Mostrando entradas con la etiqueta adicción. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta adicción. Mostrar todas las entradas

¿Te hace Google más tonto?

Vivan los artículos alarmistas como este (El Diario).

Artículos como este podemos verlos con más frecuencia de lo que que realmente sería lógico.

Son artículos en los ponen el grito el cielo ante nuevas herramientas.
Incluso se las califica de adicciones: adicción al móvil, al ordenador...

Nada respecto otras cosas más preocupantes, como por ejemplo esa necesidad de publicar tu mejor foto en Facebook con enfermiza frecuencia, la de publicar cualquier cosa que te llevas a la boca en Instagram, la de dar la paliza con docenas de fotos de tus vacaciones a grupos que tú mismo has creado en WhatsApp y de los que poca gente se sale por no llamarte pesado de los cojones, o la de tragarse Sálvame Deluxe en éxtasis. Lo de WhatsApp necesita un artículo a parte por su extensión.

Acceder a Google para buscar información es lo mismo que consultar un libro: exactamente igual. ¿Es menos fiable? No mucho más que un libro, pero todo depende de la fuente de la información, igual que con los libros.
¿Es malo consultar fuentes de información? Por supuesto que no: nadie nace sabiéndolo todo.

Pero a pesar de eso, los periódicos siguen alarmando a los catetos con artículos de ese tipo.

¿Tener luz por la noche es malo? Claramente no: te permite hacer actividades que de otra forma tendrías que hacer de día. Otra cosa es qué actividades. Pero demonizar la luz eléctrica, Google, los móviles o los ordenadores es de estúpidos. De estúpidos rematados.

En cambio no oigo ni leo nada sobre cómo tener ética, eficiencia, lógica, detección de mentiras y embustes o cómo crearse un criterio propio. Eso no interesa. A las personas se las controla mejor cuando están idiotizadas.

Exagera, que siempre habrá un ignorante que se alarme

http://elpais.com/elpais/2014/09/15/buenavida/1410799521_951286.html

Tecnópatas. Con este curioso adjetivo se denomina en este artículo de El País a quienes hacen un uso frecuente del móvil. Exacto, con el sufijo "-pata", de adicción.

Según El País resulta que hacer un uso frecuente del móvil es un síntoma de esa adicción, y por "frecuente" se entiende "más frecuentemente que cuando no se consultaba tanto".

Es como si alguien del siglo XIX nos calificase de "bombillópatas" por usar tanto la iluminación artificial en lugar de usar unas velitas o, mejor aún, irnos a dormir cuando se pone el sol como las gallinitas. Es absurdo hasta hacerte perder la voz de gritarlo.

Las misma idiotez se dijo de "los ordenadores" y los "peligros" de los niños que se "pasaban muchas horas ante el ordenador". Seguramente les pareciera mejor hacerlo ante la televisión, que por entonces ya dejaba mucho que desear comparado con la infinita variedad de información que ofrece Internet y de muchísima más calidad.

Es cierto que alguien puede hacer un abuso de cualquier cosa, pero dudo mucho que sea la mayoría.

Por ejemplo, yo ahora mismo, mientras escrito esto, le parezco a muchos que estoy chateando cúando la realidad es muy distinta: advertir de los artículos sesgados y amarillos de El País.

Siempre hay un cretino dispuesto a poner el grito en el cielo ante un cambio de hábitos sin tener en cuenta por qué se produce y por qué la gente lo encuentra útil, prefiriendo enarbolar una antorcha mientras hacen una pira donde poner a los de nuevos comportamientos " raritos".

El artículo ofrece perlas de este calibre al referirse al móvil: "Por un lado, nos está proporcionando un acceso instantáneo a personas e información. Pero, por otro, nos está deshumanizando.". Ahí es nada.

El País tiene ya un cierto historial de artículos sensacionalistas que hace tiempo pasaron la línea de la vergüenza.

De verdad, este artículo, en el mejor caso, va a causar que pobres ignorantes se preocupen innecesariamente de sus hijos o parientes a la vez que les incordian con estos erróneos argumentos.

Ni que usar un móvil fuese equivalente a chutarse heroína, o encender una bombilla.