Más de Orange

En Orange están que se salen de lo inútiles que son.

Hoy, cansado de que la conexión a Internet desde mi móvil fuese de pena desde hace un par de semanas, más de pena que de costumbre tras haber agotado mi cuota, he decidido instalar un programita para saber a qué velocidad estan bajando los datos.

La velocidad debía ser de 64 Kbps y el programita ha dado la friolera de... 11 Kbps.

He llamado a atención al cliente, el 900 901 300, y un contestador me ha remitido amablemente al 470, donde me han redirigido a otro el 656 00 14 70. Ahí me ha atendido una muchacha que me ha dicho que la velocidad es la correcta porque he agotado mi bono.

Podría ser cierto si no fuese porque no es lo que pone en mi contrato. Se lo he explicado a la señorita, pero como si le hablase a la pared: erre que erre con que los 11 Kbps son correctos. Lo mismo que cuando les tuve que llamar porque la factura era clara y evidentemente errónea y ellos insistían en que era correcta.

Les he pedido que, si han cambiado las condiciones de mi contrato, me envíen una copia, pero la chavalita me ha dicho que ella no puede, que debo pedirlo en la web o en una tienda Orange. Y esto es lo que aparece en la web.


Son unos fenómenos. A este paso no completo ni el año de permanencia aunque tenga que pagar por irme.

Les doy dos días para arreglarlo.

¡Zas! ¡En toda la boca!

Antes de nada quiero compartir mi pesar con todos los desilusionados por que no le hayan dado a Madrid las Olimpiadas de 2020.

Por otro lado, el "¡Zas! ¡En la boca!" es lo que ha conseguido ese corrillo circense que había ido a presentar la candidatura de Madrid.

Ese mini circo lo preside Ana Botella, que creyó que las mismas gilipolleces a las que nos tiene acostumbrados aquí, sin que nadie la haya elegido, se las iban no solo a tolerar sino además a tomar con gracia en el extrangero, y no.

Cuando se es tan incompetente sólo con la presentación de la candidatura, que te encarguen la organización de unas olimpiadas es algo muy poco probable, muy muy poco. Ningún español se merece que Ana Botella le haya representado como lo ha hecho.

Querida Ana, espabila o aparta.

Más patadas de RENFE a sus clientes

RENFE es una de esas empresas que sigue arrastrando lo peor de las empresas públicas y entre esas cosas está la de joder al cliente (que ellos consideran mero usuario) hasta que consiguen sacarlo de quicio y ponerlo del color de su logotipo.
Pronto explicaré las bondades del sistema de billetes de cercanias por zonas y la forma absurda en que RENFE expide los billetes.
Mientras tanto, hoy he descubierto una nueva forma que RENFE ha encontrado para joder aún más a sus clientes con los billetes de larga distancia.

Gloriosa página de LinkedIn

Esta es la gloriosa página que me ha devuelto LinkedIn al autenticarme tras contestar "Aceptar" a una invitación de contacto que me enviaron por correo.

Ya es molesto que en el correo que te envían te den la opción de aceptar o declinar la invitación en dos preciosos botones que irremediablemente te dirigen a una página donde debes autenticarte, en lugar de hacer directamente la operacion que acabas de elegir con aquellos botones.
Total, para acabar en una preciosa página muerta.

Pero nada de esto sorprende. LinkedIn es una de esas webs de charlatanes, de "dar el pego", de superguays en la onda, en la que lo importante es la apariencia, no el fondo.
Mis expericencias en LinkedIn son la mar de divertidas y entretenidas.

Comienzan con los asombrosos perfiles de gente con la que he trabajado, gente a la que conozco, que sé cómo trabaja, de las cuales sé sus conocimientos y habiliddes. Curiosamente sus perfiles son los que realmente tendrían si hubieran estudiado cinco años más algo de provecho, hubieran madurado como personas y fuesen responsables, además de haber hecho en sus empleos los que se suponía que tenían que haber hecho y no lo que hicieron. Alguno incluso, por el simple hecho de tener un perfil en LinkedIn, obtuvo una titulación universitaria.

La particular visión del mundo de Hasbro

La empresa de juguetes Hasbro, fabricante del juego "¿Quién es quién?" tiene una peculiar visión de la proporción mundial entre hombres y mujeres. En la realidad, por cada 101 hombres hay 100 mujeres, una relación de casi el 50%.
En cambio, para Hasbro, la proporción es de 75% de hombres y 25% de mujeres.  Una representación muy poco realista.

Las telecomunicaciones del futuro

Cuando nos hablan de las telecomunicaciones del futuro nos muestran películas. No me refiero a un rollo inventado si no a verdaderas películas. Pasas la mano por un sitio y ¡oh! descuelgas el teléfono. Dices "llamar" y ¡oh! llama automáticamente.

Todo es más de lo mismo, a lo que nos tiene acostumbrada la publicidad y la falta de honestidad de los anunciantes, en este caso que me ocupa hoy, las compañías de telecomunicaciones.

Esos anuncios que parecen de compresas y te das cuenta de que no lo son sólo por la marca que aparece al final.

Y todo esto teniendo en cuenta que las compañías de telecomunicaciones son TAN IMCOMPETENTES QUE NO PUEDEN HACER CONFIGURABLE CUANTAS VECES SUENA EL PUTO TELÉFONO ANTES DE QUE ENTRE EL CONTESTADOR AUTOMÁTICO.

Merced a esta ineptitud, seguimos corriendo en nuestras casas para coger el teléfono. Gracias queridas compañías, Orange en mi caso, gracias. Gracias a la de antes, Jazztel y a que la precedió, Telefónica (ahora super Movistar, o sea). A todas, gracias por facilitar la vida de vuestros CLI-EN-TES.