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Se mata al hacerse una foto: "un lider excepcionalmente talentoso y modelo a seguir"

El presidente del grupo chino HNA, Wang Jian, de 57 años, ha fallecido tras caerse al hacerse una foto dura te un viaje de negocios a Francia:
“Se puso de pie en el borde de una pared con un altura aproximada de 15 metros para que su familia le tomara una fotografía y se cayó”.
Es decir, se sube a un muro cual cabra para hacerse una foto y, se cae y la diña.
La caída de Edgar, segunda parte, con desenlace fatal.
Para colmo, la empresa que presidía declara:
"Un líder excepcionalmente talentoso y un modelo a seguir, cuya visión y valores continuarán siendo una guía para todos los que tuvieron la buena suerte de conocerlo.”
Supertalentoso, sobre todo haciéndose fotos y subiéndose a muros. Que el comentario de la empresa suena a sorna.
Si es que no somos nadie.

Señor Pedro Sánchez: será por cosas por hacer (que no foticas en avión)

Nuestro presidente se dedica a que le hagan fotos chulas mientras va en un avión pagado por todos los ciudadanos.

Será por cosas pendientes de hacer en el país, y su "gabinete de imagen" nos los presenta muy "presidencial", ocupado en "asuntos importantes".

Y lo primero que me viene a la cabeza es la escena de la película "Palacio Real" de la sesión de fotos

Señor Pedro Sánchez: menos postureo y más trabajar.

Tribunal Europeo de Derechos Humanos: quemar fotos del rey es libertad de expresión

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha dicho que quemar fotos de rey es libertad de expresión.

Y no solo eso: además España (nosotros al fin y al cabo, los contribuyentes españoles) tendrá que indemnizar a los condenados.

Un "zas" épico que con seguridad hará las delicias de los contrarios a la monarquía en la próxima verbena de San Juan.

Muchas gracias por la factura a nuestro poder judicial por algo que estaba cantado.

Cuando Google Maps toca el ojo de un caracol

Google Maps es un aplicación genial. No tengo la menor duda.
Otra cosa cómo lo llevan los de marketing.

Voy a explicar mi experiencia. Yo soy el caracol.

Hace mucho que utilizo Google Maps y voy viendo cómo lo consiguen mejorar.
Una de mis últimas satisfacciones fue cuando añadieron un cono al circulito azul que ahora, además de indicarte donde estás, te indica hacia dónde estás mirando. Extremadamente útil cuando no sabes si estás subiendo bajando una calle.

Un día Google Maps me hizo algunas preguntas sobre sitios en los que había estado: que si aceptan tarjetas de débito, que si es un sitio tranquilo, que si tiene vistas, etc. Cosas que pueden ser útiles para alguien que pretenda ir ahí.

Un tiempo después Google Maps me ofreció contribuir más activamente con mis contribuciones. Entre las contrapartidas estaban "espacio gratis en Google Drive", lo que me pareció muy interesante.

Comencé a contribuir y Google tiene un sistema de "niveles" que cuantifican cuánto has contribuido. Al llegar a cierto nivel, puedes acceder a los beneficios que otorga. Personalmente me interesaba el espacio en Google Drive.

Llegué al tercer nivel y me pregunté con cuál recibiría espacio en Google Drive. Busqué y, ¡oh! Sorpresa: el espacio adicional es solo por un año.

Es decir, tú le haces a Google una contribución de por vida con tus comentarios y opiniones sobre sitios, pero ellos te recompensan con "un año de espacio en Google Drive". No parece justo, y me mosqueó.

Yo hubiera seguido tan tranquilamente contestando de vez en cuando las preguntas de Google Maps, pero Google quería más y lo está llevando muy mal.

De paso, me dí cuenta de que Google estaba registrando todos los sitios por donde había pasado o había estado: escalofriante.
Es algo que ya desactivé hace mucho tiempo en mi cuenta, pero que al darme de alta como contribuidor, se volvió a activar.

Visto lo visto, eliminé mis contribuciones, desactivé el registro de ubicaciones y no tengo intención de volver a contribuir activamente a Google Maps: intentando que contribuya más han conseguido justo lo contrario.

Mis encuentros con Google Maps ya tuvieron otro tropezón cuando hace años les remití que la dirección de una calle era incorrecta: ellos indicaban un lugar que estaba en otra ubicación, otro pueblo cercano, pero ambas calles tenían nombres distintos.

Desde Google Maps me contestaron que no podían verificar la información que les había proporcionado. Y el error sigue ahí. Chin pun.

Google Maps es genial, de verdad, pero sólo la parte técnica: la parte de contacto con los usuarios es áspera, tosca y con un enfoque comercial erróneo.

Pero ya conocemos cómo son los comerciales.  ¯\_(ツ)_/¯