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De mayor quiero ser presidente del Banco de España

Así de claro. Porque parece que siéndolo puedes decir cualquier tonteria y quedarte la mar de ancho.

Nos lo demuestra el actual con perlas como que será difícil recortar las pensiones en el futuro porque la ciudadanía será más vieja y se opondrá.
Y lo dice así, con dos de aquello que no suena. Con otras palabras y eufemismos, pero la misma idea.

Para empezar, no veo por qué habría que recortar las pensiones. Si no hay dinero para pagar lo que se le ha prometido a la ciudadanía y que se ha ganado con años de trabajo, habrá que buscar cómo pagar este compromiso.

Lo que no es de recibo es decirle a la ciudadanía "tú trabaja, nos quedamos una parte de tu sueldo y te la daremos cuando te jubiles a los 65", y luego comenzar diciendo que será a los 67, luego que no te subirán el IPC (que aplicar el IPC es dejarla con mismo poder adquisitivo, ningún aumento), luego que igual no tienes pensión, y ya lo pueden rematar con que igual te la tendrá que meter el negro de WhatsApp. De traca.

Acuña nuevos eufemismos como "equidad intergeneracional", cuando lo que en realidad quiere decir es "ahora vivís muy bien en comparación a lo putas que lo van a pasar en el futuro".

Además vincula la opinión de los ciudadanos con los gobiernos, como si éstos no hicieran ya lo que les da la gana. Bonito intento de dignificar a los políticos, pero la realidad es muy distinta: no cuela, ni de lejos.

Pero aún tiene más que decirnos.

Además señala que está situación genera incertidumbre sobre la sostenibilidad del sistema de pensiones.
Y no. Lo que genera es la certeza de que los gobernantes son unos inútiles incapaces de cumplir con sus obligaciones, ya no digamos de su palabra.

Dubai: un disneyland en medio de la nada

Anuncio: Dubai especial fin de año. 8 dias / 7 noches. Alojamiento y desayuno. Hotel Arabian Park (tres estrellas) 1.232 eurazos.

La oferta continua y está adornada con una foto de sus fuentes hecha, hecha con poco acierto de día desde el rascacielos Burj Kalifa, lo que da una idea de lo rebién que te lo vas a pasar ahí y solo ahí, porque el resto es solo desierto alrededor.
Ir a Disneyland Paris sale más a cuenta: al menos está hecho por profesionales del entretenimiento, y no por megalomanos de los rascacielos, y en la civilización, no en medio de la arena.
No tengo nada en contra de los desiertos, pero sí en convertirlos en los vergeles que no son. Lo mismo pasa en Murcia pero con los campos de golf.
Es como si en Noruega les diese por poner estufas en su costa, surtidores de agua caliente y pusieran arena blanca intentando emular las playas del Caribe. Absurdo y costosísimo, aunque te salga el dinero del petróleo por las orejas.