Un fuerte aplauso para Clemen.
— ¿Eing?
Estando ya hasta las narices de que mi teléfono BQ se atasque y se cierren las aplicaciones (hasta el reproductor de música se atasca), de que haya dejado de funcionar el "super" Dolby, he decidido que el voto de confianza va esta vez para Nokia.
El voto de confianza a Samsung fue una desgracia, sobretodo por el software que incluye.
Lo de Apple fue épico, incluida la atención en el "genius bar" con la respuesta "no tendría que haber actualizado el sistema operativo" y la "instale una versión anterior, pero yo no le he dicho nada". Épico es quedarse corto, muy corto.
Mi primer teléfono fue un Nokia y si dejé de usarlo fue porque llegaron otros mejores. No porque no funcionase. El último día funcionó como el primero, como un campeón.
Y aquí me veo de nuevo preparado para tener de nuevo un Nokia entre las manos.
Más noticias por venir.
Dicen que la esperanza es lo último que se pierde. Yo sigo esperando que mi móvil con Android vuelva a funcionar igual de suave que cuando lo compré.
La última vez que medí cuanto tardaba desde que pulsé el botón de inicio hasta que aparecieron los iconos resultó en la friolera de siete segundos. Ahí es nada.
Y eso después actualizarlo.