Mostrando entradas con la etiqueta agresión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta agresión. Mostrar todas las entradas

La Policía Nacional se luce (otra vez)

Por si quedaban dudas, un vídeo nos muestra cómo es la Policía Nacional española.

Por si lo hubiéramos visto suficientemente bien otras tantas veces.

Un gran ejemplo de lo que no debe ser.

Y para estos casos que tanto revuelo arman, la Policía Nacional abre una investigacioncita, reservada, interna, de la que no se volverá saber jamás. Y pelillos a la mar.

Uno ve esto y puede dejar de preguntarse "Si hace esto en la calle a vista de todos ¿qué hará en la comisaría?"

Un gran "Ole, con ole y olé" por los cuerpos de seguridad del estado.

United Airlines: bye bye

Què las aerolíneas venden más billetes que plazas es una realidad, y legal para colmo.

Lo hacen basándose en que muchos pasajeros no llegan a embarcar por diferentes motivos, y las aerolíneas intentan reducir los asientos vacíos. Hasta ahí bien.

Pero, ¿y si no puedes usar otro vuelo para tus planes? ¿Y si eso te causa un grave perjuicio?

Las compañías aéreas deberían hacerse cargo de las consecuencias de su propia práctica.

United Airlines acaba de entrar en mi lista de compañías a las que no voy a comprar nada, ji todo con Barilla (por sus declaraciones homófobas) y Coca Cola (por sus despidos aún teniendo beneficios).

Bye bye United Airlines.

Policías brillantes

Nótese que digo "policías", en plural, porque en singular me estaría refiriendo a todo el cuerpo, y no sería justo meterlos a todos en el mismo saco.

Lo que me gustará saber es qué hará finalmente la policía, el cuerpo, para evitar hechos como este.

No es tolerable. Es inadmisible. No deben quedar impunes estos agentes. Está no es la policía que debe defender nuestra, también su, sociedad.

Y seguimos...

Después de haber visto las imágenes de la policía antidisturbios en serios aprietos por manifestantes violentos, lo que me parece repulsivo e inaceptable, de que esos antidisturbios pidieran refuerzos y sus
superiores se los denegasen dejándolo tirados en el peligro, esos mismos antidisturbios, en lugar de ver lo que ha pasado prefieren seguir en su tónica, con orejeras ahora además agrediendo a periodistas debidamente identificados.

Sí, sí, sí: qué gran cuerpo de seguridad del estado. Estamos asistiendo en directo al descarado incumplimiento de la ley, sin ni intentar ocultarlo. ¿Qué vendrá luego? ¿Qué vino en otras ocasiones?
No sé a los demás, pero a mí me da un pelín de repelús.