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Gente "mu tonta" y con perro

Un perro no es un peluche, ni algo para parecer más macho, ni más rico ni más interesante. Es una vida de la que nos hacemos responsables.

Y no se trata únicamente de cubrir sus necesidades, también de que se comporten cómo deben para no molestar a los demás. Entre esas molestias están las meadas.

Veo a un chaval, con muchos tatuajes, que después de mear su perro en la acera hecha un chorrito de agua de la misma proporción con un botellín. La intención es buena, pero claramente insuficiente para arreglar el estropicio, dónde otros perros olisquearán y mearán encima.
Lo llamativo es que a un paso había el hueco de un árbol: un chaval muy tatuado, con un perro de raza peligrosa y "mu tonto".

El problema de las empresas privadas

Leo el artículo de El diario.es sobre la banca y vuelvo a ver lo mismo: falta de responsabilidad de las empresas privadas.

Las empresas públicas tienen un objetivo claro: dar servicio a los ciudadanos. Deben gestionarse de forma eficiente, porque el coste del servicio no puede ser superior al del servicio prestado, a excepción de aquellos servicios que monetariamente son de por sí deficitarios pero que en valor neto sí son rentables, como la educación, la sanidad y los sevicios de seguridad.

En principio, todos deberíamos estar trabajando para el estado, que es quien nos resguarda de las incertidumbres del destino, pero eso implicaría que únicamente nos embarcaríamos en proyectos que sean considerados beneficiosos para la sociedad.
Así que el estado permite la empresa privada para que los propios ciudadanos se embarquen en empresas bajo su riesgo.

El problema de las empresas privadas es que con demasiada frecuencia fallan. ¿Cuántas empresas centenarias conoces? Pocas, muy pocas. El resto fracasaron llevándose el dinero de sus inversores.

Para colmo, hay empresas privadas que son necesarias en el sistema social, como la banca y es por eso que los estados son reacios a dejarlas caer, incluso en Estados Unidos.

El problema de las empresas privadas es que no tienen más responsabilidad con la que responder que sus propios activos, y lo habitual es que sean insuficientes para responder a sus obligaciones si las cosas no marchan como tienen previsto. No tienen un plan de viabilidad.

Todas las empresas que inicialmente fueron rentables y que finalmente cerraron fueron incapaces de utilizar sus tiempos de prosperidad para preparar una base sólida sobre la que continuar otras empresas.

Y por eso no invierto en bolsa, aparte de que especular me parece muy feo.

De Christine Lagarde a Federico Trillo

Christine Lagarde fue condenada por negligencia, pero no tiene ninguna consecuencia.
Ahora el Consejo de Estado responsabiliza a Federico Trillo por el accidente del avión militar Yak-42, en el que murieron 62 personas, pero tampoco tiene ninguna consecuencia.

Bienvenidos a una vuelta más de tuerca de los políticos: se les declara responsables de no hacer bien su trabajo, pero no hay consecuencias.

Después de mentirnos sin ni siquiera ruborizarse, ahora pasan al siguiente nivel: "Lo que tú digas. La perra gorda para ti, pero a mí como si nada."

¿Qué será lo siguiente? ¿Una ley que les exima hasta de cumplir condenas firmes?

¿Para cuándo una legislación de la banca?

Si tan importante es la banca en el sistema económico y por lo tanto social ¿cuándo nuestros políticos van a legislar para evitar sus desmanes y hacer que asuman la responsabilidad cuando no cumplen con su función, penando sus desmanes e incompetencia igual que se hace con otros sectores? 

¿Cuándo?