En inglés es más chulo (y sin tener ni idea)

Nadie sabe por qué he acabado leyendo esto.
Es el blog "emprender a golpes" y se supone que tiene que enseñarte a partir de la experiencia de alguien sobre la inversión en empresas.

Hasta ahí todo prometía ser interesante, pero a la quinta palabra en inglés, el tercer conjunto de siglas indescifrables y la primera estupidez ("invierte en personas, no en proyectos") me he dado cuenta del grado de estupidez del autor y de que de ahí no iba a prender mucho.

Básicamente es un texto equivalente a los vídeos de YouTube que te explican cómo generar electricidad gratis y de la nada: un gancho para explicarte una mierda pretendiendo enseñar a los imbéciles.

Y veo mucho de este tipo de flipados autocomplacientes donde trabajo: muchos. Gente que no tiene ni puta idea pero que ha leído un panfleto o ha hecho un curso de una hora y ahora se dedica a dar consejos.

Mi recomendación es que seas analítico, no te  dejes deslumbrar por grandilocuentes exposiciones y valores los riesgos de que alguien no cumpla con su palabra, lo cual sucede más a menudo de lo que cabría esperar.

Y la jugada le salió mal a Trump

Como se veía venir, la rabieta de Donald Trump y el veto a Huawei ya tiene el primer damnificado: Google.

Con sólo unas semanas de veto a Huawei ha conseguido que la compañía se embarque firmemente en ramificar la parte Open Source de Android en un nuevo sistema operativo (Harmony OS) y así no depender de Estados Unidos nunca más.

Esto implica que Google puede perder la tan alegre  posición privilegiada  que tiene de los sistemas operativos de dispositivos móviles.

Al final no será Donald Trump un infiltrado ruso, sino uno ruso-chino, encargado de hundir a los Estados Unidos.

Autentificación bancaria: huella y cara

¿Soy el único al que le alarma que el estado pretenda que para operar en Internet sea necesaria tu huella dactilar o tu cara?

¿Cuántas veces con una excusa el estado aprovecha para hacer otra? Ya nos hicieron declarar a qué nos dedicamos porque una gilipollas resultó que tenía ingresos pero no trabajo.

La huella dactilar y la cara son dos de las peores contraseñas posibles. La cara la vas exhibiendo todo el día, además de en tus fotos, y la huella la vas dejando por todas partes.

Basta buscar un poquitín en Internet para ver cómo de fácil es saltarse estos controles si tienes un mínimo interés. Y quien quiera delinquir tiene interés.

Pretender que con estas dos informaciones sea más seguro es, como poco, tomarnos por imbéciles.

También basta buscar un poco para ver que la autentificación en dos pasos es una de las más seguras para nuestro entorno habitual, excluyendo el militar.
Por ejemplo, Google lo utiliza con éxito internamente.
De hecho muchos sitios de Internet ya lo usan, como los bancos cuando te envían un SMS a tu móvil para enviarte un código para verificar que tú eres tú. En la autenticación en dos pasos tú eres tu usuario, tu contraseña y tu móvil: un usuario, una contraseña y una posesión.

Pero al gobierno todo esto se la chufla: él solo quiere tu huella dactilar y muchas fotos tuyas. Eso o son realmente idiotas rematados.

Matizando "hijo de puta"

Por lo que veo, cuando a alguien se le denomina como "hijo de puta" me da la impresión de que se entiende que se está llamando puta a su madre, siendo "puta" la parte principal y la secundaria "hijo", que es la que lleva al malentendido.

Y no: "hijo de puta" tiene que ver más con el padre que con la madre.
Porque es el padre, con sus instintos básicos que no puede controlar, el que folla con una mujer que lo aborrece pero que es su única forma de subsistir, y que al dejarla embarazada ni siquiera asume que es el padre, dejándo a la mujer un problema más.

Y es que hay que entender cómo es un ser humano masculino, no lo voy a llamar hombre, para tener descendencia con toda esa circunstancia.

Cuando me refiero a alguien como "hijo de puta" estoy haciendo referencia a la falta de ética de su padre y que es evidente que ha heredado, falta de autocontrol, de bajos valores, de creencia de que el dinero le da superioridad, de no hacerse responsable de las consecuencias de sus actos y que hay gente a la que puede usar.

Eso es ser "hijo de puta". La puta está ahí por accidente.

Y hay mucho hijo de puta por el mundo.

Pedro Sánchez a la fresca en Doñana

"Al fresco", "al pairo", "a la bartola"… todas estas expresiones definen el estado actual del presidente en funciones de España, que debería estar intentando formar un gobierno. Pero es mejor estar descansando en Doñana a costa de todos los españoles sin hacer nada, lo cual dice mucho de su interés por encontrar un acuerdo con otros partidos y formar un gobierno.

En lugar de decir que antes muerto que con Podemos, decide estirar los plazos hasta que se le obligue a convocar unas nuevas elecciones. Y mientras tanto, España sin gobierno.

Un currante muy sufrido este Pedro.

Neil deGrasse Tyson y los muertos: sí, pero no.

Uno de mis ídolos es Neil deGrasse, pero a veces también se equivoca.

Esta vez, aunque el dato sea objetivo, omite otro dato importante: la intencionalidad.

Neil viene a decirnos que 40 muertos por arma de fuego, a raíz de un atentado, tampoco son tantos comparados con los de gripe, suicidios, errores médicos o accidentes de coche, y que muere gente constantemente.

Solo se le ha escapado un pequeñito detalle: los muertos en un atentado lo son por deseo de muerte de alguien hacia otro. El resto de muertes que pone como ejemplo, no.

Y en efecto, numéricamente los muertos en tiroteos son pocos relativamente, pero extremadamente graves por su intencionalidad, por el deseo de que ocurran.

Nunca he entendido que un muerto valga más que otro, pero sí que hay causas más graves que otras.

Un saludo, Neil.

Respuestas lapidarias

Voy a ir dejando aquí frases que han zanjado de golpe conversaciones o comentarios inadecuados,ñ con una brevedad y concisión digna de alabanza.

A una chica que está en su pueblo de vacaciones le dice una vecina:
— Tienes carica de sufrir y culico de vivir.

Vamos, que le ha dicho que tiene el culo gordo. A lo que la chica contesta:
— Pues si vieras cómo tengo el coño…