Mostrando entradas con la etiqueta corrupción. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta corrupción. Mostrar todas las entradas

Indultos "pa mí", no "pa ti"

Indultos para condenados por rebelión no. Pero para chorizos en las administraciones públicas condenados por corrupción, los que quieras.

En qué se ha convertido ser político

Un político debería ser quien, teniendo en cuenta los intereses de todas las partes, consigue llegar a un acuerdo satisfactorio para todos. Esto es la teoría.

En la práctica un político es quien es capaz de aprovecha los intereses de todas las partes en beneficio propio y por lo tanto.en perjuicio de todos.

Esto último es lo que tenemos en todo el territorio del estado: una panda de sinvergüenzas. No se salva ni un partido: ni uno.

Solo hay que escuchar lo que dicen para darse cuenta de hasta dónde llegan sus embustes y tergiversaciones.

¿Para cuándo una ley que les ponga en su lugar y les haga responsabilizarse de sus corrupciones y errores? A este paso nunca, ya que depende de ellos mismos, el poder legislativo: el lobo cuidando las ovejas.

Luego pasa lo que pasa y se sorprenden, o lo hacen ver.

— Papá, de mayor quiero ser político.
— Hijo mío, ¿No prefieres ser gilipollas?

El problema de los indultos

El gobierno se plantea prohibir el indulto a condenados por corrupción o maltrato. Absurdo, y explico por qué.

El insulto es una forma de perdón que tiene el gobierno para conseguir que un condenado por la justicia pueda continuar en su camino de ciudadano correcto sin que su pena sea un obstáculo.

Es decir, el castigo no debería entorpecer el camino, ya iniciado, de un condenado hacia su rehabilitación.

El problema es que el indulto es a discreción del gobierno y no tiene la obligación de explicar ni razonar los motivos, de tal forma que se ha convertido en una forma de saltarse la justicia.

Lo que tiene que hacer el gobierno no es prohibir el indulto en ningún caso. Lo que tiene que hacer es obligar a argumentarlo y requerir la aprobación del Congreso de los Diputados.

Veríamos así cómo se acaba el mamones que se traen.

Rajoy está por las cosas importantes

Nuestro presidente en funciones está por las cosas importantes. ¿El paro? ¿La corrupción? ¿La economía? ¿Regular los bancos? ¿Regular la especulación?

No: el huso horario. Toma ya.

Mientras tanto, en El Congreso…

Los desahucios continúan, la corrupción continúa, el paro sigue por las nubes, pero Andrea Levi y Ramón Espinar aún tienen tiempo para tontear y haces chascarrillos con Pablo Iglesias como apuntador o alcahuete y ofrecedor de despachos publicos para encuentros íntimos.

Es lo que me faltaba por ver en El Congreso: verlo convertido el atril para imbecilidades.

¿PODEMOS ponernos ya de una vez al tajo señorías? Gracias.

¿Inflexibilidad frente a la corrupción? Ñé...

Cristina Cifuentes lo intenta, de verdad. Dijo que tolerancia cero para los corruptos.

Pero en el Partido Popular, con su nuevo logotipo, sigue anclado en lo que ha estado haciendo desde hace tantos años.

¿Para qué investigar a un sospechoso de corrupción en sus filas?

Gracias Cristina, pero te vas tener que aplicar más.

El placer de observar

Después del documental "ciutat morta", el placer de no apartar la mirada de mossos d'esquadra y Guardia Urbana de Barcelona desde que aparecen el mi campo de visión hasta que los pierdo de vista.

El placer de hacerles sentirse observados cada dia por mas gente, mirandolos silenciosamente... hasta que tomen medidas reales para erradicar policias corruptos.

El País y Alberto Ruiz Gallardón: de traca

Hoy pública El País un articulo con el titular "Gallardón propone que España
pase de tener 17.621 aforados a solo 22".

Sorprendente. Un ministro que ha conseguido cabrear a tanta gente, de repente le comienza a funcionar el cerebro.

Pero ahí queda la cosa. Chispazo, relumbrón y ya está.

Uno comienza a leer el artículo y se da cuenta de lo que es: una entrevista, publicidad para el señor ministro, aunque luego deriva en un camino de cubos en el que el ministro avanza metiendo un pie tras otro en ellos.