles la mierda que reclamaba el público (lo que me llegué a reír con la escena de "give us our shit" en la película "The interview") y cuando se dio cuenta además que podía utilizarlas para influir en la opinión pública para su propio beneficio, el del productor o sus periféricos, no el del público. Qué enormes destrozos han hecho las películas románticas.
Y programas como Adán y Eva nos enseñan que ser un imbécil es lo normal.
Y no me excedo, no. Según la Real Academia de la Lengua Española, "gilipollas" es "tonto, lelo", así que le viene como un guante a nuestro presidente cuando le oigo decir "crecimiento negativo" (Telediario La Sexta: minuto 8:20)". Vamos, que "tonto" o "lelo" me parece aún muy suave para describirlo.