Viajar a Estados Unidos: va a ser que no

Resulta que ahora, si quieres viajar a Estados Unidos, debes indicar qué redes sociales utilizas y tu correo electrónico.

¿Por qué? Porque pueden imponerlo, o eso creen en Estados Unidos.

Por si no hubieran ya urgado suficiente en nuestros datos privados y de forma indiscriminada (lo sabemos gracias a la valentía, ética y sacrificio de Edward Snowden), ahora pretenden que nos desvistamos voluntariamente. Claro que sí.

Por mi parte, con esas condiciones, que no me esperen, ni para viajes personales ni profesionales.

¿Hago algo ilegal en las redes sociales? No, ni respecto a las leyes de mi país ni respecto a las de Estados Unidos ni la de ninguna democracia que respete los derechos humanos.

Es como si me preguntan qué días de la semana suelo follar y con quién: no es de su incumbencia y punto.

¿Por qué? Porque puedo vivir perfectamente sin ir a Estados Unidos para nada.

Bye bye Liberty Statue.

Cuando la ley de oferta y demanda no funciona

Leo esta noticia:

El Gobierno autoriza transformar en zumo 30.000 toneladas de melocotón para reducir la oferta y subir precios (ElDiario.es)

Resulta que cuando los productores, de un producto tienen un exceso de producción de un producto que depende de factores ambientales, hacen bien su trabajo y el tiempo les es propicio, la ley de la oferta y la demanda les premia con la ruina por los bajos precios del producto en el mercado.

Y yo me pregunto ¿No sería conveniente que estos productores tuvieran previsto un plan para mantener el precio por encima del coste, transformando el excedente en un producto que pueda usarse cuando la circunstancia sea adversa?

Sería lo mismo que ha acabado haciendo el gobierno, pero sin tener que regalar el producto y manteniendo los productores el beneficio de lo producido.

La PUTA vergüenza de Vodafone (segunda parte)

Buscando, buscando, encontré el teléfono móvil que me dejó el técnico que vino la última vez que la velocidad de la ADSL era de pena y que me dijo que podía llamarle directamente si volvía a tener problemas.

Le llamé el sábado pasado y me pidió que le llamase el lunes. Vale: no espero que él personalmente trabaje los fines de semana, pero sí Vodafone.

Le llamo el lunes dos veces por la mañana, pero no lo coge, así que le envío un WhatsApp. Me respondió por la tarde que estaba en un curso. Vale: nada que objetar.

Quedo con él para el martes por la tarde y… ni se presenta ni llama.

Eso sí, la factura de Vodafone ha llegado con puntualidad.

ElDiario.es: frases incorrectas

Leo este artículo de ElDiario.es sobre el hombre que que prendió fuego en el jardín de La Casa Blanca.

A parte de lo acertado de primer comentario sobre las motivaciones del hombre (motivos no publicados, que no desconocidos) me llama mucho la atención la última frase del artículo:

"Apenas un mes después, un hombre perdió la vida tras pegarse un tiro frente a la Casa Blanca por motivos desconocidos."

Cuando alguien se dispara a sí mismo con la intención de matarse, se está suicidando. No es que "pierda" la vida.

"Pegarse" un tiro es lo que yo diría en una coña con amigos: "pegarse un tiro", "pegarle fuego", "pegarse una hostia", "pegarse una fiesta", "pegarse una siesta".

"Pegar" no es el verbo que yo utilizaría en una frase en la aparece también "suicidio".

Creo que hubiera sido más correcto y respetuoso así:

"Apenas un mes después, un hombre se suicidó tras dispararse con un arma frente a la Casa Blanca por motivos no publicados."

ElDiario.es: cagarla en la última frase

Leo este artículo de ElDiario.es sobre una inteligencia artificial deduciendo el aspecto de alguien a partir de su voz y cómo habla, y no doy crédito a la última frase: una perlaza del tamaño de Júpiter.

"No esperen que clave cada cara a partir de la voz que escucha, pero los resultados son esperanzadores."

¿Cómo que esperanzadores? ¿Esperanzadores para quién? ¿Para qué?

Batidos para todos

En el Reino Unido han puesto de moda el "Y un batido para ti" en sustitución del "Y una mierda para ti."

Una dulce reacción que ataca a lo más básico de los políticos cínicos que se pasean con ese aire de superioridad, esa seguridad y ese cuajo de decir cualquier tergiversación como verdad e imbecilidades sin inmutarse.

Y la humillación pública, que no es mi herramienta preferida, parece estar dando ciertos resultados, sobretodo teniendo en cuenta que a algún político ya le han caído varios batidos en muy poco tiempo, acabando con esa idea de que se puede decir lo que a uno le venga en gana, sin coherencia ninguna, y salir indemne.

E insisto, no es lo que yo haría. Sería más partidario de corearle repetidamente "embustero/a" en sus apariciones públicas.

Pero también entiendo que haya gente que pierda la paciencia, y los papeles, y acabe arrojando dulces batidos a los cínicos.