¿Qué hace Gizmodo.es?

Pues no parece nada claro, sobretodo después de cosas como esta donde hablan de un vídeo de un canal de YouTube que a su vez habla de un tema que no es ni original ni nuevo: qué pasaría si la especie humana desapareciera de la Tierra.

Muchas de las imágenes de ese vídeo pertenecen al documental original.

Entonces, si el tema no es nuevo y las imágenes tampoco ¿por qué Gizmodo lo pública de nuevo? ¿O es que lo está publicitando por el hecho de estar en el canal Mind Warehouse?

¿Ha conseguido ya Gizmodo aumentar las visitas a Mind Warehouse? ¿Tendremos que ver muchos más artículos como este?

¿Qué relación tienen Gizmodo.es y Mind Warehouse?

Hay que ver en lo que se está convirtiendo Gizmodo...

Ya lo sabíamos

Que hay empresas que hacen contratos temporales para trabajos que no son, ya lo sabíamos.

Pero lo que no sabemos es cuándo la vergüenza de políticos que tenemos van a legislar para que esto no siga ocurriendo.

Pues eso: a esperar que las ranas críen pelo.

Apple: para ir abriendo boca, rumores

Desde el iPhone, Apple descubrió que es mucho mejor un rumor que una sorpresa.

Con el primer iPhone Apple se lo calló todo. Todo era secreto.

Pero luego se dio cuenta que filtrar información es publicitariamente mucho más rentable. El grupo de gente a la que le gustan los chismorreos y especular es grande, muy grande. Sólo hay que ver el revuelo que levantan las tramas de las series de televisión.

El problema es que tanto chismorreo cansa. El último es sobre el iPhone 7. Y qué: más de lo mismo: chismes.

Google también la caga

Después de instalar la nueva actualización de Android he tenido la desagradable sorpresa de ver cómo la marca de "favorito" ha desaparecido de todas las canciones de mi móvil. Ahora tendré que volver a revisarlas todas de nuevo. Por tercera vez.

Sí: por tercera. Porque llueve sobre mojado.

Hace unos días, y a pesar de tener configurado Google Play para que no actualice automáticamente las aplicaciones, él solito se puso a actualizar las que le dio la gana, entre ellas Google Música. Al desinstalar la actualización, ¡oh, sorpresa!, habían desaparecido todas las puñetera marcas de favoritos.

Pero es que hay más: Google Música intenta conectarse con tu cuenta de Google y puedes llegar a ver un error de inicio de sesión si no tienes conexión de datos.

Todo esto sin entrar a valorar el desaguisado que tienen liado con la interfaz de la aplicación.

¡Bravo! Google ha conseguido que su aplicación me parezca tan mala como para buscar otra alternativa. Porque un simple reproductor no es tan complicado.

Hay que ser gilipollas, de verdad

Tenemos unos políticos que servirían ni para dárselos de comer a los cerdos. Tal cual.
Ni a propósito se pueden decir tantas gilipolleces juntas y seguidas.

La última de nuestro presidente en funciones es decir que es un disparate crear un impuesto para financiar las pensiones.
¿Cómo cree que se financian ahora?

Señor Rajoy, no es un disparate: es absurdo, porque ya se pagan con impuestos.

Es la hora de las elecciones: tiremos el cerebro por la ventana. A ver quién la dice más gorda.

Un fuerte aplauso para nuestros políticos.

Tomando al cliente por imbécil: hoy, Mango Man de La Maquinista

"Si no hay ahí no los quedan" es una de las frases de, normalmente, desidia que tenemos que sufrir los clientes.

Pero puede ser peor.

Puedes llegar a una tienda, mostrarle al dependiente una prenda de su marca, pedir otra del mismo modelo y que te respondan que ese modelo es de la temporada pasada, que lo adorne con un "nos quedaba alguna pero ya la hemos retirado", que te intente embaucar para venderte otra con un "pero tenemos otros modelos parecidos", cuando la prenda que le muestras fue comprada tres días antes y está a la venta en la web de la marca y sin problemas.

"Si no hoy ahí no nos quedan" es algo que no puedo comprobar. "Es una prenda de la temporada pasada" es una mentira.

Bravo por la profesionalidad del dependiente de Mango Man de La Maquinista. Bravo.
Ya sé dónde no vuelvo.

El Congreso: obras en el sótano no, retratitos sí

Aparentar y aparentar.

Ahora los políticos pretenden aparentar paralizando unas obras en el sótano de El Congreso. Ni dicen qué obras son. Porque lo importante es que parezca que se están comediendo con los gastos.
También desautorizan viajes al extranjero.

Pero todos con un iPad nuevo cada legislatura y entre todos los ciudadanos pagando retratitos de miles de euros para decorar las paredes de El Congreso con sus caras.

No sólo eso. El paripé del ahorro ya lo han utilizado con eso de "gastar menos en esta campaña", como si lo que se gastan fuese dinero público, que no lo es.

Lo que no he visto es a ninguno renunciar al dinero que sí les da el estado en función de la representación que consigan tras las elecciones, y que ese sí es público.

Aparentar y aparentar. Más de lo mismo.
Qué grandes son ustedes, señores diputados.