No descarto que, puestos a investigar cosas que nadie diría, también investiguen si los garbanzos producen flatulencias.
Bravo, señor ministro. ¡Bravo!
No descarto que, puestos a investigar cosas que nadie diría, también investiguen si los garbanzos producen flatulencias.
Bravo, señor ministro. ¡Bravo!
El ministro de Interior Jorge Fernández Diaz ha dicho que "Es lamentable la revelación de procesos judiciales" en referencia a la publicación de los mensajes de los reyes de España, cuando se levantó el secreto del mismo hace semanas.
Seguro que el señor ministro preferiría que viviéramos en la inopia, para poder hacer y deshacer a su antojo, ¿como en los viejos tiempos?
Hay que ver qué difícil es terminar con los malos vicios.
Jorge Fernández Diaz es el mismo ministro que justifica las concertinas, las devoluciones de inmigrantes "en caliente" y el que nos deleitó hace tan poco con ideas conspiranoicas contra el Partido Popular con la misma gracia y salero que el ministro de Hacienda fue capaz de subir el IVA sin nombrarlo.
Tiene usted razón señor ministro: es lamentable. Pero no la noticia, sino su hacer y decir.
Es lamentable tener un ministro como usted. Hoy tiene usted todo mi apoyo: es absolutamente lamentable.
Pero no se preocupe: bese el escultura de cualquier virgen santa, pelillos a la mar y verá qué conciencia más limpia le queda.
Eso sí, ahí queda la información escrita para vergüenza de su memoria.
http://politica.elpais.com/politica/2014/07/28/actualidad/1406548426_090601.html
Hoy El País nos deleita con una nueva perla periodística al decir que "el Rey prohíbe a miembros de la Familia Real trabajar en empresas privadas".
Pero antes de entrar en el tema, veamos que dice la RAE de "prohibir":
1. tr. Vedar o impedir el uso o ejecución de algo.
Bueno. Yo puedo vedar a la gente entrar a mi casa a robar, que como no ponga una puerta...
Y esto viene a que "la prohibición" de nuestro recien estrenado y no pedido Rey la hace con, atentos, un código de conducta. En otras palabras, una mera declaración de intenciones.
Así que prohibir, en el sentido estricto de la palabra, sí. Pero suena a más de lo que en realidad es.
Además es sólo para la Familia Real, es decir el Rey, la Reina y sus descendientes mientras los primeros reinen.
Por si no fuera poco el retortijón intelectual se presupone que eso debe servir para mostrar a los españoles que el Rey está por la labor de hacer de la Familia Real algo respetable y digno de lo que se supone que debería ser, cuando la realidad es que ese caballero está donde está simplemente por ser el hijo del rey anterior, algo tan poco democrático como una dictadura, a parte de poco contemporáneo.
Es como tener una boñiga en el comedor de casa y en lugar de quitarla la pintamos de rosa: el olor sigue ahí pero ahora es mucho más bonita.