Mostrando entradas con la etiqueta software. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta software. Mostrar todas las entradas

Los "huevos de Pascua" en software

Estamos ya acostumbrados a que muchos programas informáticos incluyan eso que se llama "huevos de Pascua", funcionalidades que no deberían estar ahí y poco tienen que ver con el objetivo del software donde están.

Y no solo en software: también en cine, como la famosa escena de la ventana en "Los rescatadores" de Disney, y series como la versión 3D de "La abeja Maya".

En el caso de productos audiovisuales el problema es grave para las compañías que lo producen: un graciosillo incluye contenido sexual en material dirigido a niños.

En el de software es especialmente irritante cuando los programadores han dedicado tiempo a incluir la gracia pero el software tiene fallos y no funciona correctamente.

Especialmente sangrante es el caso de Microsoft, que destaca por fabricar software cargadito de errores que son la desgracia del día a día de sus usuarios, y para colmo incluyen juegos completos en su Office. Unos valientes.

Sí el software les hubiese quedado perfecto aún se podría aceptar pero, haciendo tales chapuzas, es incomprensible que hayan dedicado tiempo a estas tonterías.

Google también incluye, por ejemplo en su buscador, estas gracias, pero a diferencia del resto, sus productos tienen pocos fallos.

En software con fallos, cuando veo que tienen huevos de Pascua, me hago una idea de su poca profesionalidad.

Grandes mierdas, S.A.

Estoy planteándome seriamente dejar de actualizar nada más en mi móvil, de verdad.

Mi última "alegría" ha sido ver como el nuevo teclado de Google no da una con el corrector (otra vez). Después de meses corrigiendo y corrigiendo, cuando ya parecía que atinaba, lo actualizan y otra ver a sufrirlo.
¿Dónde narices ha quedado eso de que "lo que introduce el usuario es sagrado"?

No solo eso. Google, en su afán últimamente desmesurado por estar en todas partes, solo se le ocurre meter en Google Keep un botoncito para hacer búsquedas, como si yo no hiciese ya clic en suficientes  sitios equivocados de la pantalla. Pues toma: uno más. Y como el puñetero botón del traductor que aparece al copiar un texto el Google Chrome. ¿Será por veces que le he dado sin querer?

Total: cada vez encuentro más ventajas a no actualizar nada. Porque las actualizaciones son principalmente en beneficio de la empresa y no del usuario.

¿Y la seguridad? Pero ¿qué seguridad? Entre que ya los programas vienen con agujeros de seguridad por los que pasa un camión, y no solucionan ni a la de tres con las actualizaciones, y el espionaje de gobiernos, ya estás jodido antes de empezar.

Eso sí: invariablemente tras cada actualización del firmware el móvil se atasca más y va más lento. Justo lo contrario de lo que debería ser.

Sí, creo que no actualizo nada más. Se acabó mi paciencia.

Pestañas. Ponle a todo pestañas.

Adobe ha vuelto a tomar una decisión equivocada: usar pestañas en Acrobat Reader.

Es el cuento de siempre: a alguien se le ocurre una solución (usar pestañas) a un problema concreto y justificado y luego alguien la aplica sin tener el problema, provocando otro.

También metió la pata Microsoft al "combinar" ventanas de la misma aplicación. Claro que lo de Microsoft es un reguero de meteduras de pata hasta la ingle.

Qué paciencia con los fabricantes de software...¡qué paciencia!

Argumentos sin pies ni cabeza de Pésaro y Gizmodo

Aparece en Gizmodo un nuevo artículo sobre, Pésaro, Italia, y que los deja a ambos en bastante mal lugar.

La noticia, aparentemente sorprendente, de que la ciudad italiana Pésaro ha dejado de utilizar OpenOffice y ahora usa Microsoft Office 365 porque le sale más barato. Y los argumentos son de traca.

1. Los usuarios están familiarizados con Microsoft Office. Señores: cuando Microsoft dejó de usar menús para encufarnos los "ribbons" se cargó la experiencia de los usuarios. Y siguió en ello cuando se cargó el botón de inicio.
No obstante tienen la osadez de decir que por eso los usuarios son más productivos con Microsoft Office. Es la cantinela de siempre de Microsoft: más rápido, mas productivo, más divertido.

2. Los usuarios tardaban un promedio de 15 en adaptarse. Si yo les contara mi hartazgo personal y las ingentes cantidades de tiempo e improperios que me llevaron a finalmente abandonar enfadado Microsoft Office para pasar a utilizar con alivio LibreOffice...

3. "530,38 de coste por empleado".
¿Por 15 minutos de adaptación? ¡Demonios! ¿Pero cuánto cobran los funcionarios de Pésaro? Y rematan que "los números no mienten", para colmo.

Todo un espectáculo circense de supuestos argumentos.

Repita conmigo: "No trabajaré en vano"

El temita de las licencias de software y de las infinitas actualizaciones con cambios no solicitados tiene
otro problema hermano: la incompatibilidad entre versiones.
Cuando alguien escribe una carta no espera necesitar reescribirla. Es un trabajo hecho y no sería necesario repetirlo a menos que el original se perdiera, y no a causa de un fallo informático. Pero esto no es lo que sucede en el mundo de la informática.
Los mismos trabajos deben repetirse una y otra vez. Las excusas de las empresas informaticas son muchas: que si el nuevo sistema es mejor,  que si nuevas mejoras, que si el nuevo sistema es más "divertido, productivo y confiable". Pero la realidad es que el mismo trabajo, de programación o de producción estamos haciéndolos una y otra vez y eso jamás,  jamás, puede llamarse mejora de la productividad.

Cada 5 años reinventando la rueda: La alta improductividad de los cambios en sistemas.

Es patético pero así es. En informática hay la fea costumbre de tirarlo todo para volverlo a hacer entero. Es un reflejo del consumismo con el que azotan nuestros culos.

Eso de hacer las cosas bien no se estila. Y a veces no es por falta de tiempo sino al revés: alguien se toma todo el tiempo del mundo para hacer una mierda monumental.

La mayoría de los programas informáticos no hacen grandes virguerías: simplemente automatizan algo muy pesado de hacer, aunque no difícil.

La mayoría de la veces lo que una persona necesita para introducir datos en un programa es bastante común y se conoce perfectamente desde los años 80. Pero siempre hay alguien dispuesto a reinventarlo cometiendo los mismos errores del pasado si no peores.

Nuevas tendencias informáticas, o sea

Que las empresas nos quieren vender la moto está claro: ellos quieren tu pasta.

Pero hay una gran diferencia entre obtenerla honradamente o timando. Las empresas de software no son una excepción y Microsoft es prácticamente la abanderada de aquello último. Capaz de venderte lo mismo una y otra vez y sin dejar de cagarla, está obteniendo lo que ha sembrado en sus usuarios: indiferencia.

Y los usuarios están matando a Microsoft con eso: indiferencia. Y por usuarios no sólo me refiero a quien tiene un ordenador en su cada, sino también a las empresas que usan programas de Microsoft.

Pondré un ejemplo:

README.TXT

Hoy voy a hablar de cosas inútiles, cosas tergiversadas, cosas que deberían se una pero son otra y del glorioso ejemplo en informática que es el archivo README.TXT que suele acompañar a cualquier software.

A pesar de que un software debería ser capaz de identificar en qué condiciones puede funcionar y en cuales no (quizás otro día me ponga a comentarlo) y realizar automáticamente ciertas acciones que pudiera necesita antes de su ejecución o instalación (esa es la función básica de la informática: automatizar procesos), el programador siempre encuentra un motivo para incluir el archivo README.TXT.

En principio, este archivo debe contener información imprescindible que el usuario del programa no puede dejar de saber. Por ejemplo, que para ejecutar el software hay que hacerlo de una manera especial que no es la habitual. Es decir, información que normalmente no se tiene.

Esto es lo que debería ser, pero la realidad es otra.

En los archivos README.TXT encontramos perlas como:

WordPress: "== Installation ==".
Estos señores quizás deberían inclur esta información en el archivo INSTALL.TXT pero deciden no tener sentido común y ponerlo donde todos.

(MySQL): "GNU LESSER GENERAL PUBLIC LICENSE"
¿No quedaría mejor en el archivo LICENSE.TXT?

BroadCom: DISCLAIMER
¿Quizás mejor en el archivo DISCLAIMER.TXT,  LICENCE.TXT o incluso LEGAL.TXT? No. Según ellos es mejor meterlo todo en el mismo sitio, porque no tienes otra cosa mejor que hacer que rebuscar.

Incluso he llegado a ver archivos README.TXT que simple y llanamente te dicen que mires la ayuda. Pues para eso no pongas nada, majo.

Viendo que en el archivo README.TXT se incluye con mucha frecuenca información irrelevante y que se utiliza para meter con clazador al usuario información que le da lo mismo, el resultado es que cuando veo un archivo README.TXT me da muchísima pereza leerlo.

Lo acabo abriendo por si contiene algo realmente importante, pero pocas veces ha sido el caso y termino cerrándolo tras darme cuenta de que contiene la mismas tonterías de siempre y que no son lo que debería haber ahí.

Así que si programas, por favor, usa bien el archivo README.TXT y sólo incluye lo que realmente sea necesario conocer antes o después de la instalación. Ahórrale tiempo al mundo.






Esclavos de las actualizaciones y los intereses ocultos

¿Quien no querría actualizar su software? Yo, en las condiciones en las que los fabricantes las realizan actualmente.

Muchas veces lo correcto no es lo más cómodo, pero no por eso, y aunque finalmente no lo hagamos, deberíamos dejar de admitir qué es lo correcto.

Si un software se difundió con un error, el fabricante está en la obligación ética de corregirlo.

Los actuales contratos de licencia de uso del software son un abuso inadmisible. En la mayoría de los casos se resumen en: "El software se le sirve tal cual se le entrega, sin garantía de ningún tipo." Esto incluye los errores en el diseño y en la programación.

Pero los fabricantes no se limitan en el mejor de los casos a corregir los errores de su software, de ahí que lo llamen "actualizaciones". Las actualizaciones incluyen la corrección de errores en lo que es en realidad un cambio en el funcionamiento del software. De hecho están entregando una nueva versión, que incluye y elimina características de que las que el fabricante no informa, dejando al usuario y consumidor a merced de decisiones no explicitamente consentidas.

Ni siquiera se le deja elegir al usuario entre si quiere las correcciones de los errores o las actualizaciones: ambas se sirven en el mismo plato.

Esto llevaba, por ejemplo, a que un ordenador con Windows XP, funcionase perfectamente con la versión original y fastidiosamente mal con el último Service Pack.

Y uno se pregunta, ¿por qué querría el fabricante cambiar el funcionamiento de su software sin el consentimiento del usuario? Se me ocurren varias razones:
1.- Falta de objetivo claro para el software: el fabricante cambia para qué sirve el software conforme a factores ajenos a las necesidades del usuario y en favor de sus propios intereses.
2.- Incluir nuevas funcionalidades: con ello, más adelante, pueden dar soporte para funcionalidades que aún no usan otros softwares. Un día, mágicamente, nuestro ordenador es compatible con esa nueva funcionalidad que no hemos pedido ni autorizado a cambio de que el software utilice más recursos de nuestro ordenador.
3.- Intereses ocultos: hay gente que aún tiene en mente cuando Microsoft Windows, misteriosamente, dejó de funcionar con el sistema operativo D.O.S. de Digital Research, un sistema que le daba dos bofetadas al D.O.S de Microsoft.

Hace unos días leía la noticia de la reprimenda que le dedicó el creador del núcleo de Linux a otro programador, refiriéndose a que un cambio que proponía éste último haría que programas existentes dejasen de funcionar.
Espero que no se me malinterprete: estoy a favor de la evolución del software, siempre y cuando eso no suponga tirar a la basura el trabajo de todos lo que han estado desarrolando software. Cualquier software desarrollada debería poder ser ejecutado ahora en un entorno adecuado.
Si un cambio necesario en un entorno de ejecución fuera a dejar inoperativo el software existente, se debería considerar un nuevo entorno y no considerarse como el mismo entorno pero "mejorado".

Y es que con los cambios de funcionalidades ocultos tras las actualizaciones no sólo se molesta al usuario. También se suele molestar a los programadores que ven como deben volver a modificar su software para que funcione en el nuevo entorno, algo que raras veces debería ocurrir.

Y en el momento de terminar este texto, la infamia continúa.

Premio al error del día: registro en Oracle

Hoy, dos por el precio de uno.

Tras la instalación del Java Development Kit, o Conjunto de desarrollo de Java, Oracle amablemente te sugiere que registres el producto. Yo me pregunto ¿por qué no? y me dan dos opciones, crear un nuevo usuario o utilizar uno ya existente. Como ya me di de alta, elijo ésta última opción. Y tras introducir mi usuario y contraseña aparece la siguiente perla:
"No registration data found". Efectivamente, eso es precisamente lo que estaba intentando, señores.
Es desalentador...