Mostrando entradas con la etiqueta El Diario. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El Diario. Mostrar todas las entradas

ElDiario.es: cagarla en la última frase

Leo este artículo de ElDiario.es sobre una inteligencia artificial deduciendo el aspecto de alguien a partir de su voz y cómo habla, y no doy crédito a la última frase: una perlaza del tamaño de Júpiter.

"No esperen que clave cada cara a partir de la voz que escucha, pero los resultados son esperanzadores."

¿Cómo que esperanzadores? ¿Esperanzadores para quién? ¿Para qué?

Opresores como parejas

Sinceramente, no he terminado de leer este artículo.
Me ha bastado leer el titular para saber qué no me iba a interesar por la deficiente coherencia.

El titular es:
"Protestar contra el patriarcado significa identificar como opresores a quienes a menudo son nuestras parejas"

Si hubiera dicho "padres", aún, porque el padre no se elije. Pero parejas no, guapa, no.

¿Acaso las mujeres no tienen el mismo derecho y libertad para elegir su pareja, al igual que los hombres?

Justo después de escribir esto, he caído: ¿No será la autora indú, de Arabia Saudí o algún otro país donde sus derechos son cercenados impunemente?

Así que he leído un poco más del artículo y resulta que es de… Estados Unidos. Y habla de España, Irlanda, Canadá… Y ya he leído suficiente y dedicado bastante tiempo a una opinión victimista y equivocada.

En todos esos países las mujeres tienen libertad para elegir sus parejas. Y si alguna elige como tal a un opresor y le quita sus derechos, teniendo libertad para mandarlo a la mierda al más mínimo atisbo de machismo, es que es gilipollas. Sin más.

Condensando la arquitectura de vanguardia (o segando)

Según ElDiario.es, una ruta por la arquitectura vanguardista española se reduce a seis construcciones. Ole a los artículos rigurosos.

Todo un artículo de relleno para quien tenga dudas de qué ver en España sobre arquitectura de vanguardia.

Seis.

Increible: El Diario con publicidad solo de audio

La publicidad no es el problema. Los anunciantes son el problema.

Si buscas algo y te ofrecen un producto que satisfaga tu necesidad, miel sobre hojuelas.

El problema viene cuando el anunciante se ofrece allí donde no interesa su producto. Pero no le basta con eso, no. Además tiene que hacerse pesado de cojones con aquello de que "el consumidor elige el producto conocido". Sí, y hacen que lo conozcas tan bien que no lo olvides para no comprarlo jamás por pesado.

No les bastó repetir anuncios por la televisión hasta marearte: descubrieron los "pop-up's" y te inundaron la pantalla de tu ordenador de ventanas. Y Google y el resto de fabricantes tuvieron que tomar cartas en el asunto. Como si del patio de un colegio se tratara.

Pero a los anunciantes no les basta tampoco con eso, no. Además no les sirve un "banner", no: tienen que poner vídeos en los anuncios para móviles, para ver si se cepillan tu cuota de datos lo antes posible.

Pero ahora tampoco les basta con eso. Además tienes que oír el anuncio quieras o no, porque no hay forma de pararlo. Ganas de vomitar me dan.

Luego todo son lamentos cuando alguien hace un software para bloquear anuncios y aún se sorprenden más de que la gente se lo instale.

Señores anunciantes, si es que no nos están dejando elección. Váyanse a la mierda de una vez.

Mientras tanto, Google acapara anunciantes gracias a su acierto en dónde y cuándo colocarlos y su discreción al exponerlos (exceptuando los anuncios a pantalla completa en móviles, cagada de AdSense, propiedad de Google).

Y los anunciantes de sorprenden de todo esto: hay que ser idiota perdido.

¿Te hace Google más tonto?

Vivan los artículos alarmistas como este (El Diario).

Artículos como este podemos verlos con más frecuencia de lo que que realmente sería lógico.

Son artículos en los ponen el grito el cielo ante nuevas herramientas.
Incluso se las califica de adicciones: adicción al móvil, al ordenador...

Nada respecto otras cosas más preocupantes, como por ejemplo esa necesidad de publicar tu mejor foto en Facebook con enfermiza frecuencia, la de publicar cualquier cosa que te llevas a la boca en Instagram, la de dar la paliza con docenas de fotos de tus vacaciones a grupos que tú mismo has creado en WhatsApp y de los que poca gente se sale por no llamarte pesado de los cojones, o la de tragarse Sálvame Deluxe en éxtasis. Lo de WhatsApp necesita un artículo a parte por su extensión.

Acceder a Google para buscar información es lo mismo que consultar un libro: exactamente igual. ¿Es menos fiable? No mucho más que un libro, pero todo depende de la fuente de la información, igual que con los libros.
¿Es malo consultar fuentes de información? Por supuesto que no: nadie nace sabiéndolo todo.

Pero a pesar de eso, los periódicos siguen alarmando a los catetos con artículos de ese tipo.

¿Tener luz por la noche es malo? Claramente no: te permite hacer actividades que de otra forma tendrías que hacer de día. Otra cosa es qué actividades. Pero demonizar la luz eléctrica, Google, los móviles o los ordenadores es de estúpidos. De estúpidos rematados.

En cambio no oigo ni leo nada sobre cómo tener ética, eficiencia, lógica, detección de mentiras y embustes o cómo crearse un criterio propio. Eso no interesa. A las personas se las controla mejor cuando están idiotizadas.

"¡Alarma! ¡Alarma! ¡Tu banco no es seguro!" y otras gilipolleces

Informar no es sencillo, sobretodo si no sabes del tema de antemano. Y en eso han caído de bruces en ElDiario.es con su artículo "Tu contraseña de banca online no es tan segura como te han dicho".

Está el periodismo, la prensa amarilla, el periodismo malo y esto, que no se puede llamar ni periodismo.

La clave para entender lo pésimo que es el artículo es, ¿cuántas veces te permite tu banco introducir una contraseña incorrecta antes de bloquear tu usuario?

Después de leer el texto de El Diario, no lo voy a llamar artículo ni noticia, parece que 5.000 combinaciones no es nada y sobretodo una cifra muy baja, poco segura.

Sin embargo, tu banco bloqueará tu acceso a la tercera vez que introduzcas una contraseña incorrecta y tendrás que acudir a una oficina del banco o usar la banca telefónica para poder acceder de nuevo a través de Internet.

De hecho, el PIN de tu tarjeta de crédito o débito tiene sólo cuatro dígitos y es bien segura por la misma razón: al tercer intento se bloquea la tarjeta.

Pero aún hay más información que deja en evidencia lo malo que es el texto de ese periódico: la mayoría de bancos además te  proporcionan una tarjeta de coordenadas para hacer una segunda verificación de seguridad cuando realices una operación online.

Y todavía más: bancos como Bankinter, tras introducir una de las coordenadas que el banco te pide, te piden además un código que te envían a tu móvil. Lo que se llama "verificación en dos pasos": no sólo necesitas tu contraseña sino además poseer un "token", un testigo físico (tu móvil) que sólo deberías tener tú.

Pero estos datos esenciales no aparecen en el texto de ElDiario.es.

Si este es el rigor que tienen en ese periódico, cuando puedo contrastarlo con información que ya conozco, ¿cómo voy a confiar en él para informarme de temas que no conozco?

Hay que fastidiarse con la calidad del periodismo.

Vamos a contar obviedades: eldiario.es

Hoy El Diario nos deleita con una "noticia" del catálogo de obviedades: "Los desahucios perjudican la salud". Para más pitorreo indican que "sobretodo a las mujeres".

Muy bien: eso es algo que nadie hubiera dicho jamás.

De hecho ni siquiera la Constitución Española hace mención alguna a eso de tener una vivienda. Un momento, espera... sí que lo pone, y bien claro: hasta un imbécil integral lo vería.

Hay que joderse con el periodismo de calidad y los politicuchos. De verdad.