Cuando alguien escribe una carta no espera necesitar reescribirla. Es un trabajo hecho y no sería necesario repetirlo a menos que el original se perdiera, y no a causa de un fallo informático. Pero esto no es lo que sucede en el mundo de la informática.
Los mismos trabajos deben repetirse una y otra vez. Las excusas de las empresas informaticas son muchas: que si el nuevo sistema es mejor, que si nuevas mejoras, que si el nuevo sistema es más "divertido, productivo y confiable". Pero la realidad es que el mismo trabajo, de programación o de producción estamos haciéndolos una y otra vez y eso jamás, jamás, puede llamarse mejora de la productividad.
Los mismos trabajos deben repetirse una y otra vez. Las excusas de las empresas informaticas son muchas: que si el nuevo sistema es mejor, que si nuevas mejoras, que si el nuevo sistema es más "divertido, productivo y confiable". Pero la realidad es que el mismo trabajo, de programación o de producción estamos haciéndolos una y otra vez y eso jamás, jamás, puede llamarse mejora de la productividad.