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Ni rescato ni dejo rescatar: España prohíbe al Open Arms rescatar náufragos

España ha avisado al barco Open Arms de que le puede multar con hasta 900.000 euros si rescata a inmigrantes náufragos.

Es decir, España está diciendo no solo que no los va a rescatar sino que además deben morir. Una sentencia de muerte firmada por nuestro estado.

Muy pero que muy bien señor presidente. Lo está usted bordando.

Religión no contará como nota para universidad

¿Como? ¿No estamos en un estado aconfesional? Pues parece ser que aunque lo diga la tan nombrada Construcción Española, no.

Porque hasta ahora de impartirá en los institutos, en lugar de donde debería, en las iglesias (y que vaya quien quiera) y para colmo contaba para la nota de acceso a la universidad. Ahí es nada el cinismo de estado.

Y luego habrá quien me tenga que recordar por qué debo estar orgulloso de mi país. Sí.

El problema de las empresas privadas

Leo el artículo de El diario.es sobre la banca y vuelvo a ver lo mismo: falta de responsabilidad de las empresas privadas.

Las empresas públicas tienen un objetivo claro: dar servicio a los ciudadanos. Deben gestionarse de forma eficiente, porque el coste del servicio no puede ser superior al del servicio prestado, a excepción de aquellos servicios que monetariamente son de por sí deficitarios pero que en valor neto sí son rentables, como la educación, la sanidad y los sevicios de seguridad.

En principio, todos deberíamos estar trabajando para el estado, que es quien nos resguarda de las incertidumbres del destino, pero eso implicaría que únicamente nos embarcaríamos en proyectos que sean considerados beneficiosos para la sociedad.
Así que el estado permite la empresa privada para que los propios ciudadanos se embarquen en empresas bajo su riesgo.

El problema de las empresas privadas es que con demasiada frecuencia fallan. ¿Cuántas empresas centenarias conoces? Pocas, muy pocas. El resto fracasaron llevándose el dinero de sus inversores.

Para colmo, hay empresas privadas que son necesarias en el sistema social, como la banca y es por eso que los estados son reacios a dejarlas caer, incluso en Estados Unidos.

El problema de las empresas privadas es que no tienen más responsabilidad con la que responder que sus propios activos, y lo habitual es que sean insuficientes para responder a sus obligaciones si las cosas no marchan como tienen previsto. No tienen un plan de viabilidad.

Todas las empresas que inicialmente fueron rentables y que finalmente cerraron fueron incapaces de utilizar sus tiempos de prosperidad para preparar una base sólida sobre la que continuar otras empresas.

Y por eso no invierto en bolsa, aparte de que especular me parece muy feo.

¡Ui! ¡Un aparatito represor¡ Llamado Estado

El Estado es lo que montamos los ciudadanos para nuestro propio bien común, por eso manan sus poderes de nosotros, el pueblo.

Pero incluso en muchas democracias aún hay gente que trabaja para el Estado que siguen creyendo que su puesto es una especie de monarquía absoluta donde hacer lo que les venga en gana o a espaldas del pueblo.

Y no solo eso. Además cuando un miembro de ese pueblo lo saca a la luz, se le castiga.

El caso de Edward Snowden és el mayor ejemplo que conozco. A estas personas, en lugar de castigarlas, habría que darles un cargo de supervisión del Estado para evitar sus desmanes.

Hablando de peajes…

El gobierno dice que no renovará los peajes conforme vayan terminando sus concesiones, y lo único que oigo y leo es cuánto le va a costar al estado su propiedad según unos u otros.

No veo a nadie explicando cuántos vehículos los utilizan, el precio del trayecto y cuánto se embolsan las empresas que los explotan, y si eso es un ahorro para todos. Porque las concesionarias no son ONG's, no están ahí para nuestro beneficio: son un negocio.

Las autopistas se construyen porque el estado las  necesita y no tiene el dinero. Así que deja que una empresa privada las construya y las explote durante un tiempo, tras el cual pasan a ser del estado.
Solo cuando el mantenimiento de las mismas por una empresa privada sea más económico que el que pueda hacer el estado, se justifica que sigan siendo de pago.

A parte, de esto, el coste recae únicamente por sus usuarios, cuándo es una concesión, mientras que si la gestiona el estado la pagamos entre todos.

No veo un debate serio.

Oferta, demanda, el punto de equilibrio y la diferencia entre ricos y pobres

Dice el capitalismo que el precio de un bien es el equilibrio entre la oferta y la demanda, el equilibrio que permite obtener el mayor beneficio con el precio mas alto que los consumidores están dispuestos a pagar.

Esto funciona si todos tenemos el mismo poder adquisitivo. Bien.

¿Pero qué ocurre cuando unos tienen mas poder adquisitivo que otros? Comienza a ocurrir algo muy curioso: el beneficio se mantiene, las ventas caen y el precio sube. Y todo esto se hace más extremo cuanto mayor sea la diferencia de poder adquisitivo.

Es decir,  gracias a que hay gente que puede permitirse pagar más caro el producto, aunque se venda menos, se mantiene el beneficio.

Esto no está nada mal con productos de lujo, caprichos, pero es intolerable con productos de primera necesidad y servicios básicos.

¿Dónde está el estado español garantizando el acceso asequible a esos bienes y servicios aun cuando no son comercialmente rentables?

¿Desde cuándo un ciudadano no tiene derecho a unos servicios y bienes básicos por el mero hecho de serlo?

¿Son los ciudadanos únicamente clientes de las empresas o es la sociedad la que permite la existencia de empresas siempre que éstas contribuyan a una sociedad mejor?

Cómo enviar tu mensaje al estado

El estado es un instrumento de los ciudadanos al servicio de los ciudadanos, pero últimamente parece más evidente que no es así y todo gracias al cinismo de nuestros políticos.

Los políticos que nos mienten han heredado un sistema en el que poco a poco han ido tergiversando las leyes para acomodarlas a sus necesidades, que no son las nuestras.

La inviolabilidad de las Cortes Generales

Estoy absolutamente de acuerdo en la inviolabilidad de las Cortes Generales, tal como indica la constitución española, pero creo que además deberían incluirse otras inviolabilidades como, por ejemplo, la palabra (en forma de promesas) que los políticos dan al pueblo que representan y del que emanan los poderes del Estado.

Faltan muchas más inviolabilidades no sólo para asegurar el funcionamiento del Estado, sino además el buen funcionamiento del Estado, restringiendo el acceso a sinvergüenzas y marcando sus obligaciones y penas para el que las incumpla. No veo quien podría poner inconvenientes a esto y en todo caso escuhar sus argumentos.