Dice Mariano Rajoy que "Dejen trabajar a los expertos" respecto al priner contagio de ébola en España. Y no puedo estar más de acuerdo.
¡Cuánta razón tiene! Así que, señor Rajoy, apártese y deje su lugar a los expertos.
El uso de la fuerza para "solucionar" problemas en sociedades presuntamente democráticas es tan común que me da asco.
Otro ejemplo más es la policía usando gases lacrimógenos como solución a las protestas de ciudadanos por la muerte de 10 personas que trabajaban en la construcción de un rascacielos en Turquía. El ascensor en el que iban cayó desde el piso 32.
Los ascensores llevan un mecanismo de freno automático que funciona simplemente por el peso del ascensor. No necesita ni electricidad ni nada más que el peso del propio ascensor para activarse y funcionar y evitar que el ascensor baje en caída libre.
Es el mecanismo mas básico que todos los ascensores llevan.
Pero en Turquía parece que no ha funcionado.
¿De quien es responsabilidad? Obviamente de la empresa constructora en primer lugar y del propietario del edificio en segundo lugar y que debe asegurarse de que el primero cumple con el trabajo que le ha encargado y en las condiciones adecuadas y como mínimo las legalmente obligatorias.
Pero en Turquía no. En lugar de anunciar justicia lanzan gases lacrimógenos a los que ya no soportan más ver cómo mueren compañeros y trabajadores por el incumplimiento de las medidas de seguridad legalmente obligatorias por parte de las empresas para las que trabajan.
Es la solución más sencilla. Tapar la boca en lugar de buscar la causa del problema.
Eso mismo también lo hemos visto en España. En todas partes están cociendo habas y sería un buen momento de poner junto a ellas a esos políticos autoendiosados e incompetentes, creo.
«Tengan la certeza de que se están tomando todas y cada una de las medidas sanitarias» para proteger a los profesionales sanitarios y a la población, ha dicho Ana Mato.
Claro, chata, las mismas que antes y que se han mostrado tan efectivas.
Estamos gobernados por idiotas integrales.
Porque soy educado, comedido y pacifista consumado, que si no diría que es para matarla a tortas con la mano abierta.
Hacer un descubrimiento novedoso es interesante e importante.
Hacer una tontería e inflarla como algo excepcional te retrata como idiota.
Este último caso es el de la universidad de Rochester. Dicen haber "inventado" la "capa de invisibilidad" con materiales baratos, con lentes concretamente.
La tontería que publican como algo excepcional no es más que el uso de lentes para hacer converger una imagen en un punto y luego reenfocarla para devolverle su tamaño original.
Esto provoca que alrededor del punto de convergencia, y hasta el ancho de las lentes, no se vea nada y en cambio se vea lo que hay detrás.
Sí, ingenioso, pero lo llamativo son las dos fotografías que usan para mostrar el "hallazgo", en las que hábilmente se cuidan de no interferir con ese punto de convergencia, pues el efecto se pierde, y se callan este importante detalle .
Te cuentan la mitad del asunto, tomándote por lo que ellos, como poco, parecen.
Ya sabes dónde no estudiar.
La marca Roca debería hacer bien sus productos, pero no lo hace. Después se maravillarán cuando la gente deje de comprar sus productos.
El lavabo de la foto es un gran ejemplo denun bonito diseño funcionalmente desastroso.
El grifo es de cierre automático, lo que provoca que si al lavarnos las manos necesitamos más agua, con las manos chorreando volvemos a presionar el pulsador y de paso sacamos una considerable cantidad de agua fuera. Ahora además imagina que es un lavabo público y ya tienes la pesadilla del personal de limpieza.
Señores de Roca: mejoren, por su bien.